<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868</id><updated>2012-02-06T15:21:01.483-06:00</updated><category term='Fijando rumbos'/><category term='El ejido'/><category term='Sindicatos'/><category term='Tomás Cruz'/><category term='Lucio'/><category term='El Mezquite'/><category term='Elecciones'/><category term='Ixtleros'/><category term='Bernardo Cervera'/><category term='Cañada Honda'/><category term='Jacinto'/><category term='Notas del editor'/><category term='Huasteca hidalguense'/><category term='Altos Hornos'/><category term='Puerto Tetzo'/><category term='La lista de fantasmas'/><category term='Josefina Atilano'/><category term='Felipe Gómez'/><category term='La Esperanza'/><category term='Política'/><category term='Castaños'/><category term='Cuadernos de notas'/><category term='Monclova'/><title type='text'>Sin caminos previos</title><subtitle type='html'>Busco los caminos que me trajeron del pasado al día de hoy</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>131</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-630697892951738401</id><published>2012-02-02T22:52:00.001-06:00</published><updated>2012-02-06T15:21:01.495-06:00</updated><title type='text'>¿Epígrafes?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Inicié  el año empujado a una gran actividad. Las locas circunstancias que no planean agruparse en tal o cual forma, pero que siempre se juntan, formando con frecuencia escenarios caprichosos lo hicieron alegremente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el mes de enero sólo avancé, en los trabajos de este blog, releyendo una novela que está confeccionada en base a retazos. La busqué expresamente recordando su estructura. La escribió Paco Ignacio Taibo II, el autor del que, creo, he leído más libros. Me dio pistas para despegar ¿Tendré las alas necesaria para ello?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Transcribo algunos párrafos de la citada novela, cuyo título es “Retornamos como sombras”:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“Supongo que con materiales como estos nadie se atrevería a hacer una novela” Nota de Alberto Verdugo, uno de los personajes en los epílogos de la obra.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“Sean narrables o no, las cosas que he contado más o menos sucedieron. Más o menos dejaron heridas. Hay algunos vivos y muertos por ahí que pueden atestiguarlo” Ibídem.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cualquiera de los párrafos citados bien podría ser el epígrafe para los escritos de este blog, si la retacería se pudiera convertir en libro.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero también podría recurrir a las siguientes líneas: “La novela, como la realidad real, como las historias que todos sabemos y como las historias que siempre nos suceden, está llena de paréntesis, agujeros, elipsis que bailan saltando de un lado a otro sin quererse concretar, sin voluntad de explicarse."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;O finalmente estas otras: “Los historiadores amateurs no tenemos la posibilidad de contar algunas historias, rozan con demasiada frecuencia el terreno de los increíble. Son por tanto fragmentos de la única historia real, la memoria colectiva de los que no leen los libros de historia."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Paco Ignacio Taibo II, &lt;i&gt;Retornamos como Sombras&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-630697892951738401?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/630697892951738401/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2012/02/epigrafes.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/630697892951738401'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/630697892951738401'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2012/02/epigrafes.html' title='¿Epígrafes?'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-366179575008948782</id><published>2012-01-05T05:00:00.001-06:00</published><updated>2012-01-05T05:00:09.706-06:00</updated><title type='text'>Reportando</title><content type='html'>¿Podrán los escritos que aparecen en este blog convertirse en un solo, con cierta lógica interna y unidad argumental o de otro tipo? Eso deseo y en eso voy a trabajar durante este año 2012.&lt;br /&gt;No sé si lo logre en estos siguientes poco más de trescientos días. Lo que sí quiero hacer este año es redondear cada una de las historias que aquí han ido apareciendo, dándoles algo parecido a un final, aunque sea muy abierto. En todos los temas que he tratado tendré que trabajar mucho para alcanzar esa meta. Eso es lo que me propongo lograr para el próximo diciembre. Ya con eso hecho espero poder darle alguna unidad a las historias narradas, pero eso no creo hacerlo en este año.&lt;br /&gt;Todavía no decido si lo que escriba en adelante lo publicaré periódicamente en este blog. Al menos el primer jueves de febrero volveré a escribir en él.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-366179575008948782?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/366179575008948782/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2012/01/reportando.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/366179575008948782'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/366179575008948782'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2012/01/reportando.html' title='Reportando'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-3817233141030803100</id><published>2011-12-01T05:00:00.001-06:00</published><updated>2011-12-01T05:00:16.381-06:00</updated><title type='text'>Trabajos en noviembre</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Han pasado tres semanas sin escribir en este blog, pero he trabajado más de treinta horas con los ciento y tantos escritos que aquí aparecen. Decidí clasificarlos por temas similares y tengo ocho grupos: en el primero he colocado los escritos que hablan de obreros industriales y sindicatos de  Monclova Coahuila; en el segundo grupo he alojado lo referente a ejidos y campesinos de Coahuila, sobre todo los que tratan del nuevo centro de población “La Esperanza”; el tercero agrupa las narraciones sobre la construcción de un nuevo partido nacional en el estado de Nuevo León; en el cuarto apartado he clasificado temas de campesinos y ejidos en el Valle del Mezquital y  otros lugares del estado de Hidalgo; un quinto grupo, muy pequeño, está formado por narraciones sobre ejidos actualmente; como sexto tema están agrupadas las batallas electorales y en el séptimo grupo he colocado todo lo referente a los personajes que actuaron en la etapa armada de la revolución mexicana. Quedaban sin lugar especial una buena serie de escritos, la mayoría de ellos consistentes en reflexiones de los narradores de las historias y otros más de un supuesto editor,  tal vez alguno más que no encontró lugar en ninguno de los siete primeros temas, todos ellos forman el octavo grupo. Aún no termino de clasificar los ciento y tantos escritos, pero me falta poco para terminar esa labor. Sé que todos los temas están inconclusos; tal vez el siguiente trabajo consistirá en buscar cómo terminarlos. Lo que siga queda muy lejos para hablar de ello. Pero ya llegará el tiempo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Seguiré reportando lo que vaya haciendo con los escritos de este blog. Publicaré aquí mismo el primer jueves de 2012, al menos eso me propongo en este momento. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-3817233141030803100?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/3817233141030803100/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/12/trabajos-en-noviembre.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/3817233141030803100'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/3817233141030803100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/12/trabajos-en-noviembre.html' title='Trabajos en noviembre'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-3186395359950728965</id><published>2011-11-03T05:00:00.002-06:00</published><updated>2011-11-03T05:00:01.263-06:00</updated><title type='text'>Se cierra una etapa. Se inicia otra</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La semana pasada, 27 de octubre, escribí la última entrada de una primera etapa. El dos de julio de 2009 inicié lo que desde entonces, en mi cabeza, es un libro, una novela, un escrito unitario. Falta mucho para llegar a esa meta. Es tiempo de iniciar el esfuerzo de dar unidad a lo escrito, si eso es posible. A partir de hoy acometo esa tarea. No tengo idea respecto a cuánto pueda tardar esa labor. Después buscaré la forma de dar un final coherente a lo narrado o escribir un desenlace a cada una de las historias esbozadas. O tal vez seguiré buscando los caminos que unen pasado con presente.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como señales para medir mi propio avance, cada primer jueves de mes publicaré aquí mismo una breve nota, que dejaré en la bitácora virtual de esta galera de piedra.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-3186395359950728965?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/3186395359950728965/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/11/se-cierra-una-etapa-se-inicia-otra.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/3186395359950728965'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/3186395359950728965'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/11/se-cierra-una-etapa-se-inicia-otra.html' title='Se cierra una etapa. Se inicia otra'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-5971530094293181935</id><published>2011-10-27T05:00:00.001-05:00</published><updated>2011-10-27T05:00:14.568-05:00</updated><title type='text'>Arcaicos decretos ayudan al crecimiento de la lucha ixtlera en los desiertos del norte de México</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los ejidatarios de La Presa de las Mulas se acercaron al partido naciente porque el embalse del que vivían se iba a secar si permitían que un terrateniente les cortara el suministro de la poca agua de lluvia que lo alimentaba al poner bordos en los escurrideros por los que bajaba el líquido de la sierra &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/09/el-primer-viaje-de-un-maestro-metido_29.html"&gt;(pueden verse antecedentes aquí)&lt;/a&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lejos estaban de imaginar que un decreto federal, desconocido por ellos, les daría una primera e importante victoria, tras la cual acometerían la promoción de un movimiento ixtlero más.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tal y como les dijo el Profe en la primera visita que les hizo, él se limitó a contar a sus compañeros de partido el problema que enfrentaban los ejidatarios.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pablo Vilchis, que por aquel entonces encabezaba el grupo de los jóvenes constructores de la nueva organización, había oído hablar muy bien del delegado de la entonces Secretaría de Recursos Hidráulicos en Nuevo León, un joven funcionario con una sólida formación en ingeniería hidráulica, que atendía los problemas del estado con gran cuidado técnico pero también sensible político con experiencia en luchas estudiantiles y populares, que aun siendo priísta, como se suponía de todos los funcionarios de aquel entonces, no había tenido ningún empacho en presentarse personalmente en una invasión de tierras en el sur del estado, sin que le correspondiera a su secretaría resolver ese problema, pero dado que conocía a los invasores por haber tratado con ellos asuntos de riego o usos de agua, resultó un buen mediador para lograr la resolución pacífica de la explosiva cuestión.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pablo consiguió una entrevista con el mencionado funcionarios, cuyo nombre es José Luis Adame de León, y se hizo acompañar del Profe. Fue éste quien le explicó al funcionario el problema que enfrentaban los campesinos de La Presa de la Mulas, preguntando al final si como funcionario federal veía alguna solución. La amplia sonrisa del funcionario les dio esperanzas al Profe y a Pablo, pero la respuesta de José Luis Adame fue sorprendente:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Creo recordar que las aguas de esa presa y la que fluye por todos los escurrideros que la surten fueron declaradas aguas federales tal vez desde fines del siglo XIX. Eso fue así porque el agua de la presa era la única disponible para surtir a las locomotoras que pasaban por la estación de Paredón. El liquido se transportaba precisamente en carretas de mulas, de ahí el nombre de la presa. Eso fue indispensable mientras las máquinas del ferrocarril eran de vapor. No creo que el decreto se haya derogado ahora que sólo se usan las locomotoras disel. Denme tres días para confirmar todos estos datos, que recuerdo desde la universidad, y el jueves les comunico por teléfono el resultado. Si se confirma todo esto, y estoy seguro que sí se confirmará, el problema está resuelto: como ese tal terrateniente, sea quien sea, no pidió permiso para usar, desviar o detener aguas federales, la secretaría está facultada para ordenar la inmediata destrucción de los bordos y levantar hasta responsabilidades penales contra el infractor, si hiciere menester.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los datos se confirmaron y la orden fue acata por el terrateniente, del que nunca más supimos nada. Quedaba una labor importante que hacer entre los ejidatarios: en adelante sería muy difícil, si no imposible, encontrarse con funcionarios con las características de José Luis Adame, por lo cual debería organizarse y prepararse para dar batallas de varios tipos si querían seguir resolviendo los problemas que enfrentaban. Cuando dijeron que resuelto lo del agua el tema que más les preocupaba era el precio del ixtle, que lo que estaba pagando la Forestal por kilogramo ya no les alcanzaba para enfrentar sus necesidades básicas, ellos mismos iniciaron la organización de las cooperativas ixtleras aledañas naciendo así otro movimiento del que ya hemos hablado y que se sumó a la larga historia de luchas dadas por los campesinos del desierto del norte del país, esta vez en torno a un nuevo partido político con raíces firmemente hundidas en el pasado de la revolución mexicana. No era casual que los jóvenes que lo organizaban y de los que aquí se ha hablado, se autodenominaran “brigada Pancho Villa”, aunque ciertamente más como apodo, o simple rasgo de identidad interna, que formalmente.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-5971530094293181935?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/5971530094293181935/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/10/arcaicos-decretos-ayudan-al-crecimiento.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/5971530094293181935'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/5971530094293181935'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/10/arcaicos-decretos-ayudan-al-crecimiento.html' title='Arcaicos decretos ayudan al crecimiento de la lucha ixtlera en los desiertos del norte de México'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-4025770708640334575</id><published>2011-10-20T05:00:00.000-05:00</published><updated>2011-10-20T05:00:11.541-05:00</updated><title type='text'>¿Derrotas? ¿Triunfos? ¡No sabemos! (continuación)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Correspondió a la dirección nacional del partido negociar con la presidencia de la República el acto. López Portillo hizo suya la idea y aceptó un acto masivo y popular al que asistiría. Se acordó hacerlo precisamente en la explanada al frente del salón de actos donde se reuniría con los empresarios regiomontanos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El reto estaba lanzado. Si los militantes del partido no eran capaces de abarrotar la explanada, la gran burguesía reforzaría su sentimiento de ser los dueños absolutos del estado de Nuevo León.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los miembros del partido asentados en la ciudad de Monterrey, la inmensa mayoría en colonias marginales o populares densamente pobladas y algunos de ellos “paracaidista”* viviendo ilegalmente en predios invadidos, empezaron a preparar la asistencia masiva al acto. La responsabilidad de convocar a los campesinos recayó de manera natural en el Profe; él había estado trabajando al lado de los ejidatarios de Paredón desde que ellos iniciaron la movilización de ixtleros del desierto neoleonés. Con una tradición venida de muchos años atrás, en unos cuantos meses los campesinos de la Presa de las Mulas, apoyándose mientras avanzaban en  los talladores de ixlte de los pueblos que visitaban, levantaron un movimiento importante y empezaron a pelear en Saltillo el aumento en el precio de la fibra y la entrega puntual de remanentes. En una asamblea regional en la estación de Paredón, los campesinos comisionaron al Profe para que invitara a las lucha a los talladores del estado de Coahuila que tiene una región ixtlera mucho más grande que la de Nuevo León.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En una de las batallas dadas en Saltillo  el gerente general de la Forestal F.C.L. llamó “comunistoide” al Profe, pero el mote que salió publicado en la prensa resultó, no por él mismo sino por la noticia de los reclamos campesinos a la que iba unido, un impulso en Coahuila al movimiento naciente. El Profe todavía se enoja mucho cuando alguien le recuerda que un funcionario lo llamó públicamente comunistoide; “viejo pendejo -dice en esas ocasiones- era y sigo siendo comunista completo”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El tiempo había pasado desde la primera vez que el maestro había ido a Paredón y a la presa de las Mulas. El movimiento se extendió tanto en  el desierto de Nuevo León y Coahuila que el partido naciente comisionó al Profe a este último estado y cuando se acercaba la fecha del encuentro popular con el presidente López Portillo los talladores de Coahuila se dedicaron a hacer mucho ruido y convocaron con gran algarabía a todos los ixtleros de la región “para ir a hablar con el presidente de la República”, decían en los anuncios del radio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nunca se le ocurrió a nadie del partido que el gobernador de Coahuila, casique y atrabiliario desde siempre, se pondría muy nervioso por los anuncios de la radio, pues un día antes de que el presidente de la República fuera a Nuevo León, tendría actividades públicas en Saltillo. El ejecutivo estatal pensó que la movilización ixtlera estaba planeada para realizarse precisamente en Saltillo y por lo tanto desluciría las actividades presidenciales y lo haría quedar mal ante el ejecutivo federal. Muy mal informado por sus servicios de “inteligencia” e incapaz de darse cuenta que el movimiento nacía desde abajo, decidió terminar con el “alboroto” encarcelando al dirigente que según creyó estaba preparando el acto de sabotaje y señaló, él o sus policías políticos, al presidente estatal del partido en el estado, antiguo dirigente estudiantil que uno o dos años antes había increpado a la autoridad máxima del poder ejecutivo en la entidad, señalándola con apodos ofensivos, en un mitin de la universidad autónoma de Coahuila.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fue así como un buen día, al regresar de una gira por el desierto al norte de Saltillo, el Profe se encontró a la esposa del dirigente estatal llorando angustiadísima porque el gobernador había “desaparecido a su marido”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Durante dos días el Profe, los miembros del comité ejecutivo estatal del partido y hasta el secretario general del mismo estuvieron haciendo gestiones para que Federico Morales -así se llamaba el presidente estatal del partido en Coahuila- apareciera sano y salvo, lo que sucedió al anochecer del día en que el presidente de la república ya había tenido se acto público en Saltillo sin la presencia de los ixtleros, que preparaban su viaje a Monterrey la madrugada siguiente para demostrarle a la burguesía más agresiva del país que el pueblo no les dejaría toda la cancha de juego a ellos solos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una vez más el Profe se salvó de ser encarcelado gracias, esta vez, a la estulticia de un gobernador estatal obtuso y atrabiliario. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En cuanto a lo sucedido en Monterrey un día después, en unas líneas podemos resumirlo: el partido  naciente calificó la movilización popular de sus militantes y acompañantes como algo positivo. El presidente de la República, hombre culto que fue un tiempo maestro universitario, que después de una visita papal muy controvertida se declaró públicamente “agnóstico hegeliano”, remarcando así que encabezaba un estado laico, y que disfrutaba pronunciando discursos  adornados con terminología y figuras dialécticas, llamó “amigos socialistas” a la congregados, habitantes de colonias populares empobrecidas y campesinos de regiones desérticas que lo escuchaba en silencio. Sólo fueron palabras, dijeron algunos, y a todos nos queda claro que sólo eso fueron, pero marcaron un punto a favor del pueblo frente a la burguesía a la que públicamente no se le llamó “amiga”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sinceras o no, las palabras presidenciales dichas en público abrían puertas y suavizaban animadversiones, al menos en el México presidencialista de aquél entonces.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;* Paracaidistas: así se le llama en México a las gentes que ante la carencia de casas invaden un terreno y se asientan en él ilegalmente. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-4025770708640334575?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/4025770708640334575/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/10/derrotas-triunfos-no-sabemos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4025770708640334575'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4025770708640334575'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/10/derrotas-triunfos-no-sabemos.html' title='¿Derrotas? ¿Triunfos? ¡No sabemos! (continuación)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-7290235607149774463</id><published>2011-10-13T05:00:00.000-05:00</published><updated>2011-10-13T05:00:03.613-05:00</updated><title type='text'>¿Derrotas? ¿Triunfos? ¡No sabemos!, I</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Eran los años en que el licenciado José López Portillo fungía como presidente de la república. Los fuertes grupos empresariales del norte del país, más concretamente los asentados en Monterrey, presionaban fuertemente al gobierno en busca de prebendas. El anterior presidente los había desairado múltiples veces, llegando a enfrentarlos duramente en lo que consideraban su guarida inexpugnable, la capital del estado de Nuevo León. Aunque años después López Portillo les daría un golpe material nacionalizando la banca, el presidente necesitaba un respiro después de haber abierto una puerta democrática, impulsando una reforma política que facilitaba el registro de nuevos partidos. Eran tres los que por entonces tenían posibilidades de alcanzarlo: el Partido Comunista Mexicano, el Partido Socialista de los Trabajadores y el Partido Demócrata Mexicano, heredero de la más rancia derecha sostenida por los sinarquistas y los viejos añorantes de la cristiada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para limar asperezas el presidente aceptó asistir a una asamblea nacional que los empresario tendrían en Monterrey. Aunque la presencia del ejecutivo evitaría que en la asamblea se atacara abiertamente al gobierno, que el presidente asistiera como simple invitado era un triunfo político de los capitanes de industria, no tanto por dejarse de sentir despreciados, sino porque recuperarían algo del protagonismo que el anterior mandatario les había abollado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las organizaciones de izquierda mostraron de diversas formas su disgusto a lo que veían como una concesión indebida a la gran burguesía pretendidamente nacional, pero el Partido Socialista de los Trabajadores (PST) llegó a la siguiente conclusión en una de sus reuniones de su comité central: En el mismo Monterrey, en la guarida predilecta de los empresarios más belicosos, declarados enemigos de las empresas estatales, de la propiedad colectiva de la tierra materializada en los ejidos, de las empresas cooperativas y desde luego de los sindicato, en ese centro emblemático de la reacción, el gobierno federal necesitaba establecer claramente un contrapeso, asistiendo, por ejemplo, a un acto popular de gran caldo. Era claro que el PRI de Nuevo León no lo iba a preparar; el PST le ofrecería el acto a López Portillo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De inmediato se iniciaron los preparativos para que fuera posible el contrapeso. El trabajo debería realizarse en dos planos diferentes. El más importante: preparar una gran concentración popular. La tarea no era sencilla: los militantes del PST tendrían que movilizarse no para solicitar soluciones inmediatas a problemas urgentes, tendrían que entender el tamaño de la medida política; era decir, con una asistencia masiva, disciplinada y combativa: “Empresarios del país, el ejecutivo no es de ustedes; buscan prebendas; nosotros defendemos derechos y estaremos vigilantes para que no se nos menoscaben.” Era una de las primeras pruebas de qué tanto habían avanzado los recientes militantes del nuevo partido en su comprensión de la política.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El trabajo en el otro plano tampoco era sencillo: había que convencer al ejecutivo federal que reunirse con nosotros era el contrapeso para equilibrar los embates de los rijosos empresarios regiomontanos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nos estamos alargando mucho en esta narración, pero necesitamos establecer bien el marco que permita entender los sucesos que describiremos más adelante.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Prometemos dentro de ocho días continuar escribiendo sobre este mismo tema.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-7290235607149774463?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/7290235607149774463/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/10/derrotas-triunfos-no-sabemos-i.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/7290235607149774463'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/7290235607149774463'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/10/derrotas-triunfos-no-sabemos-i.html' title='¿Derrotas? ¿Triunfos? ¡No sabemos!, I'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-8029989334655000420</id><published>2011-10-06T05:00:00.001-05:00</published><updated>2011-10-06T05:00:12.219-05:00</updated><title type='text'>Sueños, pesadillas o delirios</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La frontera norte de la patria es un muro tras el cual asechan policías que atrapan y regresan al sur, vejados o al menos despreciados, a todo compatriota que descubren, pero miran a otro lado cuando pasan los grandes cargamentos de droga y protegen a los empresarios gringos que venden armamento a los empresarios que les proveen de drogas diversas de importación, a los cuales hacen perseguir de este lado por el ejército y la marina mexicana para que sigan comprándoles las armas con las cuales sostienen una supuesta guerra que no es sino lucha intestina entre sectores criminales, uno que detenta ilegítimamente el poder político del que se apoderó tras robar unas elecciones y otros que comercian ilegalmente porque los propios gringos decretaron ilegal tal comercio para aumentar su margen de ganancia, mientras, en la frontera sur, y en muchos de los caminos que llevan hacia el norte, sobre todo el marcado por las vías férreas, las bandas criminales asaltan para despojar de sus escasas pertenencias a los cetroamericanos, hermanos nuestros en pobreza y menosprecios recibidos, que viajan hacia el norte en busca de trabajo, en tanto una población en apariencia apática no encuentra las vías para manifestar su indignación pues la banda criminal que detenta el poder político las ha cerrado desde hace mucho, pero como dijo alguien cuando todo indicaba que el mundo era plano e inmóvil: “... y sin embargo se mueve”, el paso al norte de compatriotas y centroamericanos no se detiene, y se preparan bailes y festejos deportivos como Hidalgo y sus amigos preparaban obras de teatro y ni ellos sabían que antes de unos pocos días estarían encabezando un ejército de miles de campesinos e indígenas que días antes se comportaban en apariencia como esclavos sumisos  y que trocaron azada por una loza y una antorcha para quemar las puertas del símbolo de su esclavitud y pasar sobre las cenizas del obstáculo removido a una vida más libre y soberana y apenas cien años después, movidos por la demanda “sufragio efectivo, no reelección”, la cambiaron por el grito “tierra y libertad” que aun resuena en el profundo sur de la patria, en territorios liberados que sabiamente sus hacedores han ocultado para asegurar su permanencia, como han asegurado la permanencia de su lengua y cultura por más de quinientos años, bajo el asedio de todos los que han pretendido integrarlos a la explotación y el desprecio que en esos mismos quinientos años han crecido hasta presentar el panorama que en estas pesadillas nos despierta asustados, para encontrar el mismo sueño que pretendimos abandonar al despertarnos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-8029989334655000420?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/8029989334655000420/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/10/suenos-pesadillas-o-delirios.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/8029989334655000420'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/8029989334655000420'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/10/suenos-pesadillas-o-delirios.html' title='Sueños, pesadillas o delirios'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-9025232163959257747</id><published>2011-09-29T05:00:00.001-05:00</published><updated>2011-09-29T05:00:00.485-05:00</updated><title type='text'>El primer viaje de un maestro metido a político a la estación de Paredón Coahuila, II</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;“Pronto encontré en alguna calle del poblado a una viejita que salió de su casa a no sé qué. Seguramente asombrada de encontrar a un extraño se me quedó viendo y después se puso muy platicadora.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;– El ejido que busca efectivamente se llama Las Mulas pero ya nadie le dice así, porque los ejidatarios se enojan si les decimos  mulas. Por eso todos lo llamamos ahora ejido ‘La Presa’. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Amablemente me acompañó nuevamente a la estación del tren y señalando hacia el poniente me dijo: &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;– Mire joven, allá, en las faldas de aquellos cerros, donde está aquel escurridero, el que se ve bien desde aquí. Ahí esta la presa y arribita el poblado. Casi no se ven las casas desde aquí, pero llegando a la presa se ven casi en la orilla.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;La verdad es que yo no vía ningún poblado, solamente una hendidura muy marcada en una larga serranía, que supuse sería el escurridero del que me habló la señora. Tenía un punto fijo al cual dirigirme e inicié la marcha. Todavía ahora, muchos años después, recuerdo la tristeza que me contagiaba el paisaje: una planicie de polvo con escasa vegetación, todo gris y de pronto unas bolas de matojos secos, desarraigados, rodando impulsadas por un viento helado, se cruzaban en mi camino. Inesperadamente la amargura se trocó en sorpresa ante un profundo corte que me cerró el camino: la planicie terminaba abruptamente en una tajo vertical de unos dos o tres metros. Unos treinta o cincuenta metros más allá se levantaba otro talud vertical con el que la planicie recuperaba su nivel. Abajo, el cause seco y pedregoso de un torrente que en tiempos inmemoriales, eso me imaginé yo, algunos aguaceros terribles abrieron con sus aguas tumultuosas.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Como yo no seguía vereda alguna me pregunté como salvar ese obstáculo. Brincar al fondo del torrente sería posible, pero ascenderlo no veía cómo. Caminé por el borde del corte y pronto encontré una bajada evidentemente utilizada por humanos y casi enfrente la subida que los viandantes hacía tiempo utilizaban. De ahí en adelante todo se facilitó: encontré una vereda poco visible pero lo suficiente para librar el otro corte similar que encontré en camino. Después de aproximadamente una hora de marcha al fin vi el espejo de agua de la presa y el poblado a un lado ¡Humo saliendo de la cocina adosada a algún  jacal! Entonces noté el hambre. Todas las emociones y sensaciones de la jornada, el cambio de trenes de los pasajeros, la vendimia, el desierto, la soledad repentina del poblado, el viento helado, los matojos rodando, no me habían permitido pensar en tomar alimentos. El humo hogareño me regresó a una realidad amable. Que tardó en materializarse, desgraciadamente.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;En el ejido pronto me llevaron con el presidente del comisariado, la máxima autoridad del pueblo. Un mestizo grande y bien plantado, amplio bigote a la mexicana con sus puntas levantadas, requemado por el sol, que se me quedó viendo algo desconfiado, pero muy seguro de sí mismo. Por su actitud y apariencia supe que no sería de los que se intimidan casi nunca, o nunca. Le expliqué quien era. Me dijo que le habían hablado bien del nuevo partido y que sólo por eso me iba a contar para qué nos había buscado.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;– Lo que pasa es que un viejo y cabrón terrateniente, según él dueño de los cerros hacia el noroeste y que tiene unas cuantas vacas flacas ahí regadas, anda haciendo bordos en todos los escurrideros que disque para abrevarlas y ya no nos llega la poco agua con que  las escasas lluvias de los cerros alimentas la presa. Sin esa agua nos vamos a tener que ir de aquí. Ya hablamos con el viejo cabrón que nos dijo que le hiciéramos como quisiéramos, que las tierras son suyas y que él puede hacer ahí lo que quiera. Dijo que si nosotros nos moríamos que a él no le importa, que tiene que dar de beber a sus vacas. Se puso muy grosero el hijo de su chingada madre. Nosotros estamos pensando ir a tirar los bordos, pero a mano va a estar muy difícil. El tiene maquinaria grande con la que está haciendo los bordos y sólo si nos juntamos muchos le podremos ganar, pero usted ya debe haber visto que por aquí vive re poca gente. La otra cosa que estamos pensando es que de repente ni es el dueño de las tierras. Más antes no había nadie ni nunca conocimos a nadie que se dijera dueño. Los viejos cuentan que cuando se deslindó el ejido nadie de esos lados vino a ver que no nos pasáramos a sus tierras al poner las mojoneras. No sé cómo no se les ocurrió a los primordiales del ejido pedir también todos los cerros, que todavía pensamos que no sirven para casi nada, aparte de tallar lechuguilla, que por cierto el viejo cabrón de los bordos no nos ha reclamo por que la cortemos. Sólo eso nos falta. Yo creo que ni sabe que de allá traemos toda la lechuguilla que tallamos ¡Ah! por cierto, el viejo cabrón es un tal Elizondo. A ver si ustedes nos ayudan a saber si realmente es el dueño o se quiere apropiar de esas tierras que no son de nadie.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Yo solo le dije que iba a llevar toda esa información a mis compañeros de partido y que en una o dos semanas regresaría para informarle a él y a toda la asamblea qué es lo que se pudiera hacer. Que nosotros no éramos coyotes ni arreglábamos problemas, que nada más invitábamos a la gente a que se organizara mejor, que estudiara más sus problemas, que buscara y conociera de donde venía la dificultad y cómo se podría resolver,  y que también podíamos invitar a otros grupos organizados a apoyar alguna lucha, como la que ellos planteaban de tumbar los bordos. No prometí nada más porque en el partido sabíamos que así debíamos trabajar, sin promesas que podrían resultar vanas.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Eso bastó para que el presidente del comisariado me invitara a comer un taco ¡Que sabrosas me supieron aquellas tortillas recién hechas y esos frijoles de la olla! Y el café a la campesina que mi quitó la sed.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Me alertaron que regresara a Paredón rápido&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;– Para alcanzar el tren de la tarde que baja a Monterrey, porque si no, se tiene que quedar hasta mañana en la tarde.”&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-9025232163959257747?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/9025232163959257747/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/09/el-primer-viaje-de-un-maestro-metido_29.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/9025232163959257747'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/9025232163959257747'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/09/el-primer-viaje-de-un-maestro-metido_29.html' title='El primer viaje de un maestro metido a político a la estación de Paredón Coahuila, II'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-5255140455737096307</id><published>2011-09-22T05:00:00.001-05:00</published><updated>2011-09-22T05:00:12.690-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bernardo Cervera'/><title type='text'>Bernardo Cervera. Monterrey, Nuevo León (finales de 1977)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En tanto campesinos talladores de ixtle se reunían en Paredón Coahuila, preparándose para las batallas que por aquel entonces dieron para que funcionara mejor la Ferestal, F.C.L., su cooperativa, Bernardo Cervera (&lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/08/tomas-cruz-conoce-un-joven-en-monterrey.html"&gt;aquí sus antecedentes&lt;/a&gt;) buscaba tema y material para hacer su tesis y ayudaba a Tomás Cruz a encontrar a esos jóvenes que se auto nombraban “&lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/07/tomas-cruz-delira-sus-86-anos-mediados.html"&gt;brigada Francisco Villa&lt;/a&gt;”.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Casi por finalizar 1977 Bernardo se desesperaba. Ninguna de sus pesquisas le daba el menor indicio de la tal brigada. Tomás Cruz insistía:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¡Claro que la brigada existe! Estoy viejo pero todavía sé de periodismo. Mis datos no están equivocados.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Ya hablé con muchos profes de la universidad. Logré que algunos amigos y conocidos me contactaran con personal de gobernación del estado. No son funcionarios muy altos pero sí enterados. Hasta logré entrevistar a un jefe bastante importante de la policía judicial. Nadie sabe nada de la tal brigada. Se hubieran reído de mi si no les hubiera tratado otros temas, supuestamente para la tesis de sociología.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Lo que pasa es que tal vez la tal brigada no use públicamente ese nombre– se le ocurrió al viejo Tomás, terco, físicamente muy disminuido, pero todavía lúcido y creativo– tal vez no la conozcan con ese nombre.  Busca a unos jóvenes que anden construyendo al tal Partido Socialista de los Trabajadores, que todavía ni registro tiene. Pero ¿qué importa? El Partido Comunista Mexicano existe desde hace mucho y ni quien la vaya a dar registro mientras esté el PRI en el poder. Y vaya que al PRI le queda tiempo por delante. Anda. Pregunta por el PST. No te me vayas a echar cuando ya estamos llegando.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¡Qué llegando ni qué llegando, don Tomás!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero Bernardo le hizo caso al viejo y tuvo suerte: entre los maestros que visitó nuevamente se encontró con un tal Abraham Nuncio, al cual unos jóvenes ilusos, así dijo el catedrático, lo habían invitado hacía poco para que se afiliara precisamente a ese partido, fundado por Heberto Castillo según rumores, pero que los jóvenes decían que no, que Heberto no tenía que ver nada con el partido, que los fundadores eran unos jóvenes encabezados por Rafael Aguilar Talamantes.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así, allá por una colonia cercana a la fábrica de fibras sintéticas “La Celanese”, llegando por la avenida Bernardo Reyes, un sábado por la tarde Bernardo encontró la casa, taller de costureras, donde el partido naciente tenía su “oficinas”. En un cuarto de más o menos unos veinte metros cuadrados. Con la maquinaria de costura arrinconada contra una pared, sentados en el suelo y algunos afortunados sobre pilas de discos de tela de algodón para pulir metales, un grupo abigarrado, todos pobremente vestidos pero muy bien integrados a la asamblea que se efectuaba cuando Bernardo llegó, le hizo comprender al estudiante Cervera que por fin había encontrado al partido naciente. Tal vez los jóvenes que presidían la reunión eran la mentada brigada Francisco Villa. Ya tenía buenas noticias que llevarle a Tomás Cruz.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-5255140455737096307?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/5255140455737096307/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/09/bernardo-cervera-monterrey-nuevo-leon.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/5255140455737096307'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/5255140455737096307'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/09/bernardo-cervera-monterrey-nuevo-leon.html' title='Bernardo Cervera. Monterrey, Nuevo León (finales de 1977)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-7128150243847858531</id><published>2011-09-15T05:00:00.004-05:00</published><updated>2011-09-16T07:05:57.870-05:00</updated><title type='text'>El primer viaje de un maestro metido a político a la estación de Paredón Coahuila, I.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El profe recuerda todavía muy bien la primera vez que fue a la presa de “Las Mulas”. Le hemos insistido que nos cuente sus recuerdos y ahora nos narra lo siguiente:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;“Llegué a Monterrey a mediados del año. Más o menos en octubre, unos tres meses después me responsabilizaron de organizar el partido en el campo. En diciembre me enteré que los ejidatarios de ‘Las Mulas’, cerca de la estación ferroviaria de Paredón, querían hablar con alguien del partido. Tenían un problema que necesitaban resolver cuanto antes.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;De ese modo, a los cinco meses de abandonar la pequeña población de la vertiente del Golfo, donde había sido maestro de escuela unitaria, con el recuerdo vivo de la Sierra Madre Oriental, siempre verde, con lluvias constantes y temperaturas nunca inferiores a los diez grados centígrados, una fría madrugada del invierno regiomontano, faltando mucho para la salida del sol, abordé el tren con destino a Piedras Negras,  en un viejo y atestado vagón de segunda clase.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Cuando el amanecer, que avanzaba lentamente, iluminó un poco el paisaje exterior, quedé sobrecogido.  Desde la ventanilla del tren que avanzaba veloz en línea recta se veía una llanura inmensa, gris, blancuzca a la luz lechosa de un clarear incierto.  Fue para mi como un viaje en sueños, donde me movía sin avanzar en una planicie que tenía cactáceas desperdigadas y otras plantas raquíticas y grises que no recordaba haber visto nunca. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Cuando salió el sol y penetró por las ventanillas del vagón, el paisaje no había cambiado nada. Si acaso alguna que otra serranía baja y muy árida se vislumbraba allá, hundida en el horizonte, gris, amarillenta cuando mucho. Nunca azul. Ni pensar en el verde.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;De vez en cuando el ferrocarril hacía una parada donde no había nada. Noté que entonces bajaban y subían algunos campesinos, tan grises como el paisaje exterior. Seres humanos que me parecían de polvo, la piel reseca, los ojos sin humedad, los labios agrietados, como si no conocieran el agua. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;De pronto llegamos a la primera estación de tren que tocamos desde que salimos de Monterrey, con su viejo edificio del estilo prevaleciente en la época en que fue presidente Lázaro Cárdenas y, desde luego, a un lado de la vía, la torre con su depósito de agua sobre ella. Tras la minúscula y antigua pero bien cuidada estación, se escondían una casas viejas, bajas y empolvadas.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Alrededor de los vagones bullía una pequeña multitud de hombre y mujeres también de polvo, ofreciendo diversas clases de bebidas y alimentos cuidadosamente ordenados en canastas campesinas o tablas rústicas cargadas en un hombro. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Pasó el conductor diciendo en voz muy alta: ‘Paredón. Quien vaya a viajar en el otro tren que baje rápido y aborde el de Torreón, que ya se va.’&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Descendí y quedé inmerso en el bullicio. Frente al convoy en que llegué estaba otro del que bajaba también mucha gente. Los que abandonaban un convoy abordaban el otro. Los vendedores de alimentos y bebidas insistían a unos y otros para que compraran sus productos o los ofrecían y entregaban a través de las ventanillas de los vagones atestados. Todo sucediendo en un campo cubierto de un polvo fino que se levantaba con el tránsito de tanta gente.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Atrapado por el sorprendente barullo, poco a poco la llanura que nos rodeaba tras la estación y por su frente, hacia donde se extendía generosa, volvió a sobrecoger mi espíritu, mientras los trenes arrancaban con gran estruendo hacia sus respectivos destinos.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Los ferrocarriles alejándose, uno hacia el norte , otro hacia el este, me transportaron durante unos minutos junto a mi padre, yo de seis, ocho o diez años, tomado de su mano, viendo alejarse los trenes en las diversas estaciones que tantas veces visité con él cuando era niño.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;El regreso a la realidad fue un choque brutal. Estaba solo, parado en una llanura desértica, bajo un viento helado que mal me tapaba una saca de lana cruda tejida en Chiapas, que hacía mucho había logrado me regalara un viejo amigo que fue maestro por aquellos rumbos. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Giré en redondo. Los pasajeros que cambiaban de tren y quienes comerciaban con ellos ya no estaban. No había nadie. Ni un solo ser vivo al alcance de mi vista. La vía férrea, hacia el sur, se alargaba hasta perderse de vista, recta, sin ninguna curva. A mi derecha la estación del tren, vacía, y detrás de ella, algo que parecía un pueblo fantasma. El bullicio de hacía unos minutos me pareció un sueño del que despertara a una pesadilla absolutamente silenciosa y vacía ¿Dónde iba a encontrar al ejido de “Las Mulas”, si existía? Nada denunciaba que hubiera un poblado cercano o lejano al que pudiera ir, y menos un poblado de campesinos. &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Entré a la estación buscando un pasajero rezagado, una afanador, un guarda vías, al jefe de estación. No había nadie. Los hombres de polvo que había visto ¿serían acaso fantasmas? Imposible. Pero el momento era desolador. Cierto, me había sumergido en una ensoñación durante pocos minutos. Los vendedores y los encargados de la estación estarían en algún lugar. Tendría que buscarlos. Después de todo, el desierto, aunque sobrecogedor, no devora a nadie.” &lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-7128150243847858531?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/7128150243847858531/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/09/el-primer-viaje-de-un-maestro-metido.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/7128150243847858531'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/7128150243847858531'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/09/el-primer-viaje-de-un-maestro-metido.html' title='El primer viaje de un maestro metido a político a la estación de Paredón Coahuila, I.'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-6058067705135638327</id><published>2011-09-08T05:00:00.001-05:00</published><updated>2011-09-08T05:00:00.620-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ixtleros'/><title type='text'>Ixtleros de Nuevo León y Coahuila, I (1977-1978)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En los primeros meses de 1977, con apenas un año y medio de constituido como partido político nacional en la capital de la república y menos de seis meses después de la llegada de la primera brigada al estado de Nuevo León para iniciar en esa entidad norteña su construcción, el Partido Socialista de los Trabajadores tenía militantes en varias colonias populares de Monterrey y firmes contactos con grupos campesinos solicitantes de tierras ejidales. De boca en boca, por caminos que desconocemos todos los que colaboramos en desarrollar estas narraciones, les llegó la noticia del partido naciente a unos ejidatarios de ese gran desierto que inicia en San Luis y Zacatecas, cruza Nuevo León y Coahuila y forma parte también de varios estados norteamericanos como Texas y otros.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esos aguerridos y rudos campesinos, peleando con el desierto que intenta arrebatarles las escasas tierras laborables, han adquirido un temple que muestran en todo lo que emprenden. Concretamente los ejidatarios de los que vamos a hablar viven a la orilla de una pequeña presa,  manto de agua conocido como presa “Las Mulas”, más bien un bordo construido a finales del siglo XIX, que se alimenta de los ecurrideros de la sierra que está hacia el noroeste. A unos tres kilómetros hacia el sureste se encuentra un importante empalme y una famosa estación de ferrocarril: Paredón. La relevancia del empalme estriba en que es ahí donde se cruzan dos líneas férreas troncales: la que corre de Torreón a Tampico, durante mucho tiempo el mayor puerto de México en el Golfo, y la que pasa por Monterrey, viniendo desde la ciudad de México, que hacia el norte da servicio a la gran zona carbonífera que está entre Monclova y Piedras Negras, esta última ciudad fronteriza en la que termina el recorrido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los campesinos de “Las Mulas”, con el agua de la presa riegan pequeñas parcelas, dan de beber a sus ganados en su mayoría caprinos y mantienen a sus caballos que aún hoy son sus principales bestias de trabajo. Completaban sus ingresos en aquellos años en que sucedió lo que narraremos, tallando lechuguilla, muy abundante en las faldas de la serranía de la que ya hablamos, y vendiendo la fibra a la Forestal F.C.L., federación de cooperativas a la que nos referimos en la entrada anterior. Esos bravos ejidatarios se hicieron militantes del partido naciente y pronto fueron nombrados por muchos otros campesinos de la región como sus representantes en esa etapa de lucha ixtlera que, empezando a organizarse en Paredón, reunió algunos miles de cooperativistas de Nuevo León y Coahuila. Algunos de los viejos del ejido habían participado en la gran caminata ixtlera del 37, que culminó con la formación de La Forestal F.C.L. Muchos otros, entre ellos las autoridades ejidales, eran hijos o nietos de otros talladores que también habían marchado hasta el Distrito Federal y los habían oído relatar cómo habían alcanzado el triunfo. Todos sabían, por haberlo escuchado contar cuando acababa de pasar y ellos eran unos críos, o por lo relatos de las abuelas del pueblo, que Pancho Villa y la División del Norte había alcanzado en la estación Paredón una gran victoria que les permitió, utilizando los ferrocarriles, llegar a Torreón y posteriormente a Zacatecas para derrotar al ejército del traidor Victoriano Huerta.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En ese rincón de la patria, con historia y tradición de lucha, se gestaron entre 1977 y 1978 algunos acontecimientos que iremos narrando poco a poco, pues configuran puntos de paso que nos permitirán, tal vez, entender los caminos que unen un pasado nublado por la lejanía del tiempo pero lleno de entusiasmo y vida, con el presente oscuro y desalentador cargado de nubarrones que nos empujan a creer que todo está perdido.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-6058067705135638327?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/6058067705135638327/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/09/ixtleros-de-nuevo-leon-y-coahuila-i.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/6058067705135638327'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/6058067705135638327'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/09/ixtleros-de-nuevo-leon-y-coahuila-i.html' title='Ixtleros de Nuevo León y Coahuila, I (1977-1978)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-4348899842549512624</id><published>2011-09-01T05:00:00.001-05:00</published><updated>2011-09-01T05:00:11.649-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jacinto'/><title type='text'>Jacinto Arriaga y Manuel, hermano de Felipe Gómez (Regresando de Saltillo, Coahuila,  1952)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/08/jacinto-arriaga-y-manuel-hermano-de.html"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Antecedentes inmediatos aquí &lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¿Tú crees que los de la Forestal cumplan lo que prometieron?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Manuel Gómez se ve molesto. Sentado al lado de Jacinto, en los viejos asientos del autobús foráneo que se dirige a Monterrey, Manuel duda seriamente que los compradores de la cooperativa vayan a pagar el aumento acordado al kilo de fibra, pero sobre todo piensa que los remanentes seguirán siendo escamoteados.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Esos cabrones no son de fiar. En eso tienes razón, pero fuimos muchos los que nos juntamos ¿Cuántos seríamos? Yo creo que más de los cinco mil que calculamos en la junta de ixtleros a la que nos quedamos. Y la verdad, sí les creo a la mayoría de los que nos quedamos. Si los de la Forestal no cumplen nos vamos a juntar más. Si en treinta y siete pudimos contra el tal Cedillo y formamos la cooperativa ¿Por qué no vamos a poder empujarlos ahora?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Pero en treinta y siete el presidente era Lázaro Cárdenas. Ahora con ese ladrón de Miguel Alemán no podemos esperar ningún apoyo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Miguel Alemán ya terminó su periodo presidencial y ese viejito Ruiz Cortínez lo vamos a agarrar apenas entrando de presidente. Seguro no será como don Lázaro, pero al principio de su gobierno no va a querer problemas acá en el norte. Con unos seis mil que nos juntemos seguro quita al gerente de la cooperativa. Y ese cabrón no quiere perder el puesto. Yo digo que aunque no quiera va a tener que cumplir lo que prometió. O ¿tu crees que ninguno de los que estaban en la junta, la que hicimos hace rato, le va a llevar el chisme? Bien sabes que siempre tenemos orejas que nos mandan las autoridades. Si en el treinta y siete nos reunimos un chingo, que ¿ahora no podremos? ¡Seguro que sí! Tu sabes que los de Tamaulipas no vamos a fallar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¿Tú crees que había orejas en nuestra junta de hoy?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Todos los que estábamos ahí lo sabemos bien. Podemos cumplir. Lo vamos a hacer si hace falta. Pero por los orejas insistimos tanto en que si no cumplen nos vamos a juntar un chingo: tantos más cuantos de aquí y tantos de acá. Cada quien dijo bien alto el número que volveremos si hace falta. Tú sabes que algunos le echan de más, pero los pendejos orejas se la creen si lo decimos con mucha seguridad y a las autoridades les tiembla la huila y hasta creen que podemos ser más. Y ahora que va a empezar el nuevo presidente no van a querer borlotes. Van a tener que cumplirnos.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Pues casi me convences, pinche Jacinto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cansados después de un combate que se avizoraba triunfante los dos campesinos se durmieron en sus incómodos asientos.  &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;______________&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La conversación de los dos amigos nos hizo recordar los siguientes datos históricos:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;* La Federación Nacional de Cooperativas ixtleras “La Forestal F.C.L.”, se formó después de una larga lucha y una gran marcha campesina que culminó en 1937 en la ciudad de México. La administración del presidente Lázaro Cárdenas otorgó en exclusividad el derecho a la explotación, comercialización y exportación del ixtle de lechuguilla, fibra de alto precio y gran demanda en países de Europa durante casi todo el siglo XX, a La Forestal F.C.L.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;* Con ello se rompió el monopolio explotador de empresarios privados, encabezados por un político que de revolucionario se pasó a la reacción, el general Saturnino Cedillo, cacique de San Luis Potosí, que a la postre y por otros motivos escenificó el último levantamiento armado contra la revolución mexicana y que fue derrotado precisamente por el propio presidente Lázaro Cárdenas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;* A partir de 1937 la situación de los talladores de ixtle mejoró notablemente, aunque no lo suficiente para resolver la pobreza de los habitantes del semidesierto del noroeste de la República.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;*Como ningún triunfo es perfecto y como La Forestal F.C.L. fue una federación de cooperativas con participación estatal, con el tiempo los gerentes, nombrados por el gobierno, toleraron y/o participaron en la corrupción que escamoteaba periódicamente la entrega a los cooperativistas de las utilidades acumuladas, que los campesinos conocían con el nombre de remanentes. Eso motivó luchas periódicas de los campesinos que lograban triunfos más o menos significativos, dependiendo del grado de organización y movilización que tuvieran los participantes en cada uno de esos combates. Las dos narraciones anteriores a esta nota corresponden a una de tantas de esas batallas. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-4348899842549512624?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/4348899842549512624/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/09/jacinto-arriaga-y-manuel-hermano-de.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4348899842549512624'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4348899842549512624'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/09/jacinto-arriaga-y-manuel-hermano-de.html' title='Jacinto Arriaga y Manuel, hermano de Felipe Gómez (Regresando de Saltillo, Coahuila,  1952)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-4900675932693693305</id><published>2011-08-25T05:00:00.001-05:00</published><updated>2011-08-25T05:00:00.555-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jacinto'/><title type='text'>Jacinto Arriaga y Manuel, hermano de Felipe Gómez (Ejido “La Maroma”, municipio de Jaumave, Tamaulipas,  1952)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La noche es clara y la temperatura un poco más que tibia.  Desde la altura en que están sentados, los dos hombres contemplan la cuesta que desciende iluminada por la luna. Allá abajo, donde termina la falda de la serranía, la llanura semidesértica se alarga por kilómetros. Una serie de destellos, reflejo de la luminosidad lunar, da un toque de fantasía al espectáculo que &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/07/jacinto-arriaga-habla-con-manuel.html"&gt;Jacinto&lt;/a&gt; compara con otra noche muy diferente que su memoria le presenta, mientras su compañero observa como extasiado el panorama. Chinto se recuerda en otra noche de hace ya mucho tiempo, tranquila como la de hoy pero muy fría; se ve sentado bajo un pino, envuelto en una manta, mientras una ligera brisa mueve las copas de algunos árboles y deja entrever una luna llena como la de hoy en un cielo transparente, que anuncia helada en la madrugada. Aquella noche serena y silenciosa, hurtando el cuerpo al frío, rodeado por el bosque de coníferas de la sierra tarahumara, Jacinto estaba muy triste. Regresaba con sus compañeros de la División del Norte después de las derrotas sufridas en Sonora. Jacinto sospechaba entonces que pronto tendría que abandonar la lucha armada. Hoy, en la tibieza nocturna, contemplando un desierto, Chinto se pregunta de pronto por qué le vino a la memoria una noche en que estaba triste y hacía frío. En aquella ocasión, hace más de treinta años, se adivinaba el fin de una etapa ¿Acaso ahora terminaría otra? Además de la tranquilidad nocturna y una luna llena en un cielo limpísimo, no parece haber razón para evocar un bosque que casi ocultaba por completo al luminoso satélite.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jacinto se obliga entonces a buscar el por qué de su recuerdo. Voltea a ver a su compañero que está tranquilamente sentado, con el sombrero puesto como si brillara el sol, los ojos abiertos siguiendo el movimiento de algo tal vez imaginario, concentrado en la observación de la llanura y las estribaciones de la serranía en que se encuentran. Chinto busca en sus recuerdos otra noche similar a la de hoy y encuentra algo inesperado: &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/05/jacinto-arriaga-platica-con-tomas-cruz.html"&gt;una noche de gran agitación&lt;/a&gt;, de la que no recuerda si hacía frío o calor, ni tiene idea si brillaba o no la luna, pero algo de aquella noche, víspera del asalto a Celaya a las órdenes de Pancho Villa, se asemeja mucho al sentimiento que con fuerza aflora de pronto en el ya no joven Jacinto Arriaga.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo se aclara en sus recuerdos y reflexiones. Aquella noche de tristeza en la Sierra Madre Occidental, el bullicio de la vigilia de un ataque armado y el momento presente tienen un hilo conductor común: la lucha armada que termina para tornarse lucha civil, batalla legal agraria, combate al fin de cuentas, aunque sea político, que sacude y aviva sentimientos como lo hace la inminencia de una ataque armado. El pasado no está muerto, es el suelo del que se levanta el presente. Se alza el ahora como uno de los grandes fresnos que dan sombra a su morada. Jacinto sabe que las luchas han crecido y albergan multitud de aves que descansan y anidan en sus victorias. El próximo lunes se dará otra gran batalla, ahora en Saltillo, contra quienes se han apropiado indebidamente de la cooperativa nacional ixtlera, conquistada hace años con lides semejantes. No se usarán armas de fuego pero la contienda será encarnizada. Hay que estar bien despiertos para que no ser derrotado.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Ya vámonos Manuel. La noche es hermosa pero tenemos que vender el ixtle que tallamos esta semana para completar el pasaje a Saltillo – Jacinto se levanta y echa a caminar hacia donde está amarrado el burro.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¿No tienes miedo que no logremos nada? – Manuel Gómez se pone de pie y sigue a Jacinto. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Tu hermano Felipe nunca dudó que alcanzáramos victorias. Ya tenemos muchas en nuestras alforjas. Una más es bien posible. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-4900675932693693305?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/4900675932693693305/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/08/jacinto-arriaga-y-manuel-hermano-de.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4900675932693693305'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4900675932693693305'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/08/jacinto-arriaga-y-manuel-hermano-de.html' title='Jacinto Arriaga y Manuel, hermano de Felipe Gómez (Ejido “La Maroma”, municipio de Jaumave, Tamaulipas,  1952)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-5982715334071438673</id><published>2011-08-18T05:00:00.000-05:00</published><updated>2011-08-18T14:43:25.328-05:00</updated><title type='text'>Lucio, el  tzeltal, platica con el Profe (actualmente)</title><content type='html'>&lt;br /&gt;&lt;div class="Predeterminado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;– Ya leí los pleitos en que te metiste en el Valle del Mezquital y en la Huasteca Hidalguense ¿Es verdad todo eso o tú te has inventado esas historias?&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Predeterminado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;– ¿Tú que crees, Lucio? Si yo te digo que es todo cierto o que los cuentos están modificados, o hasta si te digo que todo es mentira, vas a seguir creyendo lo que quieras. Además ¿qué importa si es cierto o no? Son cosas del pasado.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Predeterminado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;– Mira nomás ¿ahora tú me sales con que el pasado no sirve? Te lo pregunto porque si hiciste todo eso ¿por qué estás ahora aquí nada más de flojo? ¿Por qué ya no participas en política? ¿Por qué ya no estás en ningún movimiento ni en ninguna lucha? Hasta dejaste de ir a las reuniones de la otra campaña.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Predeterminado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;– No jodas, Lucio. No tengo ganas de hablar de eso.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Predeterminado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;– Mira qué cómodo, cabrón. Mejor tu mujer les anda ayudando a los de Cañada Honda con lo de los venados y tú nada más te haces a un lado. Tú no jodas. Mejor vámonos a Chiapas y déjate de pendejadas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Predeterminado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;– No, Lucio. Tú que eres de allá sí tienes que hacer en Chiapas. Yo no tengo nada que hacer entre los indígenas: no sé su idioma, no conozco su cultura, solo llevaría ideas de mestizo, más cercanas a las europeas que a las suyas. Para lo que estén haciendo nosotros los mestizos nada más les estorbamos.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Predeterminado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;– Por lo menos ve a aprender y no nada más te estés haciendo tonto.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="Predeterminado" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES"&gt;– Claro que me encantaría pasar allá unos meses observando y aprendiendo. Estoy seguro que el EZLN y todos los zapatistas, bases de apoyo y demás, están haciendo algo grande. No importa que nosotros no veamos nada. Sólo de su forma de gobierno en los caracoles se puede aprender mucho. Y lo que hacen en educación y salud, no puedo siquiera imaginar algo, pero sé que están buscando y encontrando soluciones novedosas a partir de sus tradiciones, de todo su acervo cultural. Espero que después de que tú ya te hayas instalado me invites a pasar unos meses contigo para ver qué aprendo.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span lang="ES" style="font-family: &amp;quot;Times New Roman&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: small;"&gt;– ¡Claro que te voy a invitar, pinche Profe! ¡Pero vas a tener que escribir lo que aprendas!&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-5982715334071438673?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/5982715334071438673/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/08/lucio-el-tzeltal-platica-con-el-profe.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/5982715334071438673'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/5982715334071438673'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/08/lucio-el-tzeltal-platica-con-el-profe.html' title='Lucio, el  tzeltal, platica con el Profe (actualmente)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-4067012815039556080</id><published>2011-08-11T05:00:00.000-05:00</published><updated>2011-08-11T05:00:11.337-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Bernardo Cervera'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tomás Cruz'/><title type='text'>Tomás Cruz conoce a un joven en Monterrey, Nuevo León (finales de l977)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todavía puedo escribir en esta vieja libreta Moleskine que no recuerdo cuándo, ya hace tiempo, una día de Navidad, me regalo una de mis nietas. Me quedan pocas hojas y sólo las uso para algo así como un diario, o una memoria de cosas importantes que me suceden. Si escribiera mis notas periodísticas hace mucho que ya estuviera totalmente usada.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero no son estas cosas intrascendentes las que quiero reportar, si no el hallazgo de ese muchacho, Bernardo Cervera, quien seguramente es quien va a avisarles lo que suceda a mis conocidos, si acabo mis días en este hospital del IMSS. Desde el accidente en Tabasco mi salud ha ido de mal en peor. Si no me encuentro a Bernardo no estaría ahora escribiendo en esta cama. Tal vez estaría agonizando en un hotelucho, si no en alguna calle olvidada de esta metrópoli.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En verdad empecé a sentirme mal, muy mal. Totalmente desorientado. Ni siquiera me daba cuenta, en ese momento, que estaba en Monterrey. El calor me ahogaba. Parecía que las casas giraban como si yo fuera un eje alrededor del cual, como en los caballitos de las ferias, dieran vuelta las casas desconocidas, con sus fachadas sucias y descascaradas. Entré a esa cantina que de pronto me trajo recuerdos antiquísimos; del tiempo en que andaba buscando noticias en bares llenos de soldados, ya carrancistas, ya villistas o zapatistas, aunque de estos últimos no los encontré tanto en las cantinas citadinas. Pedí un mezcal y el mesero se me quedó mirando como a un bicho raro. Después Bernardo me dijo que en algunas de esas cantinas marginales de los antiguos barrios obreros y o populares de Monterrey el mezcal no se conoce y a veces ni tequila tienen. Total, pedí una cerveza y me quedé esperando, totalmente perdido, ausente. Seguramente el mesero pensó que estaba bien borracho y ya me estaba viendo torcido, como con ganas de sacarme a la mala, cuando se sentó frente a mi ese joven risueño, muy seguro de sí mismo a pesar de que, al rato, me di cuenta que no encajaba en el molde de los parroquianos del lugar. Le ordenó al mesero, con tono tranquilo pero firme, que me sirviera la cerveza que había pedido y otra igual para él. . Se tomó su cerveza despacio, saboreándola. No dejó que me acabara la mía. Casi no habló ese primer día. Me preguntó donde vivía. No recuerdo bien que le contesté, pero me acompañó a un hotel cercano, pagó la habitación y al día siguiente pasó muy de mañana por mi y me acompañó a desayunar. A partir de entonces nos vimos casi todos los día durante dos semanas. Me llamaba mucho la atención que tomara notas de todo lo que yo le platicaba. Hasta llegué a pensar que era policía o algo así. Se rió abiertamente cuando se lo insinué y fue entonces cuando me dijo que había terminado su carrera de sociología, que le interesaban mucho las cuestiones políticas y que andaba buscando material para su tesis profesional. Aseguró, entre bromas, que yo podía ser su asesor de tesis. Frente a mis carcajadas dijo que al menos, lo dijo muy en serio, yo sería su principal fuente de información y “un faro que oriente mis escritos y apunte hacia mis conclusiones”, afirmó. Después, cuando me resbalé y me caí a media calle, como ya sabía que soy pensionado del IMSS, me trajo aquí y desde entonces me visita a diario y me sigue haciendo preguntas y sigue escribe y escribe, tomando notas como desesperado; y sale con sus babosadas: que yo soy el abuelo que nunca tuvo, y se ríe con esa picardía que tanto gusta a la enfermera que me atiende.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Que bueno que lo encontré, o que él me encontró a mi. Aunque no soy su abuelo me atiende mejor que cualquiera de mis nietos. La enfermerita joven que se le cae la baba por Bernardo ya me está dando mucha lata para que me duerma, que ya es muy noche, que tiene que apagar las luces. Ya después seguiré escribiendo estas notas personales.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-4067012815039556080?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/4067012815039556080/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/08/tomas-cruz-conoce-un-joven-en-monterrey.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4067012815039556080'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4067012815039556080'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/08/tomas-cruz-conoce-un-joven-en-monterrey.html' title='Tomás Cruz conoce a un joven en Monterrey, Nuevo León (finales de l977)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-3426494066763001516</id><published>2011-08-04T05:14:00.000-05:00</published><updated>2011-08-04T05:14:13.101-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Esperanza'/><title type='text'>Hilario Zapata y la esperanza nunca perdida (1978 + – )</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Pues resulta que lo de las setecientas hectáreas ya se resolvió y muy bien ¡Y el Profe no nos ha pedido ni un peso! – Hilario está sentado a la vieja y pequeña mesa; ya terminó de comer sus frijoles; su madre ha puesto frente a él un trozo de queso y algo de dulce, sí, ate de guayaba – ¿No hay café, madre?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– El Profe no resultó ser un coyote – el viejo ejidatario, padre de Hilario, saborea el queso que acaba de darle su esposa.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Invítalo a la casa. Yo quiero conocerlo. Así hacemos un mole de olla para celebrar que el ejido recuperó su ampliación – ayudada por su nuera, la anciana coloca cuatro tazas de café en la pequeña mesa y se sienta a saborear el aromático, preparado con canela y piloncillo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¿Ya le contaste de la Esperanza? – al jefe de la pequeña familia le tiembla la taza de café, es muy notorio su mal de Parkinson.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Le hice un resumen: que nos dotaron, a veinte campesinos de acá, con veinte mil hectáreas; que nos fuimos a vivir allá y comenzamos ha construir el poblado; que hasta algunos nos llevamos a nuestras familias; que con las tierras y el crédito nos llegaron las quinientas cabezas de ganado; que luego empezó la división y nos corrieron a trece con puros pretextos; que de los siete que quedaron ya solamente tres siguen por allá, pero no viven en la tierras; que queremos recuperar tierras y ganado; que nunca he perdido la esperanza de recuperar lo que es nuestro. Le pregunté cómo le podríamos hacer.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Yo le insisto a Hilario que debe contarles lo de policía ganadera – la esposas del joven campesino también se sienta a tomar café. No cabe duda que esa familia de ejidatarios tiene algo especial, pues es muy poco frecuente, en esta década de los setentas, que las mujeres del campo se sienten con sus maridos y participen en las conversaciones “de hombres” – Que le cuente al mentado Profe que son esos cabrones los que realmente se quedaron con el ejido y con el ganado. Que además no quieren estorbos para poder seguir pasando ganado de contrabando, mucho robado, a los Estados Unidos. Yo creo que hasta deben estar pasando de contrabando armas y hasta droga. Por eso les estorbamos – menos frecuente es que las mujeres hablen así con los hombres, pues aunque el tono de la joven es sereno las palabras revelan claramente su sentir.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– No, Lupe – el tono de Hilario también es sereno y claramente cordial – si le cuento todo tal cual es, de pronto el Profe se me asusta. Y yo estoy seguro que él y su partido sí nos van a ayudar. Ya le iré contando todo poco a poco &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Invítalo pues a comer. Hay que conocerlo más. Después de lo que hizo con el Delegado de la Reforma Agraria no creo que el Profe sea de los que se asustan – Así cierra el tema, sin proponérselo, el padre de Hilario.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Después de unos segundos en que los cuatro toman en silencio café o saborean queso con dulce, siguen conversando de asuntos domésticos a los que nosotros ya no les pusimos atención.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-3426494066763001516?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/3426494066763001516/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/08/hilario-zapata-y-la-esperanza-nunca.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/3426494066763001516'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/3426494066763001516'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/08/hilario-zapata-y-la-esperanza-nunca.html' title='Hilario Zapata y la esperanza nunca perdida (1978 + – )'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-4417922048428455693</id><published>2011-07-28T05:00:00.004-05:00</published><updated>2011-07-28T05:00:12.272-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Esperanza'/><title type='text'>Hilario Zapata, el ejido Castaños y La Esperanza (1978 + – )</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Ya apacíguate, Hilario – el viejo campesino come tranquilo, mientras el rostro de Hilario, su hijo, manifiesta un tumulto de sentimientos – nada ganas encoraginado. Mejor ayúdanos aquí en el ejido y olvídate de la Esperanza.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Vivir sin esperanza no es posible – una sonrisa triste, casi una mueca, aparece en el rostro previamente adusto de Hilario, al mismo tiempo que emite un sonido similar al inicio de una risa, tal vez sarcástica o simplemente burlona – De todos modos, padre, voy a ir a Saltillo para ver lo de las setecientas hectáreas ¡Ojalá el tal profesor no nos salga nada más un coyote que nos pida lana! Habla de un partido nuevo, que no conozco. Fíjate que después de oírlo hablar da esperanza – de nuevo aparece la media sonrisa triste – Otra vez hablando de esperanza ¡A ver si no nos pasa como en el nuevo centro de población!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– No le hagas confianza al tal profesorcillo. Ya vez que esos coyotes nada más emborucan y luego no hacen nada ¡Y no le vayas a dar ni un centavo!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Padre e hijo comen su plato de frijoles ayudados únicamente con las tortillas que la mamá de Hilario echa rítmicamente en el comal después de darles forma con las palmas. El fogón se encuentra bajo un tejabán de palma, adosado a una pared de la choza donde viven, casi en la orilla del pequeño poblado ejidal: no más de una docena de chozas de madera, carrizo y palma. Guadalupe, la joven esposa de Hilario, tan callada como la madre de éste, pasa primero el nixtamal por un molinillo mecánico y luego afina la masa en el tradicional metate, antes de dársela a su suegra para que eche las tortillas.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Unos días después Hilario y otro ejidatario, acompañados del “profesorcillo” le ganaron el pleito de las setecientas hectáreas a la Delegación de la Secretaría de la Reforma Agraria en Saltillo (&lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2009/07/ejido-castanos-1979.html"&gt;el hecho puede leerse aquí&lt;/a&gt;). El profesorcillo se convirtió en el Profe, que no pidió un solo centavo al ejido, avivando la llama de la esperanza en Hilario y ganándose algo de la confianza del viejo campesino y de los demás fundadores del ejido Castaños.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Meses más tarde volvimos a escuchar una conversación entre Hilario, sus padres y su mujer. La plática nos llevó a seguir con más interés los sucesos acaecidos en el nuevo centro de población La Esperanza. Contaremos lo que oímos dentro de ocho días.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-4417922048428455693?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/4417922048428455693/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/07/hilario-zapata-el-ejido-castanos-y-la.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4417922048428455693'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4417922048428455693'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/07/hilario-zapata-el-ejido-castanos-y-la.html' title='Hilario Zapata, el ejido Castaños y La Esperanza (1978 + – )'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-2772775062853514990</id><published>2011-07-21T05:00:00.001-05:00</published><updated>2011-07-21T05:00:05.819-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jacinto'/><title type='text'>Una o dos noches después de haber querido matar a Tomás Cruz</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/04/jacinto-arriaga-y-tomas-cruz-en.html"&gt;&lt;span style="font-size: x-small;"&gt;Antecedentes aquí&lt;/span&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Serían mediados de febrero o hacia fines de ese mes, en 1916. Los tres hombres, Chema, Isidro y Jacinto, tomaban café y comían algo en silencio. La noche era muy fría. No había luna y el resplandor de la hoguera teñía de un rojo cambiante los rostros de los tres muchachos; al fin de cuentas ninguno de ellos tenía más de veinticuatro años. Evidentemente Jacinto era el más joven.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¡Ya ni chingas! – dijo de pronto Isidro, dirigiéndose a Jacinto – La próxima vez que vaya a hacer una pendejada avísanos con tiempo. Si no te hubiéramos seguido de seguro matas al periodista ese y los tres federales tu hubieran tronado luego. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Siguieron comiendo en silencio.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Muchas gracias a los dos – dijo al fin el Chinto – Sobre todo porque si mato a Tomás y logro salir sin que los federales me cosieran a balazos yo creo que ya no hubiera vuelto a ser el mismo. Seguro y me convierto en un asesino más, un bandido que anda huyendo, viviendo del robo y matando para poder sobrevivir.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Tal vez ese cabrón del tal Tomás, ese intelectualillo de mierda, como tú le dices, estaría mejor muerto que vivo, pero en todo caso avísanos lo que piensas hacer, para que te ayudemos – afirmó Chema.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Terminaron de comer en silencio. Isidro y Chema se arrebujaron es sus mantas y en unos pocos minutos Chinto escuchó claramente sus respiraciones acompasadas. Jacinto avivó la hoguera. El frío era intenso, pero no soplaba el viento, si acaso una brisa juguetona aportaban de vez en cuando más oxígeno a la leña que crepitaba quedamente. Las llamas al crecer iluminaban un poco más el rostro pensativo de Jacinto. Una inmensa tristeza se reflejaba en la cara del muchacho. Sería la añoranza del combate o de la tensión previa al mismo. Tal vez era el recuerdo de Felipe Gómez que siempre tenía algo interesante que decir cuando en noche como aquellas, parecía que hacia tanto tiempo, aunque solamente habían pasado unos dos o tres años, iban  hacia el norte de Tamaulipas buscando a Lucio Blanco para aprender junto a él cómo quitarle la hacienda al viejo Alcántara. Bien podía ser la tristeza por los conocidos, como Tomás Cruz, que a veces se portaban como amigos y que de pronto traicionaban los fines que Chinto siempre había buscado en la revolución; aunque, pensándolo bien, muchos nunca habían tenido claro qué es lo que buscaban en la bola. Él, Jacinto Arriaga, sí sabía lo que había venido a buscar. Desde un principio Felipe se los había dejado muy claro a todos lo que lo acompañaron desde Jaumave. Buscarían a Lucio Blanco y se unirían a él en esa lucha para saber cómo repartir la tierra que a los hacendados les sobraba y que ellos necesitaban para tener, como gritaban los que andaban con Zapata allá en el sur, tierra y libertad. Tendría que llegar pronto a Jaumave, su tierra natal, en Tamaulipas. Esperaba que Isidro y Chema lo acompañaran, pero si no querían se iría solo. Con esa idea empezó a dormitar sentado frente a la fogata un poco moribunda a esa hora en la que ya faltaba poco para amanecer.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-2772775062853514990?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/2772775062853514990/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/07/una-o-dos-noches-despues-de-haber.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/2772775062853514990'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/2772775062853514990'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/07/una-o-dos-noches-despues-de-haber.html' title='Una o dos noches después de haber querido matar a Tomás Cruz'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-1901216613137120161</id><published>2011-07-14T05:11:00.002-05:00</published><updated>2011-07-21T04:41:44.410-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lucio'/><title type='text'>Por ahí captamos el siguiente diálogo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Entiendo algo de tus venados. Es cosa aparte. No lucha general de todos. No de muchos. Nadamás un ejido.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Tienes razón , Lucio. En la mayoría de ejidos no se lucha. Los hombres se van al norte. Ahora hasta las mujeres. Por eso no sé qué hacer.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Profe, tú cuentas mucho de obreros. En Monclova ¿Qué aquí no hay obreros?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Claro que hay, pero sólo platico con algunos despedidos injustamente, que siguen peleando sus liquidaciones ¡Ah! y con los de una huelga que ya lleva más de tres añosy sólo esperan quedarse con los terrenos de la fábrica, pues la maquinaria ya es chatarra. Con algunos más que he platicado, más bien obreros de cuello blanco, lo único que les preocupa es que no los corran de la chamba. Sindicatos combativos, luchas obreras ¡no hay nada de eso aquí en Querétaro!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-Vámonos a Chiapas, Profe. A ver si allá es cierto que los zapatistas están construyendo, en la selva, en sus comunidades, en las mías, mejor dicho, quesque estructuras que no son capitalistas. No entiendo lo de "estructuras" y menos no capitalistas o sí capitalistas. Cuantimás tú ya me explicaste algo, pero toavía no entiendo bien. Tengo que ver ¡vámonos ya!&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Calma, Lucio, calma. Aunque tienes razón, hay que ir pensando en irnos a Chiapas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-1901216613137120161?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/1901216613137120161/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/07/por-ahi-captamos-el-siguiente-dialogo.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/1901216613137120161'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/1901216613137120161'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/07/por-ahi-captamos-el-siguiente-dialogo.html' title='Por ahí captamos el siguiente diálogo'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-8623433213235087876</id><published>2011-07-07T05:00:00.001-05:00</published><updated>2011-07-20T11:01:00.184-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tomás Cruz'/><title type='text'>Tomás Cruz delira a sus 86 años (mediados de 1975)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mis vasos sanguíneos soportan la presión de ese líquido que a veces hierve como los manantiales sulfurosos de Michoacán o más bien como esos chorros de agua y vapor de Tecozautla, o del propio Michoacán y siento en mi interior restallar los recuerdos de no sé bien hace qué tanto tiempo, cuando caminaba ya viejo entre multitud de jóvenes que gritaban "chingue su madre Díaz Ordaz" en un coro ensordecedor de ochenta mil gargantas por toda la avenida Reforma o no sé si más bien por el rumbo  de la Ciudadela, donde bestias también jóvenes, portando largos palos de similar medida o hechura, nos perseguían, y oíamos balazos no sé dónde, y no sé cómo me protegió aquella vieja que después supe que vivía de hacer tamales y me escondió tras su abultado cuerpo de ángel sin alas y con mucha grasa, de ángel de la guardia de mi infancia católica, mientras por lo huecos sus brazos que mantenía en jarras veía cómo dos de aquellas bestias quebraban con sus largos palos a un viejo de mi edad del que no supe nada más, porque el querubín obeso me arrastró mientras yo gritaba como niño encaprichado "vamos a ayudarlo, vamos a ayudarlo" y me metió en un puesto callejero y se sentó sobre mí para que dejara de aullar y mucho después, ya anocheciendo, me desperté entre la mujer y dos de sus hijos, hombres hechos de más de treinta años, que lloraban de rabia e impotencia hablando de los golpeados, heridos, molidos a palos, que granaderos salidos de ambulancias o carros militares levantaban sin contemplaciones y arrojaban dentro de los vehículos como bolsas de basura, pero salí amaneciendo de la casa de mis ángeles, alados sólo en mi agradecimiento mudo, llorando de rabia e impotencia yo también, para huir a Durango tratando de encontrar al fantasma de Francisco Villa o la memoria de Felipe Gómez o Jacinto Arriaga para ver si podíamos hacer otra revolución, y me topé con la Liga 23 de septiembre y con los pardos, ni rojos, ni verdes, ni amarillos, que bateaban por ambos lados, la izquierda verbal y la derecha hitleriana en los hechos, pero también supe de oídas de un partido político naciente, al menos con ideología y acciones congruentes, y ahora quiero moverme más al norte, a Nuevo León, Coahuila o Tamaulipas para encontrar a esos muchachos que se han autodenominado "brigada Pancho Villa" en Monterrey y que Jacinto, que algún día en un pasado casi olvidado me iba a balacear, afirma que esos sí le dan confianza, y transito por este semidesierto  coahuilense mientras mis sienes parecen explotar con ese líquido rojo y espeso que hierve dentro de mí como los manantiales sulfurosos michoacanos, indagando si los resultados de aquellas marchas y derrotas como las de un dos de octubre de maldita memoria tienen que ver con ese espíritu de lucha actual, no sólo espíritu sino combates cotidianos contra el estado capitalista o sus peores aristas, si realmente algo une la efervescencia actual con la matanza que pareció terminar con el movimiento del 68 o con la golpiza que los Halcones nos propinaron aquel 10 de junio de 1971, jueves de Corpus Cristi por cierto, derrotas que diseminaron por todo el territorio mexicano a tanto luchador apasionado, y busco sin saber bien qué, a tropezones, por caminos que nunca imaginé que unieran pasados tan confusos con presentes  inciertos como estos de mediados de la década de los setentas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-8623433213235087876?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/8623433213235087876/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/07/tomas-cruz-delira-sus-86-anos-mediados.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/8623433213235087876'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/8623433213235087876'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/07/tomas-cruz-delira-sus-86-anos-mediados.html' title='Tomás Cruz delira a sus 86 años (mediados de 1975)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-380768685648035867</id><published>2011-07-02T06:53:00.002-05:00</published><updated>2011-07-02T07:34:53.824-05:00</updated><title type='text'>Sólo para dejar constancia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace dos años el dos de julio fue jueves. Ese día apareció la primera entrada de este blog. Durante estos dos años cada jueves ha aparecido una nueva entrada, excepto el jueves 3 de marzo de 2011. (Me gustaría más que también ese día hubiera habido entrada nueva)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El dos de julio de 2009 los narradores de estos escritos nos aventuramos en busca de caminos que nos unieran a nuestro pasado, en el que se asienta nuestra dignidad y nuestro futuro, y como Cristóbal Colón tal vez tropecemos, o estemos enredados con algo muy diferente a lo que pensamos al iniciar la marcha. Únicamente hemos encontrado vagas referencias a pasados diversos, y fantasmas, muchos fantasmas surgidos no sabemos bien de donde ¿Hallaremos algo más claro al final de las múltiples y borrosas veredas que intentamos recorrer? En contradicción a la pregunta más bien pensamos que las veredas no tienen final. Asumimos que esos caminos seguirán como la vida que nos rodea, aunque nosotros ya estemos muertos ¿por donde pasarán? solamente quienes nos sobrevivan podrán saberlo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-380768685648035867?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/380768685648035867/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/07/solo-para-dejar-constancia.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/380768685648035867'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/380768685648035867'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/07/solo-para-dejar-constancia.html' title='Sólo para dejar constancia'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-9179116044693864513</id><published>2011-06-30T05:00:00.000-05:00</published><updated>2011-06-30T05:00:11.530-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cañada Honda'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lucio'/><title type='text'>Ejido Cañada Honda</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://sincanuevoleon.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Aquí narraciones previas donde se lee sobre el ejido Cañada Honda.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El ejido Cañada Honda fue dotado a 49 campesinos que habitaban, según documentos oficiales, en el poblado del mismo nombre. Muchos de ellos realmente vivían diseminados en los pocos terrenos de labor que trabajaban a medias para los dueños de la hacienda El Plan, o en torno del casco de la misma hacienda, localizado a unos seis kilómetros del grupo de casas conocido como Cañada Honda.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En la resolución presidencial, firmada por el general Lázaro Cárdenas, es donde se dice que los 49 campesinos eran vecinos del poblado de Cañada Honda, ubicado a 15.2 kilómetros del poblado de Cadereyta, del municipio del mismo nombre. Nuestras pláticas e investigaciones con los ejidatarios más viejos, hijos o nietos de los campesinos originalmente dotados, nos han convencido de que no todos eran campesinos libre, sino más bien medieros que recibían semilla y  a veces algunos apoyos más, como préstamo de yunta, de la hacienda El Plan, a la cual le entregaban a cambio la mitad de la cosecha. Costó trabajo, según nos contaron sus hijos o nietos, convencer a los medieros para que se unieran al grupo de solicitantes, pero algunos de ellos fueron después los más decididos defensores del ejido.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En la resolución presidencial de dotación se asienta que las 679 hectáreas otorgadas a los 49 derechohabientes de Cañada Honda "serán tomadas de predios cerriles en su mayoría ociosos, en donde en forma pública y pacífica muchos de los 49 beneficiados han apacentado ocasionalmente algunas cabezas de ganado menor, y de algunos terrenos aptos para la siembra de temporal que los propietarios de la haciende El Plan aseguran ser suyos sin haber podido demostrarlo".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El diario oficial de la federación donde se publica la resolución presidencial dotatoria es del 4 de septiembre de 1938. Otros documentos que obran en la carpeta básica del ejido, certifican que la dotación fue debidamente ejecutada siete meses después, en abril de 1939, mes en el que se hicieron los trabajos topográficos de deslinde, se colocaron las mojoneras que marcan los límites con las propiedades vecinas y se trazó la brecha correspondiente, poniendo su firma de conformidad las autoridades de los colindantes: el ejido de Guadalupe y los pueblos indígenas del Terrero y Monte Liso. Firmaron en ausencia del propietario Pedro González los representantes del municipio de Cadereyta de Montes, haciendo constar que al tal propietario se le notificó y él se dio por enterado sobre la fecha en que se harían los trabajos de deslinde.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quedó así constituido en firme el ejido Cañada Honda con una extensión de 679 hectáreas en beneficio de 49 derechohabientes. En 1963 hubo una primera ampliación para 25 campesinos más; la resolución fue ejecutada debidamente para conformar el actual ejido de 74 campesinos y 955 hectáreas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¿Te quedó claro todo lo que querías saber del ejido? – le pregunto a Lucio.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Ya no jodas, Profe. Todo lo que escribiste se refiere sólo a la cuestión legal. Verdad que ya he visitado los terrenos y con esto me tienes casi dos meses por acá. Te dije también algunas de las irregularidades que veo en el ejido. De los venados yo todavía no veo nada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;– Va ¡Qué impaciente! Calma y nos amanecemos. Y no te quejes, porque ya llevas 15 días viviendo en el ejido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-9179116044693864513?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/9179116044693864513/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/06/ejido-canada-honda.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/9179116044693864513'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/9179116044693864513'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/06/ejido-canada-honda.html' title='Ejido Cañada Honda'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-506011542389468113</id><published>2011-06-23T05:00:00.000-05:00</published><updated>2011-06-23T05:00:16.105-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lucio'/><title type='text'>Lucio, el tzeltal, en Querétaro. (Actualmente) I</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¿Para qué me trajiste a esta ciudad? Mi México, el México donde yo viví hace unos quince años no es este, es muy diferente. No me gustan las ciudades. Yo no viviría aquí. Puras casas. Muchos carros. No podría trabajar en nada más que lavando carros y eso no se me antoja.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;– ¿Cuánto tiempo puedes pasar sin trabajar aquí en México?&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Mira Profe, ese no es el problema. Tal vez un año o más. Ora que si uno vive de arrimado, como ahorita contigo, pus mucho tiempo más.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– No chingues Lucio, no estás de arrimado. Sí de invitado. Como sea te veo con ganas de irte.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– La verdá sí. Prefiero ver cómo andan las cosas en Chiapas ¿Qué sabes tú del EZLN? Ya no se oye nada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Apenas llevamos dos días aquí  y entiendo que no sabes qué hacer y te aburres. Mañana voy a un ejido. Ya les aprobaron un proyecto para que metan venado en sus terrenos ¿No te interesa ver cómo andan los ejidos por acá? En este ejido no hay selvas como en tu tierra. Es casi desértico, pero el ejido debe ser lo mismo aquí que allá, al menos legalmente. Podrás comparar cuando te vayas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¡Desértico! Eso no me asusta. Desiertos en Texas y todo plano. A lo plano sí que no me acostumbré ¿Cómo andan las montañas por ese ejido?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Pues no es plano. Ya lo verás mañana. Tampoco es muy montañoso pero no está mal. De hecho las cien hectáreas para los venados están en un cerro. Es bonito, aunque ahora esté muy seco.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Me vale si los terrenos son bonitos o feos. Me interesa más ver cómo los usan y si yo podría vivir trabajando esas tierras. Porque de un cafetal sí viviría ¿De qué viven por acá?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Ya lo verás mañana.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– De todos modos te repito que lo que más quiero es ver cómo andan las cosas en Chiapas. Sobre todo en los terrenos que hace unos quince años les quitaron los zapatistas a los latifundistas que todavía quedaban. En los yunaites* leí en el periódico lo que un día dijo el tal Marcos, que habían expropiado varios latifundios. Seguro el gobierno no se los ha legalizado. Quiero ir a ver si todo eso es cierto; si realmente las tierras que quitaron las tienen todos o solamente las aprovechan algunos vivillos y los demás andan como  peones, como yo en los yunaites, pero ganando menos, me imagino. No creo que la gente se dejara de eso pero tengo que ir a ver cómo está la cosa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Ya me contarás, pinche Lucio. A mi también me interesa saber eso, pero si yo voy, como ladino que soy no me van a explicar nada. De todos modos ¿me acompañas mañana al ejido? Está en un municipio cercano que se llama Caderyta.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;– Sí, claro. Quedarme un día más sí lo aguanto.&lt;br /&gt;___ &lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;*La palabra se refiere a los Estados Unidos por su nombre en inglés, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;United&lt;/span&gt; States of America, pronunciado a la mexicana. El término es muy usado por los que se van al país del norte. (Nota del editor)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-506011542389468113?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/506011542389468113/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/06/lucio-el-tzeltal-en-queretaro.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/506011542389468113'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/506011542389468113'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/06/lucio-el-tzeltal-en-queretaro.html' title='Lucio, el tzeltal, en Querétaro. (Actualmente) I'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-4248457733503999878</id><published>2011-06-16T05:00:00.000-05:00</published><updated>2011-06-16T05:00:09.513-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tomás Cruz'/><title type='text'>Tomás Cruz reflexiona a sus 86 años (mediados de 1975)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Toda una vida cabalgando sin caballo y de pronto recibo la visita de Gabriel que trae dos libros en la mano izquierda, uno de los cuales nos relata la vida del patriarca que comenzó su camino en una revuelta militar y que ya perdió la cuenta del tiempo que lleva gobernado y el novelista nunca nos dijo que alguna vez anduviera a caballo y el otro libro nos narra la vida de los Buendía, algunos de los cuales hicieron no recordamos cuantas guerras revolucionarias sin tampoco galopar por las selvas ni las serranías del país al que pertenecía Macondo, distanciándose en eso, patriarca y generales, de las guerras de la primera mitad del siglo XX que en mi patria se hicieron a caballo y cuando las distancias eran muchas las bestias viajaban en los vagones del ferrocarril cuyas vías trazó el régimen de Porfirio Díaz mientras sus jinetes se trasladaban en los techos de los mismos vagones para bajar y, a caballo, llegar como las olas del mar remoto nunca visto por quienes conducían  a sus cabalgaduras para destrozar a los ejércitos de los oficialistas de Huerta, convirtiendo así al caballo en el símbolo de la lucha que a pie hemos dado tantos en la segunda mitad de este siglo que sin darnos cuenta ya va galopando más allá de sus tres cuartos para pronto alcanzar los cien años no de soledades, sí de solidaridades que pasan sin tocar laberintos abandonados y caminan por calles y carreteras del México asaltado y pisoteado por una modernidad ciega, sorda, deforme, monstruosa, abrumadoramente desigual, copiada desde algunos desvanes o sótanos brumosos y lejanos, modernidad etérea que amenaza con hacernos olvidar el caballo desde que los dirigentes revolucionarios que secuestraron tal título descendieron de la silla de montar para abordar orondos los cadillacs y los mercedes de vidrios ahumados y blindados desde cuyo interior nos contemplan creyéndose seguros, pero nosotros seguimos a pie tras los caballos de Zapata y Villa que aceptaron a su lado, gustosos, al Che y su motocicleta y estuvieron siempre presentes en las marchas estudiantiles de hace siete años que, aunque fueron aplastadas por el ejército y en apariencia derrotadas, mandaron a cientos de organizadores a todos los rincones de la patria para que ahora, recorridos los tres cuartos del siglo, surjan por doquier multiplicidad de movimientos que ya han cambiado el rostro de este país que parece dispuesto a enfrentar resueltamente al imperialismo neocolonialista que viene del  norte, y en estas vuelta y revueltas llevo ya una vida cabalgando sin caballo, tras Felipe Gómez, Jacinto Arriaga y tantos y tantos que han muerto peleando con el fusil real o metafórico para lograr los cambios que nos trajo el vendaval de una revolución incompleta y a ratos moribunda pero que en estos días parece estar despierta de nuevo para mover aquí y allá a los que estamos inconformes.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-4248457733503999878?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/4248457733503999878/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/06/tomas-cruz-reflexiona-sus-86-anos.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4248457733503999878'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4248457733503999878'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/06/tomas-cruz-reflexiona-sus-86-anos.html' title='Tomás Cruz reflexiona a sus 86 años (mediados de 1975)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-4802762544247203982</id><published>2011-06-09T05:00:00.000-05:00</published><updated>2011-06-09T05:00:06.011-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Josefina Atilano'/><title type='text'>Josefina Atilano y sus amigos, I</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Antecentes de Josefina Atilano, &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/05/tres-horas-antes-de-un-amanecer-de-2011.html"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;La calurosa noche de Guadalajara hace sudar a Josefina Atilano que no puede conciliar el sueño recordando la sarta de pendejadas que le escuchó a su amiga Lucía Cepeda, con la cual la une una extraña amistad, a ratos incomprensible para ella misma que basa su interpretación de la realidad en las teorías marxistas, en tanto las opiniones de Lucía son una mezcla de los supuestos juicios objetivos de los intelectuales, críticos y pensadores ilustrados de la televisión nacional y de las teorías sociales católicas hipotéticamente de izquierda.  Su diálogo de sobremesa después de una cena informal salpicada de bromas y comentarios chuscos de todo tipo, tocó temas muy diversos: literatura, cine, habladurías y cotilleos sobre los famosos del deporte y de los espectáculos y estuvo a punto  de convertirse en acalorada discusión, cosa que les sucede a menudo, cuando empezaron los comentarios de índole política.  Las dos mujeres saben que el tema socio político y los referentes a economía es mejor que los eviten para no arriesgarse a un pleito o a disgustos soterrados que empañen su vieja amistad, pero como siempre, sus largas conversaciones en sus esporádicos encuentros llegan inopinadamente al tema y brotan los desacuerdos. En la sobremesa de hace apenas unas horas Lucía soltó, a raíz de un tema que Josefina ya no  recuerda, la siguiente afirmación: “Ningún gobierno cambia, y menos cae, a causa de un movimiento popular auténtico. A las marchas y manifestaciones masivas ya nadie les hace caso. En Estados Unidos, los que protestan frente al Capitolio, la Casa Blanca o los diversos tribunales, se pasean con sus pancartas sin que ni siquiera las lea el público cercano”. Josefina reviró al bote pronto: “¡Qué bárbara! Ya chocheas o tienes un ataque de alzheimer. La historias está llena de lo contrario que afirmas. Podrás discutir si los logros fueron positivos o negativos, si el momento fue el adecuado, si se actuó con mesura o los hechos revistieron violencia innecesaria o hasta brutalidad, pero nadie niega, por ejemplo, que a Porfirio Díaz lo derribó del poder dictatorial que acumuló en México la movilización popular que apenas surgía en todo el territorio nacional y tres o cuatro años después, esa movilización ya crecida volvió a arrebatarle el poder a Victoriano Huerta, a pesar de que éste contaba con toda la fuerza del ejército porfirista que se mantenía intacto y bajo su mando y tenía el apoyo absoluto de los gringos. Y más acá, en una sola noche y con un cacerolazo frente a la Casa Rosada los argentinos corrieron a Fernando de la Rúa y su famoso corralito y …”. Josefina pensaba continuar con las movilizaciones recientes del norte de África y España,  pero hábilmente Lucía cedió y logró encaminar la conversación a temas intrascendentes. Ahora Josefina, dando vueltas en su cama de esposa divorciada, no  puede conciliar el sueño y está triste. Su patria necesita una movilización que detenga el desvergonzado saqueo que padece el país y por ningún lado se ve por dónde puede brotar la chispa que incendie la pradera. “Nos hace falta – piensa Josefina – un loco que cite a la rebelión en día y hora determinados como lo hizo  alguien en  1910”. La noche es cerrada y Josefina no puede dormir. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-4802762544247203982?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/4802762544247203982/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/06/josefina-atilano-y-sus-amigos-i.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4802762544247203982'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4802762544247203982'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/06/josefina-atilano-y-sus-amigos-i.html' title='Josefina Atilano y sus amigos, I'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-5098892891446047849</id><published>2011-06-02T05:00:00.001-05:00</published><updated>2011-06-02T05:22:12.689-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lucio'/><title type='text'>Lucio, el tzeltal, en Estados Unidos</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Han pasado más de cuatro años desde que Lucio le rompió la nariz al alemán. En aquél entonces atravesó México y pasó ilegalmente a los Estados Unidos. A Ralf seguramente ya no se le nota el golpe. El tzeltal  no sabe bien cómo le llegan estos periódico a las manos; el que tiene hoy es de hace una semana. Siempre se ha preguntado cómo en los Estados Unidos aparecen tantos diarios de México. El que más le gusta es un tabloide, pero no La Prensa ni los que tratan deportes. En éste que lee se habla de “los Caracoles”. ¡Cómo le gustaría vivir en uno de ellos!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El sol, a lo lejos, parece a punto de tocar con su orilla inferior los algodonales, que se pierden en lontananza. El astro tiñe levemente de rojo el periódico en manos de Lucio. El indígena se encuentra sentado en el borde de una camioneta picop. Terminó la jornada y regresa de aventón en el vehículo de un técnico, que paró a tomar unas muestras del algodón sembrado en Texas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como a kilómetro y medio está el galpón donde duerme, junto con otros ilegales. En estos años ha cambiado seis veces de trabajo: ante los primeros asomos de prepotencia ha preferido marcharse a romper otra nariz o hacer algo peor. En dos ocasiones lo andaba atrapando la migra, pero su astucia y decisión lo hicieron huir a tiempo. Ya sabe inglés, hablarlo y leerlo. En un libro que le prestó otro mojado supo sobre los comandantes Bruslí y Míster, del ejército zapatista. No compartió la opinión de amigos en el sentido que esos seudónimos eran, al menos, ridículos. Extraña sus montañas, que las prefiere mil veces a estas llanuras con una línea horizontal allá lejos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Let’s go home – dice de pronto el técnico, subiendo a la cabina de la camioneta último modelo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; “A casa” piensa Lucio y se le humedecen los ojos. “Ya tengo suficientes dólares ahorrados. Tal vez los zapatistas me acepten en sus filas, aunque sepan que debo una vida. Seguro no querrán que me ponga como seudónimo Schwarzenegger, pero tal vez sí Arnoldo ¿Por qué no?”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Siente que la camioneta se pone en movimiento y tiene que detenerse para no caer hacia atrás. Al reiniciar la marcha reflexiona: “tal vez sea tiempo de abandonar mi séptimo trabajo en los Estados Unidos”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero Lucio no regresó entonces a México. Se quedó otros ocho o diez años más. Fue hasta ahora, cuando ya nadie habla en los periódicos del EZLN ni del tal “encapuchado”, el “sup” Marcos, cuando se le ha ocurrido regresar a México. Los tzeltales u otros mayas del sureste que eventualmente encuentra en Estados Unidos le aseguran que las bases de apoyo zapatistas todavía existen, que ellos las han oído mentar allá en su tierra, pero él no ha podido hablar con ninguno que las haya conocido directamente y menos que haya vivido en algún municipio autónomo. Ahora es cuando se pregunta qué pasa en su patria.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hemos podido convencer a Lucio que se quede un tiempo con nosotros por acá, en el centro del país, que ya habrá tiempo para que vaya al sureste. Necesitamos los ojos de alguien que haya estado lejos de México algunos años para que nos ayude a entenderlo mejor. Le insistimos que escriba lo que ve, pero dice que no, que sabe leer y lee mucho, que aprendió el inglés, que era la cuarta lengua que aprendía y ya no le costó tanto trabajo, que por su buena pronunciación encontraba trabajo fácilmente con los gringos en lugares con pocos ilegales y que por eso nunca lo encontró la migra, pero que de escribir nunca escribe, que no pasa de los pocos correos electrónicos que a veces le ha escrito al Profe, pero que sí, que nos contará como ve a ese México del que se alejó muchos años, que a ver si nos sirve de algo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-5098892891446047849?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/5098892891446047849/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/06/lucio-el-tzeltal-en-estados-unidos.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/5098892891446047849'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/5098892891446047849'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/06/lucio-el-tzeltal-en-estados-unidos.html' title='Lucio, el tzeltal, en Estados Unidos'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-4375842395191641521</id><published>2011-05-26T05:00:00.000-05:00</published><updated>2011-05-26T05:00:14.500-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lucio'/><title type='text'>Lucio en Chiapas, hace años, II</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A las ocho de la mañana el calor empieza a crecer. La ligera neblina hace mucho que desapareció y bajo la sombra de los arboles de chalúm y los naranjos, un denso y ardiente vaho surge del suelo, que guarda mucha humedad de las lluvias recientes. Como es natural, los tres acompañantes de Ralf están cortando con rapidez; no, sólo dos; Inés y Ramiro cortan los granos con la mayor diligencia que el descanso nocturno les permite al comienzo de la jornada. Lucio algo sospecha y a propósito trabaja más lentamente que de costumbre, aunque lo hace sin pausa y metódicamente, como siempre. Mientras tanto Ralf, consultando frecuentemente su cronómetro, hace muchas anotaciones en un papel, sujeto sobre una tabla de plástico; al menos eso le parece a Lucio.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Poco a poco Inés y Ramiro se van cansando y el ritmo con que recolectan los granos maduros disminuye notablemente. Ralf empieza a reclamar con aspereza:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Por qué cortas despacio, apura muchacho.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lucio voltea a ver a Ralf. Sus ojos denotan molestia, pero el hijo del patrón está escribiendo algo y no lo nota. Media hora después, otro exabrupto&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Tú también apura, india. Ya vas muy despacio&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora la mirada de Lucio demuestra cólera, es sólo un relámpago que el joven alemán tampoco nota.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El calor ha aumentado. Es hora de tomar el descanso para la comida. Ralf  les dice a los tres indígenas que no comiencen a cortar antes de que regrese y se retira rumbo a las construcciones centrales de la finca. Regresa una media hora después.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Empieza la tarde con un calor bochornoso. La humedad hace sudar a los cuatro copiosamente. Mientras comían sus tortillas, Lucio no supo qué decir; le hubiera gustado platicar con la Inés, pero el recuerdo de su hija violada lo hizo permanecer callado. Inés estuvo muy seria; se notaba cansada. Ramiro quería jugar; buscó hormigas y las estuvo molestando, correteó detrás de una mariposa. Lucio volvió a pensar en su hija a esa edad. Le hubiera gustado jugar con Ramiro, pero ya es grande y quién sabe qué dirían los demás peones si lo vieran retozando como un crío; además estaba tenso, sin saber bien por qué.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora que ya llevan un buen rato cortando, después del descanso, nota que el mal humor de Ralf aumenta con el calor y los moscos. Es claro que al teutón le enoja que se pierda tiempo en ir a vaciar los tenates cuando están llenos. El sol ya pasó el cenit hace unas dos horas. La sombra de los jinicuiles no refresca. No se mueve ni una hoja en los cafetales. Ni la más ligera brisa se enfrenta al sopor de las dos de la tarde. En el aire húmedo y candente que los rodea, los peones se mueven con fatiga. Parecería que ha aumentado el peso de sus extremidades. Los tenates llenos de granos maduros parecen cargar el doble de los kilos que marcaría la báscula. El ritmo del corte de café ha bajado notablemente y en la hoja del hijo del patrón eso representa pérdidas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– A ver si apuran, indios huevones – grita de pronto, enfurecido por el bochorno.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Estamos cansados, patrón – ataja secamente el tzeltal, aunque en realidad el sigue cortando el mismo número de granos por minuto.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El retintín con que el indígena pronuncia la palabra "patrón" molesta al alemán.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¡Soy patrón y callas!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La piel morena del tzeltal le impide a Ralf notar que a Lucio se le pone la cara roja, por la indignación contenida. Si el teutón fuera un poco menos bruto cuidaría su tono en adelante.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Minutos después Inés tropieza y cae. El joven alemán la levanta con brusquedad.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Nada, nada, ¡apura!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¡Cuidado, joven! No vuelva a hacer eso – masculla entre dientes pero claramente el indígena.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;El tono no le agrada a Ralf, pero un perro que pasa ladrando y gruñendo y que huye chillando al recibir la certera pedrada que le lanza Ramiro rompe un enfrentamiento.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Yo ya acabé por hoy, patrón, voy a entregar lo que tengo – dice de pronto el tzeltal en un intento por no enfrentarse al hijo del dueño.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Te quedas. Todavía no acaba jornada – responde en tono abrupto el alemán.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el calor húmedo del cafetal parecería que danza un dios indígena de los que alientan la guerra. Transcurre media hora. A lo lejos se oyen, apenas como murmullos, las voces de otros indígenas que hacen su trabajo. Las plantas del aromático no permiten ver a nadie desde donde se encuentra Ralf. Cansado, el niño indígena ve cruzar un tejón a diez pasos de distancia. Casi por instinto deja caer el tenate e intenta correr tras la alimaña. El hijo del patrón también ve al animal y se adelanta al deseo del chiquillo, de modo que lo atrapa de un brazo con una de sus manazas y con la otra le da un golpe en la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Te pago por trabajo, no por juego.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una mano morena, callosa, áspera, pero también ágil y fuerte, jala desde atrás, por el cuello de la camisa, al alemán. El teutón se revuelve furibundo e intenta golpear al tzeltal. Es claro que en su tierra hace ejercicio y cualquier observador, al ver cómo se mueve, notaría que también está entrenado en algún deporte de defensa y ataque. Pesa más de noventa kilos pero se mueve con agilidad. Inés y Ramiro están paralizados. No cabe en su cabeza que el hijo del patrón esté siendo atacado. El niño indígena empieza a llorar; como destello fulgura en él la idea de golpes y cárcel para el que lo defendió. Pero la sorpresa borra esa imagen. Quien ya mató a un hombre más grande sabe pelear. Un codazo y un golpe con la frente dejan por fin tirado al teutón, medio inconsciente y sangrando abundantemente por la nariz. El tzeltal tiene un ojo inflamado y cojea notoriamente, pero se detiene después de dar tres pasos y dice con gran frialdad, dirigiéndose a Inés y a Ramiro:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Vayan con José y díganle lo que ha pasado. Anden, corran.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Espera a que los dos peones reaccionen. Inés lo ve atónita y empieza a balbucear.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¿Qué pasará contigo?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Ve y avisa, yo me arreglo sólo. – Es una orden tajante. Inés obedece como caminando en sueños, mientras Ramiro la guía de la mano. Ralf empieza a moverse y a gemir.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Corriendo a pesar del dolor en la rodilla, Lucio llega a su choza. Tarda menos de un minuto dentro y escalando por la parte más abrupta del monte desaparece pronto.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Merodea todo el resto del día por fuera de la finca. Ve llegar los carros de la policía. Sabe que ahora sí lo va a buscar la autoridad y no los parientes del agraviado. No tendrá dónde esconderse, ni en Tapachula, ni en todo el sur del estado. Tal vez ni en todo Chiapas. Se queda hasta tener casi la certeza que no castigarán a nadie más, o a todos un poco por su culpa, pero a eso ya están acostumbrados los indígenas y entre todos duele menos, aunque el agravio se guarda más profundo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La noche no guarda secretos para él, ni el bosque, ni sus caminos. Ocho o más días por la montaña no serán ninguna novedad.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-4375842395191641521?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/4375842395191641521/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/05/lucio-en-chiapas-hace-anos-ii.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4375842395191641521'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4375842395191641521'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/05/lucio-en-chiapas-hace-anos-ii.html' title='Lucio en Chiapas, hace años, II'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-2483028758526631336</id><published>2011-05-19T05:00:00.000-05:00</published><updated>2011-05-19T05:00:04.753-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lucio'/><title type='text'>Lucio en Chiapas, hace años</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando el Profe conoció a Lucio éste le contó que abandonó su cafetal porque mató a machetazos al violador de María, su hija. “Tapachula es grande y está lejos, muy al sur, ahí nadie me buscará”, pensó.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tenía razón. Trabajó quince días de estibador. Su físico no le ayudaba. A fuerza de resistencia y voluntad se sostuvo ese tiempo, pensando: “Poco a poco me acostumbraré y podré competir con todos”. Lo pensaba en tzeltal, claro está.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– El tal Gunter produce café orgánico. Lo vende mucho más caro que el nuestro – oyó decir un día a Petul, aquel indígena borracho que cargaba más que todos y gastaba su dinero en mujeres y bebidas alcohólicas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“Café orgánico. Los de Cop Café y los de ISMAM lo producen. Yo hubiera podido producirlo, pero en mi media hectárea ya había echado fertilizantes. Tal vez hubiera engañado a los compradores, aunque en el ejido todos saben lo que hacen los demás. Yo sé de café ¿Dará trabajo el tal Gunter?”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fue así como llegó a la finca del teutón, con ganas de conocer a un alemán, pero su deseo no fue cumplido: se topó con el administrador, un ladino renegado que hasta alemán quería aprender y maltrataba a los de su raza, los mayas de cualquier denominación, mexicanos o chapines. Se llamaba Mariano. Aguantó toda la cosecha. Para eso sí era bueno, su baja estatura no importaba a la hora de alcanzar los granos maduros y había cortado café desde antes de ir a la escuela, cuando tenía menor estatura.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Muchas veces, a la sombra del cafetal, recordó los años de su niñez: “La media hectárea apenas nos daba un poco de dinero. Mi padre, siendo ejidatario, no podía mantenernos, por eso trabajaba de peón en otras cosas. No tuvo dinero para llevar a mi madre, ni ir él, a un buen doctor, así murieron mis viejos con esa tos, que hasta los hacía escupir sangre.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Otras veces recordaba sus años de casado. “Mi esposa murió de la misma tos. Tuberculosis, decían los del centro de salud comunitaria. Sólo quedamos María y yo. Completábamos lo que necesitábamos cortando madera y haciendo muebles.  Así hubiera vivido si no me encuentro a ese tal Renato cuando terminó de violar y matar a mi hija, pero se encontró lo suyo.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mariano, el administrador ladino, se fijó en él, que siempre terminaba primero y con más café cortado. Salía muy poco de la finca y en el tiempo de la cosecha no lo vio borracho nunca. Era de los peones que no se dejan, pero cumplía su tarea y mucho más. Seguro sería bueno para otros trabajos. Así, al fin de la recolección, lo contrató como asalariado de planta y Lucio se quedó a vivir en la finca, lejos de cualquiera que lo anduviera buscando para vengar la muerte de Renato. Por miedo a que lo descubrieran, solo bajaba a la ciudad de vez en cuando, a poner su dinero en el banco. Su cuenta fue creciendo; el tzeltal no gastaba en nada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se acercaba la fiesta de todos los santos y con ella el inicio de la cosecha. El indígena escuchó que vendría desde Alemania el dueño de la finca, para revisar la recolección del grano. “Tal vez ahora sí conozca a Gunter” pensó “y vea cómo es un alemán.” Pero quien llegó fue el hijo del patrón; Ralf, oyó que le decían. Joven, alto, desteñido y algo bruto, le pareció a Lucio.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¿Cierto se andan revelando esos indios? – pregunta Ralf a Mariano, en su mal español.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–No tanto, andan alborotados desde hace seis años por eso del levantamiento zapatista. Su papá creyó entonces que nos quitaban la finca pero no pasó nada. Les aumentamos un poco el jornal y se quedaron todos. Los que se van son por otras causas, como siempre. Hay algunos que se creen mucho, como ese tal Lucio, pero no es zapatista y  sí buen trabajador. En realidad todos están tranquilos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Si hay algún creído yo bajo humos, ¿o cómo dicen ustedes? Señala a ese tal Lucio.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Amanece. Una fina niebla cubre los cafetales. Como todos los días Lucio se prepara para iniciar sus labores. Mariano ha intentado en vano poner al tzeltal a repartir el trabajo y vigilar a los peones, casi todos ellos indígenas. En contra de su tacañería habitual, Mariano le ha ofrecido jornal diario muy por arriba del acostumbrado. Nada ha podido conmover a Lucio. Cierto día hasta lo amenazó con correrlo: “Trabajo hay en muchos lados. De hambre no me he de morir” fue lo único que comentó el indio.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No era cuestión de perder un buen trabajador. Lo que ni siquiera imagina Mariano es lo que piensa Lucio: "¿Yo capataz?, ¡vale madre! Llevo buen tiempo trabajando aquí. Ya tengo algo de dinero ahorrado. En uno o dos años más me voy a Veracruz. Con suerte me matrimonio otra vez y consigo un terrenito. Ojalá tenga la suerte de no enfermarme, porque si no, ya se chingó el asunto.” Pensando en esto sale de la choza que él mismo levantó, con autorización de Mariano, en una orilla del cafetal, donde el monte se levanta abruptamente. ¡Cómo desearía disponer de algo de terreno! dos cuartillos, cuando menos, para sembrar maíz, pero en eso Mariano ha sido inflexible: maíz ni frente a su choza; ¡nada de maíz dentro de la finca! Para qué buscar problemas; mejor se aguanta las ganas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El cielo anuncia un día soleado. Escondido tras los altos montes, el sol apenas está tiñendo de un azul lechoso el firmamento. Bajo los árboles de chalúm y los jinicuiles, que dan sombra al café, Lucio apresura el paso para llegar como siempre de los primeros a la distribución del trabajo. Al salir del cafetal distingue en la explanada donde se entrega el café, junto a la báscula, al hijo del patrón. "¡Qué raro que esté despierto tan temprano!" José, el indígena que sí aceptó el puesto que tantas veces le ha ofrecido Mariano, está claramente desconcertado; con el sombrero entre las dos manos, estrujándolo, parece que no sabe qué hacer con él. Algo molesta inmediatamente a Lucio. Estima y respeta a José, le ayuda cuando alguien se le alebresta, interviene en los conflictos a la hora de pesar el café cosechado, calmando a José, favoreciendo en lo que puede al peón, pero sin que por ello comprometa al indígena que deberá rendir cuentas a Mariano. Ve a José como si fuera de su familia y sabe que la necesidad lo ha obligado a ocupar un puesto odioso. Ahora le molesta verlo como si lo hubieran humillado. A veces él también le ha gritado y se le ha puesto al tú por tú, dos o tres veces se lo ha tenido que chingar al momento de pesar el café de algún peón y ni siquiera se le ha ocurrido pedirle disculpas, pero verlo como hoy, le subleva algo muy adentro.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pensando en todo eso oye su nombre mal pronunciado por el hijo del patrón. El tal Ralf quiere ver qué tanto cortan los peones en una jornada. Ha elegido a la Inés, al niño Ramiro, de tan sólo doce años y a él para "tomar tiempos y movimientos", le pareció a Lucio que eso decía, aunque no entendió qué significaban tales palabras. Ahora, con esa vestimenta ridícula y ese sombrero que parece de tela y de cartón, los sigue con un gran reloj en la mano. "Uno de esos que les dicen cronómetros", piensa Lucio.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-2483028758526631336?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/2483028758526631336/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/05/lucio-en-chiapas-hace-anos.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/2483028758526631336'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/2483028758526631336'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/05/lucio-en-chiapas-hace-anos.html' title='Lucio en Chiapas, hace años'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-5821250092840572166</id><published>2011-05-12T05:49:00.001-05:00</published><updated>2011-06-01T21:27:50.272-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Lucio'/><title type='text'>Lucio, el tzeltal, actualmente</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo fuimos a buscar al norte de México. Alguien nos dijo que acababa de atravesar la frontera de regreso. La cruzó también ilegalmente, como lo hizo en su huída a los Estados Unidos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Teníamos curiosidad. No entendíamos bien por qué cruzó como ilegal, otra vez de mojado, si es mexicano y no un mexicano cualquiera; bien podemos decir que es de los mexicanos originales, descendiente directo de quienes habitaban este país antes de la llegada de los españoles. Pero en fin, cruzó  escondidas, por un paso no lejano a Piedras Negras, Coahuila. Solo, sin avisar a nadie, si el río se lo hubiera llevado nunca nadie volvería a saber nada de él. Aunque empapado, llegó salvo y tranquilo a territorio mexicano.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fuimos hasta allá con el Profe, que es el que lo conoce. Ahora resulta que el Profe no quiere contar nada, que lo sigue recordando como lo conoció hace unos doce años, cuando Lucio le contó su huída. Que esos recuerdos no le permitirán ser objetivo al describirlo ahora.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así es que nosotros vamos a narrar lo que recordemos de lo visto y oído desde nuestra cómoda posición  de guardianes de la memoria colectiva de quienes nos son afines.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El Profe lo encontró en la terminal de autobuses que van a Saltillo. Llevaba dos días vigilando las salidas hacia el sur, esperando que Lucio no hubiera decidido iniciar su regreso a pie. “No es tan atrabancado * y debe traer suficiente dinero” nos dijo el Profe y tuvo razón, a los dos día apareció. Supimos que era él porque e Profe pagó los tacos que se comía frente a la terminal sin esperar el cambio, tomó al vuelo su mochila y cruzó la calle directamente hacia el pequeño indígena que venía con paso tranquilo por la acera de enfrente, caminando hacia la estación de camiones.  Aunque Piedras Negras no es un paso común de migrantes, como todas las ciudades fronterizas con Estados Unidos está poblada por individuos de todos los tipos físicos de mexicanos, además de muchos de tipo extranjero. Nuestra primera mirada arrojó lo siguiente: Lucio no es alto, si acaso medirá uno sesenta o uno sesenta y cinco. Piel morena, como la mayoría de su etnia, requemada por el sol y el viento seco de Texas; más bien delgado, pero se le nota musculoso. Aparenta unos cuarenta años, aunque sabemos que andará por los cincuenta. El pelo abundante e hirsuto, totalmente negro, y el ralo bigotillo, casi una sombra, son seguramente los que esconden los años que oculta. Sólo ver al Profe y fue evidente que lo reconoció.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Profe ¿tú aquí? No pensé encontrar a nadie conocido de éste lado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Que gusto saludarte y poder darte la bienvenida a tu patria. Pero no te preocupes. El único vivo que sabe de tu regreso soy yo. Nadie más, que yo sepa, te anda buscando de este lado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Desde que Lucio vio al Profe su cara sonriente tradujo su alegría. Había algo de sorpresa en sus ojos pero nada denotaba preocupación.&lt;br /&gt;Tras las pocas palabras que ya oímos, Lucio cambió el periódico que traía a su mano izquierda y le tendió la derecha al Profe. El apretón de manos fue largo y fuerte. Las caras sonrientes. No hubo abrazos a la mexicana. Tras el saludo, caminando lado a lado, entraron a la terminal de autobuses.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¿Hasta dónde vas? – El Profe sacó su cartera frente a la taquilla de los camiones.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;– Guarda. Me toca pagar a mí. Durante un buen tiempo no voy a necesitar  dinero.&lt;br /&gt;– ¿Hasta dónde vas? Te pregunté.&lt;br /&gt;– Si pudiera me iba hasta Tenejapa. Ya sé que no hay corridas pa’llá.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Vamos a Querétaro. Está bien, tú pagas los pasajes. Te quedas unos días en Querétaro, en mi casa. Así me platicas qué planes tienes o qué travesuras hiciste en el otro lado. Seguro has de haber madreado a un gringo cuando menos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así empezamos a sabe más de Lucio, indígena maya, parte de cuya historia nos contó el Profe hace mucho. Vamos a pensar si esa historia la incluimos aquí.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* La palabra atrabancado no está en el diccionario de la RAE ni en el Espasa-Calpe. En el norte de México se usa como adjetivo para una persona impulsiva, aventada, que no piensa mucho las cosas antes de actuar, que toma riesgos innecesarios. Tal vez  impulsivo e irreflexivo lo traduzca bien (nota del editor)&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-5821250092840572166?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/5821250092840572166/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/05/lucio-el-tzeltal-actualmente.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/5821250092840572166'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/5821250092840572166'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/05/lucio-el-tzeltal-actualmente.html' title='Lucio, el tzeltal, actualmente'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-4062367225833539314</id><published>2011-05-05T05:00:00.002-05:00</published><updated>2011-06-08T21:06:33.065-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Josefina Atilano'/><title type='text'>Tres horas antes de un amanecer de 2011</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Este calor, húmedo y pegajoso, no es el de Ciudad Victoria. Tampoco es el de Guadalajara,  ciudad mucho más fresca ¿Qué hago en esta cama que no reconozco como mía? ¿Por qué tengo el pulso tan acelerado? Sí, sí, acabo de despertar como si saliera de una pesadilla, pero no recuerdo estar soñando nada. Es el calor, la humedad. Estoy sudando como si estuviera enferma, pero aparte del pulso tan anormal, tan acelerado, de persona asustada, no tengo ningún otro malestar. Intento ver la hora. No encuentro mi reloj. Solamente traigo el celular ¿Dónde lo dejé? ¡Qué es esto! No estoy acostada en una cama. Sólo un colchón en el suelo. Ya, ya. Estoy en la costa más al sur del México actual que tanto me duele. Vine a ver a mi hija que ha decido sepultarse  en este risueño pueblito turístico oaxaqueño. No reconozco los caminos que siguió para llegar a ser conservacionista ecológica, aunque ella niega una y mil veces pertenecer a tal categoría. Por qué hablo de caminos y senderos desconocidos. Por qué me extraño de los que ha seguido mi hija si lo que yo he recorrido son no sólo misteriosos si no absurdos. Ya, ya recuerdo. Tengo vacaciones, mis alumnos del ITESO de Jalisco descansarán estos quince días de su maestra mal hablada. Me traje toda una resma de papeles porque sigo terca escribiendo a mano con una pluma Bic de tres pesos en vez de teclear una lap-top como aconsejan mis alumnos ¡Huy, que modernos! ¡Muchachitos pendejos! ¿Van a servir mis escritos de maldita la cosa? Rascando en un pasado de joven obrera de maquiladora, acosada laboral y sexualmente, prácticamente analfabeta, hasta llegar a lo que algunos dicen que soy ahora, por esas veredas que hace un momento llamé absurdas. El Profe afirma que me he convertido en una filósofa jesuítica. Está pendejo. Cierto que busco los fundamentos filosóficos de la historia de mi partido ya desaparecido. Los ando buscando acaso en la costa más al sur de la República, en este pueblo tortuguero de Mazunte. No, es más bien en el norte de la República Mexicana donde debo buscar; en Tamaulipas, donde hace años fui diputada, en los estertores del partido que me formó. Es Marx y no los jesuitas quien me enseñó filosofía, aunque mi primer libro trate de los aspectos ontológicos de la pedagogía de Paulo Freire. Cuando lo escribí todavía no  conocía a los jesuitas. Bueno, sabía de ellos y los odiaba en bloque; solamente había tenido contacto con aquel jesuita, homosexual de closet y tan reprimido que a ratos perdía todo equilibrio humano. Veía yo mucho más equilibrados a mis otros compañeros de partido, los que se creían máximos conquistadores amorosos y a uno de los cuales hice huir armada con unas descomunales tijeras terminadas en afilada punta. Mi pulso ya se regularizó. No es cierto que me haya traído los papeles del nuevo libro que escribo. Sólo este viejo cuaderno que nunca me abandona. En unas pocas horas sabré que busca mi hija en esta playas que aún de madrugada son tan calurosas. Me llamo Josefina Atilano, soy historiadora, o socióloga; trabajo de maestra en el ITESO de Guadalajara. Estoy de vacaciones. Mejor me duermo, aunque haga tanto calor. No vaya a despertar a estas muchachas que tan amablemente me prestaron una esquina de su casa y este colchón que ahora moja mi excesivo sudor. Buenas noches, aunque sean las tres de la madrugada.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-4062367225833539314?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/4062367225833539314/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/05/tres-horas-antes-de-un-amanecer-de-2011.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4062367225833539314'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4062367225833539314'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/05/tres-horas-antes-de-un-amanecer-de-2011.html' title='Tres horas antes de un amanecer de 2011'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-3983004588622149245</id><published>2011-04-28T05:00:00.000-05:00</published><updated>2011-04-28T05:00:12.488-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tomás Cruz'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jacinto'/><title type='text'>Jacinto Arriaga y Tomás Cruz en Chihuahua (Febrero de 1916)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es un anochecer frío y apacible. Jacinto Arriaga camina despacio y abstraído por la angosta e irregular banqueta de una calle empedrada. Desde hace días en su interior una rabia reprimida necesita encontrar una salida. A partir de la noche en que abandonó la División del Norte, aunque exteriormente es el mismo, internamente crece su enojo, una rabia que nunca había sentido tan fuerte. Cuando sin decir nada sale del tejabán donde ha pasado las últimas noches, dejando sorprendidos a Isidro y a Chema por su inesperada partida, recuerda vívidamente el atardecer en el que encontró a Felipe Gómez fallecido y él gritó que no descasaría hasta que todos los pelones estuvieran muertos. La ira aumenta al recordar a Tomás Cruz, ese intelectualillo con el que ajustará cuentas esta misma noche. La deslealtad de algunos que estuvieron con Villa lo encorajina más y lo que considera una traición de alguien que hace menos de un año se decía su amigo le tensa músculos, nervios, todo su ser.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jacinto intenta controlarse. No quiere que sus emociones lo dominen como le pasó a Felipe en Zacatecas. Por eso dejó la pistola en el tejabán del corral semi abandonado que alguien les prestó en  una orilla de la ciudad de Chihuahua  a los tres viajeros. Va concentrado en aparentar tranquilidad. Absorto en tal esfuerzo no se da cuenta que Isidro y Chema lo siguen intrigados y menos que ellos sí traen sus armas escondidas bajo sus gabanes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando Chinto se acerca a la cantina en cuya proximidad ha merodeado desde ayer, tiene que detenerse en el quicio de una casa habitación para recuperar el ritmo de su respiración y de su pulso. Inspira profundamente, expira con lentitud y avanza lo más sereno que puede. Entra a la cantina con apariencia de absoluta tranquilidad, aunque por dentro su rabia se asemeja a alguno de los caballos en que acometió varias veces las barricadas en las inmediaciones de Celaya no hace mucho.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tomás Cruz está sentado de frente a la puerta de acceso, casi al fondo del local, en una pequeña mesa cuadrada que comparte con tres soldados uniformados. Reconoce a Chinto en cuanto éste traspone el umbral, se levanta sonriente y sin decir nada a sus acompañantes rodea la mesa y avanza hacia Jacinto. Se nota que le ha ido bien en lo económico: trae un sombrero Stetson, una canana repleta de balas, pistola al cinto, su ropa es limpia y atildada. Reluce su nueva condición de jactancioso y fanfarrón.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La sonrisa de Tomás se hiela ante el gesto adusto de Jacinto y un algo que  desborda en su mirada. Pero Cruz, el periodista que se siente intelectual, no se detiene y levanta los brazos en el inicio de un efusivo saludo con abrazo mexicano. La mano abierta de Chinto, puesta con brusquedad en el pecho del escribiente lo detiene en seco; el rostro de Tomás se convierte en un gesto de sorpresa o de enorme incredulidad.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Traidor, hijo de tu chingada madre - dice muy por lo bajo Chinto, con voz cortante pero tan baja que solamente lo oye el periodista- Mi dijiste que no te ibas a pasar con los carrancistas y ya está con ellos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- ¡Espera, Chinto! - levanta las manos en lo que parece el inicio de una caricia al rostro el sorprendido Tomás.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La presión interna rompe los diques construidos tan cuidadosamente por Jacinto. Con su izquierda aparta una mano de Tomás y con la derecha toma la pistola del periodista y la amartilla retrocediendo dos pasos. En el barullo que levanta su acción Arriaga no repara en los tres soldados que se ponen de pie y aunque están desconcertados y no ven bien lo que pasa pues Tomás los tapa con su espalda, buscan sus armas instintivamente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- ¡Quietos, muchachitos! - se oye que alguien dice claramente en voz muy alta.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Más vale que se queden como están, o empieza la balacera.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las voces son de Isidro y de Chema que apuntan ambos con sus 30-30 a los tres sorprendidos carrancista.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La pistola amartillada tiembla en la mano de Jacinto. El dedo en el gatillo empieza a presionarlo. Chema se acerca y detiene el percutor de la pistola que empuña su compañero.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Vámonos antes de que empiece la balacera.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con los ojos rojos y las manos temblorosas Jacinto suelta el gatillo, baja el percutor, abre el tambor de la pistola y tira las balas al suelo. Deja el arma en la mesa que le queda más cerca y retrocede guiado por Chema que no deja de apuntar con su carabina. Jacinto es una hoja de árbol sacudida por una fuerte brisa. Todo él tiembla pero no pierde la compostura. La batalla por recuperar el autodomino la va ganando rápidamente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tomás, pálido como un muerto da media vuelta.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Tranquilos, Tranquilos - les dice a los soldados que lo acompañan y se desploma en una silla.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Sus tres acompañantes no saben qué hacer ante los dos cañones de 30-30 que los apuntan y la tranquilidad que les pide el periodista.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Chema toma del brazo a Jacinto, sale a la calle apretando el codo de su compañero y empujándolo se van los dos corriendo por la banqueta. Tras ellos sale también Isidro soltando una risita entrecortada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- Vámonos a la chingada -dice Isidro - Esos soldados van a llamar a otros y nos van a andar buscando para darnos chicharrón.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por calles ya oscuras se dirigen al tejabán donde durmieron ayer, ensillas sus caballos en silencio, cargan sus escasas pertenencias y parten al paso por el camino que enfila rumbo al este, hacia Torreón.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Ninguno de los tres ha dicho nada después de la última reflexión de Isidro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-3983004588622149245?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/3983004588622149245/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/04/jacinto-arriaga-y-tomas-cruz-en.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/3983004588622149245'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/3983004588622149245'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/04/jacinto-arriaga-y-tomas-cruz-en.html' title='Jacinto Arriaga y Tomás Cruz en Chihuahua (Febrero de 1916)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-5398959705612324322</id><published>2011-04-21T05:00:00.001-05:00</published><updated>2011-04-21T05:00:10.303-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tomás Cruz'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jacinto'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ejido'/><title type='text'>Tomás Cruz en un hospital del IMSS del estado de Tabasco (1964)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Don Tomás, tómese toda la sopa. Si no no se va a reponer. Necesita sanar para que se vaya a su casa. Tiene que ponerse fuerte, ya ve que no tiene a nadie aquí, en Villahermosa. Nadie viene a visitarlo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Eso es lo que usted cree, Teresita. En sueños me viene a visitar todo un tropel de gente. Hasta cuando estoy despierto vienen mis amigos de hace mucho a remover mis recuerdo. Usted no los ve, Teresita, pero están aquí. Y ya ve, me han dado fuerza para que me vaya recuperando a mis setenta y cinco años, porque todavía hay muchas cosas que hacer.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– A ver, don Tomás, cuénteme algo de sus amigos, los que lo visitan. Nomás no vaya a repetirme lo que me contó ayer.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Hoy te voy a contar de un tal Jacinto Arriaga, que todo el mudo lo conocía simplemente como “Chinto”. &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/02/jacinto-arriaga-al-dia-siguiente-de-la.html"&gt;Lo conocí un día  después de la toma de Zacatecas, en verano de 1914&lt;/a&gt;. Lo encontré esa mañana sentado a la sombra de un pirul que se estaba muriendo. Todo manchado de pólvora, la cara ennegrecida y triste, muy triste. La tarde anterior mataron a su mejor amigo y su jefe militar. Pero también estaba muy enojado; me mandó al  diablo pero yo lo seguí y descubrí que sus compañeros lo querían nombrar su jefe. Pensé que iba a hacer carrera militar y política y que a su sombra me iría muy bien. Luego vi que lo que le interesaba era formar ejidos, muchos ejidos; acabar con los latifundios en México. Eso a mi no me interesaba y por eso nos peleamos durante mucho tiempo. Un año y medio después de que lo conocí Chito me andaba matando en una cantina de Chihuahua. Si no es por tres soldados carrancistas que me acompañaban ese día yo creo que sí me mata. Con el  tiempo entendí a Chinto y ahora que he estado accidentado aquí, con usted, es el que más me ha visitado. Me enseñó muchas cosas durante mi vida y ahora me las ha recordado. Tengo que sanar para escribir todo lo que me enseñó.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Y ¿qué tanto le ha enseñado, don Tomás?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Todo lo que ahora sé sobre los ejidos se lo debo a Jacinto …&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Mi papá es ejidatario en Macuspana, como  soy su única hija dice que a mi me va a heredar el título. Nada más que en el ejido no quieren a las mujeres como ejidatarias.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Le voy a tener que hablar mucho de Jacinto y de todo lo que hizo para los ejidos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La llegada de una segunda enfermera interrumpió la conversación. La recién llegada regañó a Teresa: “No te quedes platicando con los pacientes”, dijo cortante.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando se fueron las dos enfermeras Jacinto se hizo presente. Con él venía Felipe Gómez, Manuel el hermano de Felipe y Chema. Tomás sonrió: tendrían mucho  que hablar sobre los ejidos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-5398959705612324322?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/5398959705612324322/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/04/tomas-cruz-en-un-hospital-del-imss-del.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/5398959705612324322'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/5398959705612324322'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/04/tomas-cruz-en-un-hospital-del-imss-del.html' title='Tomás Cruz en un hospital del IMSS del estado de Tabasco (1964)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-6764098782053488964</id><published>2011-04-14T05:00:00.000-05:00</published><updated>2011-04-14T05:00:23.766-05:00</updated><title type='text'>Monterrey, Nuevo León, lo que pasó después de la invasión de Paso Cucharas, II (En 1978 o 1979)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¡Hey, Ricardo! los de Cucharas dicen que van a ahorcar al dueño del burro. Que lo cuelgan hoy en la tarde.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Agitado y preocupado de verdad, así nos asegura que estaba cada vez que nos lo cuenta, Ezequiel Navarro le avisó a Ricardo Esquivel lo que estaban tramando quienes habían invadido Paso Cucharas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¿De qué me hablas, Ezequiel? ¿Quién va a colgar a quién y por qué?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Es cierto – afirmó Ezequiel –  Cuando Pablo, Juan y Marcos les contaron a los demás que habían descubierto al traidor y les dijeron quién había sido,  la raza se alborotó y dijeron que lo iban a colgar. Pablo, Juan y Marcos quisieron  calmarlos, pero no han podido. Quiere ahorcar al dueño del burro. Dicen que lo cuelgan aunque tu no quieras. Que por eso mejor ni te avisan.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¡Ándale! Son puros argüenderos ¡Qué van a andar colgando a nadie!&lt;br /&gt;– No, sí, en serio, yo sí los creo capaces. Más vale que vayamos a detenerlos.&lt;br /&gt;– ¿Y tú, hablador, cómo sabes que lo quieren matar? A poco Juan o Marcos o Pablo te lo contaron . O ¿quién fue? y ¿qué dice Jesús? A mi se me hace que no más te andan tanteando.&lt;br /&gt;– Eso es lo que más me preocupa. No he encontrado a Jesús por ningún lado. Él, como presidente del comité particular yo creo que sí los detendría. Es el que mejor piensa las cosas. Pero me dijo Rafa que a Jesús se lo trajeron con no sé que pretexto a Monterrey, para que no fuera a impedirles ahorcar al traidor.  Te aseguro que ni Juan ni Marcos me contarían nada, menos Pablo. Ellos saben muy bien que si me cuentan yo vengo por ti. Fue Rafa el que me dijo y yo creo que me lo dijo para que te avisara, Rafa si anda medio asustado. Me dijo que no le gusta ser chismoso pero ...&lt;br /&gt;–  'ta güeno. Vamos. Total yo llevo cinco días sin verlos.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Fue más o menos así como Ricardo Esquivel se enteró poco antes de los hechos, que sus compañeros de partido que habían invadido Paso Cucharas querían cobrarle su traición al "dueño del burro". El resto de los sucedido ese día nos la ha contado muchas veces Ricardo, con más o menos detalles. De su  relato recordamos lo siguiente:&lt;br /&gt;"Cuando llegamos a casa de Casimiro Herrero nos llamó la atención que no había casi nadie en la colonia y los que estaban – casi puras mujeres y muy pocas – se andaban escondido para no decirnos nada. Entonces me di cuenta que la cosa sí era seria. De repente sí mataban al pobre Antonio (el "dueño del burro") y entonces nos íbamos a meter en un lío y perderíamos todo lo ya habíamos negociado. Ezequiel y yo nos fuimos casi corriendo rumbo a Paso Cucharas, al mero paso del río, que era donde había más árboles. Le atinamos. Cuando ya estábamos cerca oímos el griterío. Traían a jalones y empujones al pobre Antonio que tenía una cara de asustado, más bien de muerto, que de todos modos no vi bien porque me preocupaba más detener a los compañeros. Leobardo ya estaba pasando una soga por la rama de un árbol. Parece que la cosa sí iba en serio, aunque todavía tengo mis dudas si a la hora de la verdad no hubieran mejor bajado al cabrón de Antonio. Al primer descuido ya muy mal.&lt;br /&gt;Me metí en medio de la bola y se calmaron un poco. No quisieron soltar a Antonio. Lo dejaron amarrado y aceptaron hacer una asamblea para ver qué determinaban. Lo primero que dijeron es que ni Ezequiel ni yo teníamos voto, solamente voz, pero que era a ellos a los que les tocaba hablar y, que bueno, nos darían chance. Por suerte llegó Jesús que no sabía nada hasta que ya tarde regresó a su casa. No encontró a nadie y nos fue a buscar. Su llegada fue definitiva. Les dijo que eran unos pendejos. Que si le hacíamos algo a Antonio perderíamos todo lo que llevábamos ganado, que el grupo se tendría que deshacer, que todo se iba a terminar,¡que hasta la colonia en los terrenos de Casimiro se iba a perder! Yo creo que eso fue lo que más les pesó, porque luego de eso empezaron a ceder y por fin aceptaron soltar a Antonio, aunque algunos dijeron clarito que lo iban a matar donde lo encontraran.&lt;br /&gt;Así acabó todo, sin que pasara nada. O bueno, sí, esa misma noche se fue Antonio y no volvimos a saber nada de él. Más bien yo sí supe dónde andaba, pero no dije nada. Con el susto era suficiente. A su esposa y a sus hijos nunca los molestamos, ellos no tenían la culpa de la traición de su padre.&lt;br /&gt;La verdad –  casi siempre termina diciendo lo mismo Ricardo –  yo creo que muchos sabían donde andaba "el dueño del burro", pero todos entendieron finalmente que no era el enemigo y no valía la pena hacerle nada." &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-6764098782053488964?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/6764098782053488964/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/04/monterrey-nuevo-leon-lo-que-paso_14.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/6764098782053488964'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/6764098782053488964'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/04/monterrey-nuevo-leon-lo-que-paso_14.html' title='Monterrey, Nuevo León, lo que pasó después de la invasión de Paso Cucharas, II (En 1978 o 1979)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-659028075991213441</id><published>2011-04-07T05:00:00.001-05:00</published><updated>2011-04-07T05:46:06.469-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ejido'/><title type='text'>Monterrey, Nuevo León, lo que pasó después de una invasión de tierras “agrícolas”, I (En 1978 o 1979)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La forma como el gobierno descubrió la toma de tierras en Paso Cucharas apuntaba claramente a una traición (antecedentes &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/12/una-invasion-de-tierras-agricolas-entre.html"&gt;aquí&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/01/una-invasion-de-tierras-agricolas-ii-en.html"&gt;acá&lt;/a&gt;). Nunca pensamos  que los delatores fueran Ricardo Esquivel o quien siempre lo apoyaba como enviado del partido, Ezequiel Navarro, que en ocasiones lo remplazaba. Ellos eran los únicos invasores que no estaban en la lista de solicitantes del ejido y por tanto los únicos "externos" al grupo que tomó las tierras. La negociación que inició Esquivel para salir de los terrenos invadidos y a cambio recibir tierras ejidales en un nuevo centro de población al sur del estado la vimos siempre como un triunfo. El tiempo confirmó nuestras esperanzas cuando siete meses después se ejecutó la resolución provisional del nuevo ejido. No eran pues los dirigentes partidarios los traidores.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las preguntas para saber quién o quienes habían sido el o los informantes que pasaron el soplo al gobierno nos asaltaban seguramente a todos. Sabíamos que alguien nos había traicionado. Alguien de adentro, porque la policía política federal no estaba interesada en nuestras actividades, para ellos totalmente marginales, aunque nosotros nos sentíamos protagonistas de algo importante. La policía estatal no tenía buenos sistemas de información y estaba  por aquellos tiempos muy ocupada en vigilar predios urbanos donde los rumores anunciaban invasiones para formar fraccionamientos urbanos clandestinos, tomas que se realizaban con trescientas o más familias, miles de ellas a veces.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A pesar de los difícil que era preparar una toma de tierras urbanas con tanta gente sin que la noticia se extendiera, en más de una ocasión la policía estatal fue sorprendida y los desalojos tardaban días en prepararse. Nosotros, que habíamos decidido la toma en reuniones relativamente pequeñas, en un lugar alejado de miradas curiosas, que nos metimos al predio de noche, con gran sigilo, y nos instalamos en una hondonada nada visible, fuimos descubiertos en unos cuantos minutos, menos de dos horas, para ser exactos; nadie podría dudar que había traición de "compañeros" de adentro.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tres de nosotros, que nos teníamos absoluta confianza, empezamos a platicar sobre el asunto. Debíamos descubrir al soplón y escarmentarlo. Al poco tiempo la existencia del delator era conversación común, pero no pasamos de seis los que estuvimos involucrados en una investigación inocentemente artesanal, llevada a cabo con mucha discreción, que a la postre descubrió al traidor que resultó ser un individuo del que no queremos ni recordar el nombre. Era el padre de &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/07/batallas-perdidas-ii.html"&gt;una de las cuatro familias habitantes de  las pequeñas propiedades que estaban al lado este de Paso Cucharas.&lt;/a&gt; Campesino de unos cincuenta años tenía un pequeño taller donde herraba caballos y hacía algunos otros trabajos artesanales ligados al campo, además de cultivar su pequeño terreno y completar su ingresos con un  exiguo hato de cabras que pastoreaban su esposa o sus hijos en los terrenos de Paso Cucharas. Era famoso entre nosotros porque tenía un burro del que obtenía muy buenos servicios de carga y que a veces uncía a un pequeño carretón para ganarse unos centavos más haciendo mudanzas de cualquier carga que le saliera al paso.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Poco después de la frustrada toma de los terrenos descubrimos que la situación económica del dueño del burro mostraba una mejoría inexplicable: cambió al burro por un caballo y compró un carretón más grande. Esa fue la primera pista. No tuvimos que vigilarlo mucho tiempo. El traidor iba con frecuencia a Monterrey por esos días; lo seguimos y descubrimos que entraba a las oficinas de la Procuraduría de Justicia del estado. Fue cuando se nos ocurrió mandar a Manuel, el más joven de nosotros, para que hablara con la judicial y ofreciera sus servicios de informante de lo que pasaba con los invasores de los terrenos de Paso Cucharas, que seguían reuniéndose y preparando una nueva toma. Qué hizo Manuel no lo sabemos a ciencia cierta, pero fue suficientemente hábil para que algún funcionario medio de la Procuraduría le tuviera confianza y queriendo averiguar qué pasaba delatara a su vez al soplón. Así confirmamos que el dueño del burro era quien nos había traicionado. Disculpen que no pongamos su nombre pero no queremos que nada de él, mas allá del mote "el dueño del burro", se perpetúa en nuestros escritos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo que pasó después se no salió de control. Por poco nos cuesta la existencia del grupo que para ese entonces ya tenía un cierto nivel político. Fue Ricardo Esquivel quien salvó la situación nuevamente. En esta ocasión la intervención oportuna y certera de Ezequiel Navarro también tuvo mucho que ver. Está claro que las enseñanzas de partido en que militábamos y su organización en el estado nos libraron de la cárcel o de la diáspora del grupo que hubiera equivalido a un destierro voluntario.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-659028075991213441?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/659028075991213441/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/04/monterrey-nuevo-leon-lo-que-paso.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/659028075991213441'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/659028075991213441'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/04/monterrey-nuevo-leon-lo-que-paso.html' title='Monterrey, Nuevo León, lo que pasó después de una invasión de tierras “agrícolas”, I (En 1978 o 1979)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-8110247443576411213</id><published>2011-03-31T05:00:00.001-06:00</published><updated>2011-03-31T05:00:01.580-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ejido'/><title type='text'>El ejido sigue siendo protagónico</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El lunes pasado, 28 de marzo, ya atardeciendo, estábamos reunidos para seguir oyendo la narración de Jacinto y recordar cómo fue que por poco le dispara a Tomás Cruz en una cantina, cuando uno de nosotros nos leyó una noticia que necesitamos comentar, aunque se atrasen otras narraciones.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La noticia dice que en un ejido en el estado de Hidalgo, cuyos dueños son ñahñúhs, casi a la entrada del Valle del Mezquital, lugar del que hemos hablado muchas veces en estas narraciones, murieron por disparos de arma de fuego el tesorero y el presidente del comisariado ejidal.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hemos buscado afanosamente más detalles y, aunque encontramos más de diez notas de diversos periódicos, tanto nacionales como regionales y hasta un comunicado de prensa oficial de la policía del estado de Hidalgo, no tenemos claro lo sucedido. Más bien la confusión ha aumentado, por la profusión de noticias contradictorias, además de la ignorancia de los periodistas sobre la realidad ejidal, ignorancia que baila en sus escritos periodísticos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo algo sí nos queda muy claro: el centro del conflicto es una venta de tierras ejidales; tierras que compró o vendió un diputado local del PRI, no sabemos si siguiendo o no las formalidades legales. Nosotros suponemos que el diputado debe haber comprado las tierras ejidales sin ser ejidatario o si tiene esa calidad las vendió sin que hayan sido suyas, pues el ejido es una propiedad colectiva y nadie en particular es dueño de una parte, sino todos los ejidatarios lo son de todo el terreno.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Como haya sido es claro para nosotros que el diputado local del PRI intervino en la compraventa de terrenos ejidales, pues al buscar más datos encontramos una noticia de hace un mes donde se informa que los ejidatarios irrumpieron en el congreso del estado para reclamarle al tal diputado lo referente a la compraventa, lo que indica que el conflicto ya es añejo.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En 1992 se hizo una modificación a la ley de la reforma agraria para posibilitar la venta de parcelas ejidales en casos muy especiales y con condiciones claramente estipuladas en la ley. La finalidad, se dijo entonces por los que nos opusimos a esa ley, fue dar un golpe de muerte al ejido, por el que muchos de nosotros luchamos y morimos, pero el golpe no ha sido mortal. El ejido lucha por su sobrevivencia y, a veces, como en este caso, para sobrevivir causa la muerte de quienes luchan por defenderlo o atacarlo. No apoyamos ni celebramos esas muertes. Nosotros queremos que el ejido viva en paz, dando sustento tranquilidad y seguridad a sus propietarios colectivos. Para eso hicimos una revolución que ahora, poco a poco, estamos recordando. Nos entristece mucho que haya muertes. Algunos de nosotros nos enojamos de veras por que se tenga que llegar a esos extremos. Nos enojamos contra los que provocaron estos desmanes al modificar la ley. Hemos conocido y contado en estas líneas casos donde algunos de nosotros estuvimos a punto de matar o de morir luchando por los bienes y derechos de un ejido. Muchas veces logramos que nadie pereciera y otras hemos lamentado la muerte de algunos involucrados. No queremos más muertes, pero sabemos que hay miles, millones más bien, de ejidatarios que todavía actualmente están dispuestos a luchar, aunque sólo sea visceralmente, por defender los bienes ejidales de quienes quieren terminar con la propiedad colectiva de la tierra, tipo de propiedad que heredamos de nuestros antepasados indígenas. No es casual que las muertes que hoy lamentamos se hayan dado entre indígenas ñahñúhs, en las cercanías del pueblo llamado Yolotepec, estado de Hidalgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La noticia aquí: &lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;a href="http://www.milenio.com/node/680996"&gt;http://www.milenio.com/node/680996&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;o: &lt;/span&gt;&lt;a href="http://www.oem.com.mx/elsoldehidalgo/notas/n2019955.htm"&gt;&lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;http://www.oem.com.mx/elsoldehidalgo/notas/n2019955.htm&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;o: &lt;span style="font-size: 11pt; font-family: &amp;quot;Calibri&amp;quot;,&amp;quot;sans-serif&amp;quot;;"&gt;&lt;a href="http://sdpnoticias.com/nota/26731/Dos_personas_sin_vida_saldo_de_un_tiroteo_entre_vecinos_en_Hidalgo"&gt;http://sdpnoticias.com/nota/26731/Dos_personas_sin_vida_saldo_de_un_tiroteo_entre_vecinos_en_Hidalgo&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:trackmoves/&gt;   &lt;w:trackformatting/&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:donotpromoteqf/&gt;   &lt;w:lidthemeother&gt;ES-MX&lt;/w:LidThemeOther&gt;   &lt;w:lidthemeasian&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeAsian&gt;   &lt;w:lidthemecomplexscript&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeComplexScript&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;    &lt;w:splitpgbreakandparamark/&gt;    &lt;w:dontvertaligncellwithsp/&gt;    &lt;w:dontbreakconstrainedforcedtables/&gt;    &lt;w:dontvertalignintxbx/&gt;    &lt;w:word11kerningpairs/&gt;    &lt;w:cachedcolbalance/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;m:mathpr&gt;    &lt;m:mathfont val="Cambria Math"&gt;    &lt;m:brkbin val="before"&gt;    &lt;m:brkbinsub val=""&gt;    &lt;m:smallfrac val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin val="0"&gt;    &lt;m:rmargin val="0"&gt;    &lt;m:defjc val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent val="1440"&gt;    &lt;m:intlim val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" defunhidewhenused="true" defsemihidden="true" defqformat="false" defpriority="99" latentstylecount="267"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="0" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Normal"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="heading 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 7"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 8"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 9"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 7"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 8"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 9"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="35" qformat="true" name="caption"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="10" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="1" name="Default Paragraph Font"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="11" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtitle"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="22" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Strong"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="20" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="59" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Table Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Placeholder Text"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="1" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="No Spacing"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Revision"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="34" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="List Paragraph"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="29" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="30" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="19" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="21" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="31" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="32" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="33" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Book Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="37" name="Bibliography"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" qformat="true" name="TOC Heading"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-priority:99;  mso-style-qformat:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin-top:3.0pt;  mso-para-margin-right:0cm;  mso-para-margin-bottom:0cm;  mso-para-margin-left:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  text-align:justify;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:11.0pt;  font-family:"Calibri","sans-serif";  mso-ascii-font-family:Calibri;  mso-ascii-theme-font:minor-latin;  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-theme-font:minor-fareast;  mso-hansi-font-family:Calibri;  mso-hansi-theme-font:minor-latin;  mso-bidi-font-family:"Times New Roman";  mso-bidi-theme-font:minor-bidi;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:trackmoves/&gt;   &lt;w:trackformatting/&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:donotpromoteqf/&gt;   &lt;w:lidthemeother&gt;ES-MX&lt;/w:LidThemeOther&gt;   &lt;w:lidthemeasian&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeAsian&gt;   &lt;w:lidthemecomplexscript&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeComplexScript&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;    &lt;w:splitpgbreakandparamark/&gt;    &lt;w:dontvertaligncellwithsp/&gt;    &lt;w:dontbreakconstrainedforcedtables/&gt;    &lt;w:dontvertalignintxbx/&gt;    &lt;w:word11kerningpairs/&gt;    &lt;w:cachedcolbalance/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;m:mathpr&gt;    &lt;m:mathfont val="Cambria Math"&gt;    &lt;m:brkbin val="before"&gt;    &lt;m:brkbinsub val=""&gt;    &lt;m:smallfrac val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin val="0"&gt;    &lt;m:rmargin val="0"&gt;    &lt;m:defjc val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent val="1440"&gt;    &lt;m:intlim val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" defunhidewhenused="true" defsemihidden="true" defqformat="false" defpriority="99" latentstylecount="267"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="0" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Normal"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="heading 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 7"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 8"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 9"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 7"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 8"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 9"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="35" qformat="true" name="caption"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="10" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="1" name="Default Paragraph Font"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="11" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtitle"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="22" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Strong"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="20" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="59" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Table Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Placeholder Text"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="1" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="No Spacing"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Revision"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="34" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="List Paragraph"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="29" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="30" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="19" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="21" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="31" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="32" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="33" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Book Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="37" name="Bibliography"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" qformat="true" name="TOC Heading"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-priority:99;  mso-style-qformat:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin-top:3.0pt;  mso-para-margin-right:0cm;  mso-para-margin-bottom:0cm;  mso-para-margin-left:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  text-align:justify;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:11.0pt;  font-family:"Calibri","sans-serif";  mso-ascii-font-family:Calibri;  mso-ascii-theme-font:minor-latin;  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-theme-font:minor-fareast;  mso-hansi-font-family:Calibri;  mso-hansi-theme-font:minor-latin;  mso-bidi-font-family:"Times New Roman";  mso-bidi-theme-font:minor-bidi;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:trackmoves/&gt;   &lt;w:trackformatting/&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:donotpromoteqf/&gt;   &lt;w:lidthemeother&gt;ES-MX&lt;/w:LidThemeOther&gt;   &lt;w:lidthemeasian&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeAsian&gt;   &lt;w:lidthemecomplexscript&gt;X-NONE&lt;/w:LidThemeComplexScript&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;    &lt;w:splitpgbreakandparamark/&gt;    &lt;w:dontvertaligncellwithsp/&gt;    &lt;w:dontbreakconstrainedforcedtables/&gt;    &lt;w:dontvertalignintxbx/&gt;    &lt;w:word11kerningpairs/&gt;    &lt;w:cachedcolbalance/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;m:mathpr&gt;    &lt;m:mathfont val="Cambria Math"&gt;    &lt;m:brkbin val="before"&gt;    &lt;m:brkbinsub val=""&gt;    &lt;m:smallfrac val="off"&gt;    &lt;m:dispdef&gt;    &lt;m:lmargin val="0"&gt;    &lt;m:rmargin val="0"&gt;    &lt;m:defjc val="centerGroup"&gt;    &lt;m:wrapindent val="1440"&gt;    &lt;m:intlim val="subSup"&gt;    &lt;m:narylim val="undOvr"&gt;   &lt;/m:narylim&gt;&lt;/m:intlim&gt; &lt;/m:wrapindent&gt;&lt;!--[endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" defunhidewhenused="true" defsemihidden="true" defqformat="false" defpriority="99" latentstylecount="267"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="0" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Normal"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="heading 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 7"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 8"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="9" qformat="true" name="heading 9"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 7"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 8"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" name="toc 9"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="35" qformat="true" name="caption"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="10" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="1" name="Default Paragraph Font"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="11" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtitle"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="22" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Strong"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="20" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="59" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Table Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Placeholder Text"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="1" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="No Spacing"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" unhidewhenused="false" name="Revision"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="34" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="List Paragraph"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="29" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="30" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Quote"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 1"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 2"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 3"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 4"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 5"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="60" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Shading Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="61" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="62" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Light Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="63" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="64" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Shading 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="65" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="66" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium List 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="67" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 1 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="68" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 2 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="69" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Medium Grid 3 Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="70" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Dark List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="71" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Shading Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="19" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="21" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="31" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="32" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="33" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Book Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="37" name="Bibliography"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" qformat="true" name="TOC Heading"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-priority:99;  mso-style-qformat:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin-top:3.0pt;  mso-para-margin-right:0cm;  mso-para-margin-bottom:0cm;  mso-para-margin-left:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  text-align:justify;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:11.0pt;  font-family:"Calibri","sans-serif";  mso-ascii-font-family:Calibri;  mso-ascii-theme-font:minor-latin;  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-theme-font:minor-fareast;  mso-hansi-font-family:Calibri;  mso-hansi-theme-font:minor-latin;  mso-bidi-font-family:"Times New Roman";  mso-bidi-theme-font:minor-bidi;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;&lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;/m:defjc&gt;&lt;/m:rmargin&gt;&lt;/m:lmargin&gt;&lt;/m:dispdef&gt;&lt;/m:smallfrac&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-8110247443576411213?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/8110247443576411213/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/03/el-ejido-sigue-siendo-protagonico.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/8110247443576411213'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/8110247443576411213'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/03/el-ejido-sigue-siendo-protagonico.html' title='El ejido sigue siendo protagónico'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-2623717886996908918</id><published>2011-03-24T05:00:00.000-06:00</published><updated>2011-03-24T05:00:18.951-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tomás Cruz'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jacinto'/><title type='text'>Algunos recuerdos de Jacinto Arriaga II</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando Isidro, Chema y yo iniciamos el camino a Tamaulipas, una noche en que todo lo veíamos negro, no imaginábamos que recorreríamos más de mil quinientos kilómetros durante casi seis meses. Tampoco pensábamos que unas cinco semanas después Isidro se despediría de nosotros. Nunca más hemos vuelto a saber de él.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Transcurridos unos pocos días nos dimos cuenta que viajar con una mula cargada de parque nos podía llevar a un paredón en algún pueblo cualquiera. Ahora no me explico por qué tomamos rumbo a la frontera. Hacia el norte fuimos encontrando fuerzas carrancistas, de modo que cambiamos rumbo y nos dirigimos al sur, seguros que más a centro del estado  los pueblos todavía serían villistas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En las cercanías de Casas Grandes decidimos vender el parque. Era más fácil esconder monedas que balas. La mula también la vendimos y entre bromas aseguramos que ni locos  íbamos a trabajar de arrieros. Nos repartimos el dinero sin desacuerdos y seguimos nuestro camino hacia el sur.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así llegamos a la ciudad de Chihuahua donde encontré de nuevo a Tomás Cruz. A mí no se me olvidaba Tamaulipas ni la Maroma, es decir la hacienda del viejo Alcántara, pero Chema e Isidro no tenían ninguna prisa en llegar. Yo, que siempre buscaba algo que leer, me encontré un periodicucho en que Tomás Cruz escribía alabanzas a un generalillo que según esto andaba persiguiendo a los villistas que por ahí quedaban desperdigados. Me encabroné de verdad; me dije "a ese pendejo yo lo mato por traidor y lameculos". &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/05/jacinto-arriaga-platica-con-tomas-cruz.html"&gt;La última vez que lo había visto&lt;/a&gt; era un día antes de que perdiéramos en Celaya y ya &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/04/cronicas-periodisticas.html"&gt;desde la convención de Aguascalientes&lt;/a&gt; había dado señales de que quería pasarse a los carrancistas. Ahora le andaba haciendo el caldo gordo a uno de tantos militares que solo querían subir y hacerse ricos robando. A un intelectual, como se llamaba a sí mismo Tomás, que anduviera escribiendo esas pendejadas sería mejor enterrarlo cuanto antes. Con gente como ellos la revolución se iba a ir al hoyo. Mejor que se adelantaran solos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Busqué la imprenta donde hacían el periódico y tuve suerte. Tomás seguía en la ciudad y me dijeron dónde acostumbraba estar: una cantina cuyo nombre no recuerdo. Lo encontré al día siguiente en la cantina y poco faltó para que ese día me convirtiera en asesino. A Tomás lo salvaron los tres soldados carrancistas con los que andaba tomando y Chema, Isidro y yo tuvimos que huir esa misma noche. Mañana les cuento lo que pasó en la cantina.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-2623717886996908918?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/2623717886996908918/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/03/algunos-recuerdos-de-jacinto-arriaga-ii.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/2623717886996908918'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/2623717886996908918'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/03/algunos-recuerdos-de-jacinto-arriaga-ii.html' title='Algunos recuerdos de Jacinto Arriaga II'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-7439534189986876711</id><published>2011-03-17T05:00:00.001-06:00</published><updated>2011-03-17T05:00:11.656-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jacinto'/><title type='text'>Algunos recuerdos de Jacinto Arriaga</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aún recuerdo el mero día en que abandoné  a la División del Norte. Sí, la dejé, deserté. Aquel día sólo veía dos caminos: o me iba por mi cuenta con mi pistola, mi treinta-treinta, el caballo y municiones o me quedaba como un Dorado de Pancho. No iba a ser de los que aceptaran unas cuantas monedas de oro y algunos dólares gringos cuando se disolviera la División del Norte, unos días después. No era mucho el tiempo que tardarían en recoger las armas a los escasísimos dos mil que quedábamos. Esa noche busqué a los Dorados que conocía. De veras que andaban muy raros: "Primero me matan que entregar las armas" me dijo uno, "vente con nosotros. No importa que no seas de Chihuahua. Sabemos que no te rajas". "Mejor me voy a Tamaulipas a quitarle al viejo las tierras con que he soñado, con armas, aunque me llamen desertor", le contesté ¡y no se enojó porque fuera a desertar! "Eso no es ser desertor, es mejor irse de fugado que traicionar a Pancho y a la revolución." "¡Claro!", le dije, "yo no voy a ser ni como Rosalío Hernández* ni como Tomás Urbina**, cambiando de bando o agarrando dinero". Se nos juntaron tres Dorados más. Me insistieron que me fuera con ellos, sin entregar las armas. "Con Pancho" me dijeron: " a la sierra. Nadie nos va a encontrar ¡Primero muertos que rajarse!" repetían constantemente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"¿Y si no dejo las armas y me voy a seguirla a Tamaulipas?" les volví a decir , "¿ustedes me truenan por desertor? "¡Desertor! son más desertores los que entregan sus armas por un poco de oro y unos dólares. Si de veras la vas a seguir en Tamaulipas no seas pendejo y llévate más parque. Nosotros te lo conseguimos". Se robaron una mula y harto parque. La noche siguiente nos fuimos con esos pertrechos otros dos de Tamaulipas y yo. Abundaba la gente suelta por ahí, muchos ya habían entregado las armas y estaban saliendo para sus pueblos. Al Chema, uno de los que iba conmigo, como que le vi que traía los ojos bien aguados. Imagino que yo iba igual. O peor. Cuatro Dorados nos escoltaron más de tres kilómetros. Los recorrimos más callados que las piedras. De pronto uno de los Dorados no aguantó y se regresó al trote, muy serio. Con suerte estaba llorando y no quiso que lo viéramos. Ni se despidió. Al rato se regresaron los otros tres. Cabalgamos toda la noche. El camino a Tamaulipas lo veíamos largo, muy largo y como negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;* Rosalío Hernández: importante revolucionario villista que abandonó a Pancho y se pasó al lado de Carranza a fines de 1915.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;(Nota del editor)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;**Tomás Urbina: por el tiempo en que se narran estos hechos Tomás Urbina, general que cabalgó al lado de Villa y fue uno de sus hombres de confianza, fue ejecutado por gente de Francisco por ladrón, que sí lo fue. No está claro si la orden de ejecutarlo la dio Villa o solamente se hizo el desentendido cuando Rodolfo Fierro lo mató.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;(Nota del editor)&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-7439534189986876711?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/7439534189986876711/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/03/algunos-recuerdos-de-jacinto-arriaga.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/7439534189986876711'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/7439534189986876711'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/03/algunos-recuerdos-de-jacinto-arriaga.html' title='Algunos recuerdos de Jacinto Arriaga'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-2408057989698450404</id><published>2011-03-10T05:00:00.001-06:00</published><updated>2011-03-10T05:34:59.828-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fijando rumbos'/><title type='text'>¿Quién nos refiere las historias aquí escritas?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todavía, después de haber relatado tantas cosas, no sabemos quién las cuenta. Adivinamos un nosotros. Unas veces sabemos quién es el narrador ocasional, otras podríamos pensar en uno omnisciente que siempre nos resulta limitado. Ahora mismo aparece un plural planteando interrogantes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2009/06/primera.html"&gt;el jueves 2 de julio de 2009 iniciamos este blog&lt;/a&gt;, alguno de nosotros, no recordamos quién, nos aseguró que “el pasado … ahí está, determinando nuestro presente.” La afirmación es exagerada, pero si la matizamos la compartimos totalmente. Sabemos que el pasado no nos determina en el sentido absoluto del término, pero sí influye muchísimo en cómo somos ahora. Por eso estamos buscando ese pasado: para dejar constancia en estas líneas de los caminos que ya hemos recorrido.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así pues, hay caminos previos hacia atrás, pero los caminos hacia el frente aún no están trazados. Nos sentimos ahora como se sintió Jacinto Arriaga aquella noche en que regresó con las fuerzas derrotadas de Pancho Villa y se hablaba de que los iban a licenciar. Nos lo ha relatado muchas veces. Nos enfurece que no esté ahora entre nosotros para que nos lo vuelva a narrar. Tendrá que ser alguno de nosotros el que nos lo cuente por él.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“Yo”, dijo alguien, escuchemos el relato.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“Creo que era en enero de 1916. Jacinto platica que hacía un frío que helaba los pensamientos. La marcha sobre Agua Prieta había sido un completo fracaso. Después de la reunión de jefes villistas en Bustillos, que fue, si mal no recuerdo en diciembre del 15 o ya en enero del 16, se aceptó la liquidación de los soldados de Villa. Entregarían las armas y recibirían hasta diez monedas de oro. Jacinto dice que lo invitaron a ser parte de los Dorados. Que se fuera con ellos a la sierra, sin entregar armas. Que tuvo muchas ganas de irse con la guardia personal de Pancho, pero que al final decidió aventurarse y sin permiso de nadie, a riesgo de que lo consideraran desertor y lo tronasen, con otros dos amigos de muchas de las batallas pasadas, yo ya no me acuerdo quiénes, salió de noche, sin entregar ni armas ni municiones y tomó rumbo al poniente, desconociendo qué iba a ser de él y de sus dos compañeros, pero decididos a llegar, por donde fuera, con todo y armas, a la hacienda del viejo Alcántara ¡Y se la iban a quitar! Que si se morían en camino, pues ni modo. Perderse, claro que no, ya habían recorrido todo esas tierras muchas veces. Pero si los carrancistas los tronaban, al menos habrían intentado hacer lo que habían pensado cuando se unieron a la revolución, y sobre todo no traicionaría a Felipe Gómez; sus dos amigos, que también lo habían conocido y había peleado a su lado aceptaron ayudarle y así llegaron hasta Tamaulipas y todos sabemos lo que hicieron."&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Qué mal cuentas ¡Ya no te acuerdas de nada! – le dijimos, aunque el resumen que contó es la pura verdad.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y acordamos que llamaríamos a Jacinto para que nos narrara bien todo aquello y cómo, sin caminos previos, logró todo lo que hizo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-2408057989698450404?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/2408057989698450404/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/03/quien-nos-refiere-las-historias-aqui.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/2408057989698450404'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/2408057989698450404'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/03/quien-nos-refiere-las-historias-aqui.html' title='¿Quién nos refiere las historias aquí escritas?'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-1119642303174242503</id><published>2011-03-03T05:00:00.000-06:00</published><updated>2011-03-03T05:00:17.673-06:00</updated><title type='text'>Aviso especial</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 0, 0);"&gt;Hoy, jueves 3 de marzo, no se publicará ningún otro texto aparte de este aviso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(153, 0, 0);"&gt;Próxima publicación, el jueves 10 de marzo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-1119642303174242503?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/1119642303174242503/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/03/aviso-especial.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/1119642303174242503'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/1119642303174242503'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/03/aviso-especial.html' title='Aviso especial'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-1739264402723098980</id><published>2011-02-24T05:00:00.001-06:00</published><updated>2011-02-24T05:50:25.091-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ejido'/><title type='text'>Una invasión de tierras “agrícolas”, III (En 1978 o 1979)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el improvisado campamento el desconcierto es total. Tras unos segundos en silencio Jesús, el presidente del comité particular agrario, es el primero en moverse. Cuantas veces le hemos preguntado qué pensó en esos momentos empieza diciendo que no se le ocurría nada, que no pensaba en nada; cuando lo hemos presionado lo más que ha llegado a decir es que su cabeza, sus ideas, sus pensamientos le parecían las extensiones semidesérticas de su estado barridas por un viento muy fuerte que levantaba tanto polvo, hojas, basura que no podía ver nada alrededor ni orientarse en medio del ventarrón.  Sin embargo no había sido equivocada la elección del presidente del comité particular agrario.  Jesús convocó una reunión urgente y tras mucho analizar y discutir, lo único que se acordó fue permanecer en el terreno, &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/01/una-invasion-de-tierras-agricolas-ii-en.html"&gt;a pesar de que la invasión ya era conocida por las autoridades estatales.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En la tarde regresó Ricardo Esquivel a los terrenos de Paso Cucharas y anunció que tenían tres días para decidir qué hacían. Esa madrugada, tras ser invitado por el procurador de justicia del estado a acompañarlo en el helicóptero del gobierno, fue recibido por el gobernador del estado. Ricardo informó que las autoridades del gobierno dejaron claro que los terrenos invadidos estaban considerados en los planes estatales de desarrollo de la ciudad capital como terrenos urbanos y por tanto no eran susceptibles de reparto agrario. Que el problema de los terrenos ejidales invadidos para formar colonias en las inmediaciones de la capital era notorio y muy conocido el propio Ricardo  – lo cual era totalmente cierto – y que por tanto y conociendo las necesidades de los solicitantes de tierras, el gobierno se comprometía a formar con ellos un nuevo centro de población ejidal en el sur del estado, en tierras aproximadamente de la misma calidad que las invadidas. Quedaba implícita la desocupación de los terrenos  y al final de la reunión, afirmó Ricardo,  el gobierno dejó ver que si tras esos tres días los terrenos seguían ocupados, se desalojaría a quienes permanecieran en ellos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fueron dos días de discusiones airadas, desconcierto, suposiciones y sospechas, pero ninguna de esas dudas tocó a Ricardo. Se le tenía mucha confianza y no se pensó que estuviera traicionando la toma. Las preguntas se dirigía hacia quién o quiénes habían sido el o los informantes que pasaron el soplo al gobierno para que a las pocas horas de invadido el terreno las autoridades ya supieran del los hechos con pasmosa exactitud.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Algunos, pensando que la lucha estaba derrotada, y otros esperanzados en que se cumpliera la promesa del nuevo centro de población ejidal, lograron convencer a la mayoría de salir de los terrenos y seguir en lucha para que el gobierno cumpliera lo ofrecido. No era descabellado confiar en la administración estatal que hacía poco había emitido una de las resoluciones agrarias asombrosas y no acostumbradas, que acordaba el reconocimiento y titulación de casi cien mil hectáreas a los comuneros de Benavides Grande y Benavides Olivares en el noreste del estado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así terminó la invasión en una dolorosa derrota, no total porque con el tiempo el nuevo centro de población prometido se constituyó y fue dotado, pero fueron muy pocos los solicitantes originales que se mudaron al mismo. Además, si no se logró conquistar el terreno ansiado la organización partidaria y de lucha no terminó con el desalojo. Cierto que el grupo de Cucharas pasó por momentos críticos, pero también logró dar un salto cualitativo. Tal vez esa crisis la narremos algún día.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-1739264402723098980?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/1739264402723098980/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/02/una-invasion-de-tierras-agricolas-iii.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/1739264402723098980'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/1739264402723098980'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/02/una-invasion-de-tierras-agricolas-iii.html' title='Una invasión de tierras “agrícolas”, III (En 1978 o 1979)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-4198663660257456375</id><published>2011-02-17T05:00:00.001-06:00</published><updated>2011-02-17T05:00:01.660-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ejido'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Huasteca hidalguense'/><title type='text'>Andanzas de un diputado, IV</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/01/andanzas-de-un-diputado-iii.html"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El antecedente inmediato está aquí&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;La asamblea está empezando. Son las once y media de la mañana. Como siempre, los representantes gubernamentales se presentan con boato. El procurador del estado me está haciendo ademanes para que pase al frente. Le digo, por señas, que no. Insiste. Mando a un compañero indígena para que le explique que mi presencia al frente podría encrespar a los de la CNC y para que le asegure que si mis compañeros pretenden conseguir algo más de lo platicado, entonces sí, hablaré, pero desde mi lugar. El procurador ya no insiste. Me distraigo buscando algún dirigente regional o estatal de la CNC. No hay ninguno; a la hora de los sustos abandonaron a sus compañeros. Han transcurrido unos veinte minutos. Como siempre hay tercos, de ambos bandos que insisten en puntos que llevaría nuevamente al rompimiento. Eso hace que la reunión se prevea larga, pero para mi es bastante claro que se va a respetar lo hablado: Reforma Agraria, procuraduría, los representantes de la secretaría de gobierno, están haciendo bien su trabajo. Me distraigo completamente pensando en otros problemas de la región: Atlapexco, el microcentro ecológico de población, en fin, no sé en qué. Estoy seguro que si a los representantes del gobierno se les sale la reunión de control, cosa que no parece que vaya a suceder, mi subconsciente me avisará para que ponga atención. Sé que los campesinos sacarán los acuerdos deseados y cederán , sí, pero no más allá de lo internamente acordado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;De pronto unos aplauso desabridos me llaman la atención. El delegado de la Reforma Agraria está diciendo que sólo faltan las firmas. Por fin terminó la reunión. Veo las caras de mis compañeros indígenas y me doy cuenta que los acuerdos salieron como los esperaban. Lorenzo está feliz.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;– Ganamos, ganamos – me dice con entusiasmo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;Yo no sé si ganamos o apenas la libramos; nada es todo triunfo ni todo derrota, pero, sí, creo que sí, esta vez, para todos, nosotros y los de la CNC, en la balanza, pesó más el platillo del triunfo. Estoy cansado. Allá abajo, en Huejutla, me esperan más problemas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;– Vamos, diputado, regrese con nosotros en el helicóptero – me dice el representante de gobernación.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;– Subí solo en una camioneta, tengo que bajar en ella – le respondo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-style: italic;"&gt;¿Estaré viendo bien o ya alucino?, me parece que el licenciado muestra algo así como decepción por que no acepté ir con ellos; no creo, será el hambre.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Estoy muy distraído, lo que todos llaman triunfo me ha dejado igual. Me gustaría que en nuestro México se acabaran este tipo de problemas. Ya sé, no es posible. Pierdo la noción del tiempo, únicamente sé que ya comí y platiqué de, no recuerdo. Me costó trabajo convencer a los compañeros para que me dejaran regresar. Decían que me quedara a descansar y bajara hasta mañana. Lorenzo me recordó la noche que me quedé saliendo del vado porque se me mojaron las bujías, y el miedo que, yo se lo había contado, tuve hasta que amaneció. No me dejé convencer y ya voy nuevamente por esta cornisa prendida a la montaña como el niño a la espalda de su madre. Voy muy rápido. Debo tener más cuidado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;***&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El Profe llegó a Huejutla. Desde lejos supo que se respetaron los convenios. Al principio varios campesinos de la CNC no estaban muy de acuerdo en dejar las hectáreas acordadas para que los ejidatarios de su mismo ejido apacentaran su ganado, pero sus dirigentes regionales fueron obligado por el gobierno a ya no mover las aguas y se estableció la paz en el poblado. Sin abandonar cada quien su organización, los indígenas se dieron cuenta, muy pronto, pues en realidad lo sabían desde hacía mucho, que la paz era favorable a todos y que no peligraba sino por la intervención de líderes que quieren pescar en aguas turbulentas. Sebastián, el indígena exsoldado que organizó la defensa contra la emboscada, y todos aquellos que habían aprendido a usar armas y las habían sacado después de la matanza, cavaron en la tierra y ahí las escondieron, perfectamente engrasadas y protegidas con varias capas de plástico. Esperemos que nunca más tengan que desenterrarlas. Los muertos siguen doliendo, pero en ocasiones, como esta vez, florecen.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-4198663660257456375?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/4198663660257456375/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/02/andanzas-de-un-diputado-iv.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4198663660257456375'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4198663660257456375'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/02/andanzas-de-un-diputado-iv.html' title='Andanzas de un diputado, IV'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-4727389703317060006</id><published>2011-02-10T05:00:00.000-06:00</published><updated>2011-02-10T05:00:11.353-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Monclova'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sindicatos'/><title type='text'>El mimeógrafo de los azules II (Monclova, a mediados de 1979)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aquel local, a espaldas de la plaza principal de Monclova, mejoró de pronto. Seguía teniendo dos cuartos, uno vacío y el otro con la enorme y tosca mesa y un mimeógrafo. La mejoría fue de este último aparato.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La tarde en que Reynaldo me avisó que Miguel Sepúlveda, representante de los azules,  me andaba buscando, nos fuimos a una cantina y entre cerveza y cerveza los mineros me dijeron más o menos lo siguiente: "Miguel no te busca por iniciativa propia, lo manda Napoleón a ver si  puede comprarte. Tanto él como Juan Vargas, dirigente de los rojos, nos buscan y nos han querido comprar; nos ofrecen comisiones sindicales o ascensos fuera del escalafón, pero ningún verdes le ha hecho caso. Los blancos son muy prepotentes, creen que ya no necesitan a nadie o será por otra cosa, pero sus dirigentes nunca nos han hablado ni mandado recados. Lo curioso es que nos nos imaginamos qué te pueda ofrecer el Sepúlveda, pues no te va a ofrecer trabajo en la planta y menos puestos sindicales o ascensos. Eso es lo que nos intriga, para qué te quiere. Ya nos contarás".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No tardamos mucho en saberlo. Dos días después Reynaldo me presentó al tal Miguel Sepúlveda y se retiró tranquilamente. Miguel me invitó a tomar un café y en medio de pláticas intrascendentes el jefe de los azules fue mostrando su juego. Su propuesta la resumo así: ellos, los azules, tenían un mimeógrafo moderno que ya no usaban; no les interesaba sacar volantes; "no sirven para nada" dijo; me podía prestar el mimeógrafo para que yo sacara más volantes, a condición que siguiera  "echándoles mierda" a los blancos.  Claro que todo el tiempo habló de Napoleón Gómez Sada y de todo el apoyo que de él siempre se recibía; me podría conseguir una entrevista con Napoleón en el D.F., el día que yo quisiera. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El anzuelo estaba lanzado. Estaba expuesto en una forma muy tonta; la carnada era el mimeógrafo prestado para ir a ver a Napoleón al D.F. Pensé en robarme la carnada y despreciar el anzuelo, pero tenía que comentar con mis camaradas. Le dije a Miguel que le aceptaba el trato pero que tenía que viajar a Monterrey; regresando me comunicaría con él.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Ya nos chingamos al pendejo – dijo Reyaldo cuando al día siguiente, en una reunión extraordinaria (que eran las más ordinarias) les conté la entrevista a los diez u once obreros que asistieron al local– Acéptale el mimeógrafo y a ver si lo vuelve a ver.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dos o tres muchachos de la 288 pusieron débiles reparos: aunque el mimeógrafo no nos lo ofrecía Napoleón recibirlo nos comprometía.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El resto, tanto de la 288 como de la 147, argumentaron más o menos lo siguiente: mentira que recibir el mimeógrafo nos comprometiera con algo; se lo están ofreciendo a un soberano desconocido: el Profe, que oficialmente no tiene nada que ver con obreros sindicalistas de Altos Hornos. Allá su partido (esta parte no me gustó) que será el que no va a cumplir ningún trato –¿o piensas supeditarte, pinche Profe? – dijo alguien. Lo peor es que los azules quieran madrear al Profe –dijeron también y esta parte tampoco me gustó – y recuperar su mimeógrafo, pero en ese caso ya veremos cómo lo defendemos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entre risas y bromas quedó claro que nos íbamos a hacer de un excelente mimeógrafo, moderno, automático, que reemplazaría con creces al viejo mimeógrafo de alcohol y seguiríamos con nuestra línea de volantes combativos prero respetosos, sin desviarnos ni un milímetro. Añadieron que Miguel estaba güey, que nosotros "no echábamos mierda" en los volantes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Loa azules me prestaron el mimeógrafo y lo usamos mucho. Poco antes de que yo dejara Monclova Miguel me anduvo buscando para recuperar el aparato. En previsión de que los azules intentaran recobrarlo por la fuerza,  se convirtió en un "mimeógrafo itinerante". Cuando me despedí de Monclova no supe en casa de quién quedó el dichoso aparato y no he vuelo a saber de él.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-4727389703317060006?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/4727389703317060006/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/02/el-mimeografo-de-los-azules-ii-monclova.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4727389703317060006'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4727389703317060006'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/02/el-mimeografo-de-los-azules-ii-monclova.html' title='El mimeógrafo de los azules II (Monclova, a mediados de 1979)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-8287414164229584634</id><published>2011-02-03T05:00:00.000-06:00</published><updated>2011-02-03T08:20:32.874-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Monclova'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sindicatos'/><title type='text'>El mimeógrafo de los azules I (Monclova, a mediados de 1979)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Apenas cruzó la puerta del local del partido, o de los ex verdes, o de ya no sabíamos bien quién, acostumbrados como estábamos a ni siquiera usar saludo formal, Reynaldo casi gritó alborozado:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Profe, Profe, Profe, te anda buscando Miguel Sepúlveda , representante de los azules – su voz aparentaba emoción, pero en su ojos brillaba la curiosidad, algo de malicia y mucho de travesura.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estábamos en el local, en torno a aquella enorme mesa que hasta de cama me había servido, unos diez o doce obreros y yo. Reynaldo llegaba retrasado ese día; los jóvenes de la 288 ya habían empezado a platicar sobre su próximo volante y los tres o cuatro obreros de la 147 escuchaban atentos, con gran interés, listos para opinar. Los muchachos de la 288, con mayor preparación académica,  respetaban muchísimo la opinión de los obreros de la Planta Uno, dada la enorme experiencia de lucha sindical de los obreros de más edad.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las palabras de Reynaldo , que jovialmente interrumpieron la reunión, no molestaron, pero sí causaron enorme expectativa. Todos, menos yo, sabían quién era Miguel Sepúlveda  y hasta yo sabía quiénes eran los azules.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;– ¿Quién es ese? – le pregunté a Reynaldo – No lo conozco ¿Qué quiere?&lt;br /&gt;– Seguro Napoleón quiere comprarnos. Sólo así entiendo que te mande a los azules.&lt;br /&gt;– Pinche Napoleón. Ya le preocupó lo que estamos haciendo – dijo algún joven de la 288.&lt;br /&gt;– Tranquilos, cabrones – terció Luciano, aquel obrero de la  147, gruísta de primera,  que en sus tiempo libres mantenía la arena de lucha libre en el patio de atrás de su casa – Si a mí me hablaran los azules, o los rojos, yo si iría a ver qué chingados quieren.&lt;br /&gt;– Ve a verlo; dice que te tiene una propuesta – Reynaldo se sentó junto a Luciano y le dijo algo en voz baja. Ambos rieron suavemente.&lt;br /&gt;– Sigamos con lo de nuestro volante – cortó alguien.&lt;br /&gt;Le hicimos caso al obrero de la Planta Dos. Se acordó el contenido del volante; tendría que estar mimeografiado para el día siguiente. Mil ejemplares. Pasarían por ellos los del primer turno después de su salida.&lt;br /&gt;Fue entonces cuando Reynaldo volvió a la carga, pero ahora ya serio, casi preocupado.&lt;br /&gt;– ¿Qué le digo a Miguel?&lt;br /&gt;El intercambio de opiniones fue corto. Los cuatro obreros de la 147 me empujaron a que fuera a ver al tal Sepúlveda y averiguara lo qué pretendía. Los muchachos de la Planta Dos se veían desconfiados. Alguno de ellos sugirió que dos o tres me acompañaran.&lt;br /&gt;– Estás güey. Si va uno de nosotros Miguel ya no hablaría a su gusto. O qué ¿no le tienes confianza al Profe?&lt;br /&gt;Todavía insistieron los de  la 288; que habría que protegerme, dijeron.&lt;br /&gt;– ¿Protegerlo de qué? ¿De que lo vayan a madrear? ¡Para madrearlo no lo llaman! En cualquier esquina le rajan su madre – dijo Luciano, el luchador.&lt;br /&gt;– Miren cabrones – añadió Reynaldo, y dirigiéndose a mi – Si Napoleón te compra nosotros mismos te madreamos y te mandamos a Monterrey ¡No vuelves a poner un pie en Monclova! Ve solo. Esa cabrón de Miguel no te va a hacer nada.&lt;br /&gt;Se desataron las bromas pero quedó claro que iría solo a ver a los azules. Ya les informaría que quería Miguel Sepúlveda.&lt;br /&gt;Cerramos el local y nos fuimos a una cantina; no todos; sí los de la 147 y sólo uno de los jóvenes de la Planta Dos. Hacía mucho calor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-8287414164229584634?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/8287414164229584634/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/02/el-mimeografo-de-los-azules-i-monclova.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/8287414164229584634'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/8287414164229584634'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/02/el-mimeografo-de-los-azules-i-monclova.html' title='El mimeógrafo de los azules I (Monclova, a mediados de 1979)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-845172836589082742</id><published>2011-01-27T05:00:00.001-06:00</published><updated>2011-01-26T18:39:16.631-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ejido'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Huasteca hidalguense'/><title type='text'>Andanzas de un diputado, III</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Me niego a desayunar. Con Lorenzo no necesito cortesías citadinas, entiende que es necesario que hable con todo el grupo. Mientras camino los quinientos metros que me separan del lugar de reunión, viene a mi mente el recuerdo de aquel día, uno después del enfrentamiento. Mi angustia de toda aquella noche, antes de llegar a Huejutla, sin saben nada más allá de lo que me dijo el secretario general  del partido por teléfono. La búsqueda de compañeros que me informaran de lo sucedido a las seis de la mañana. No fue difícil encontrarlos, de Mecatlán, los que no estaban en la cárcel, también me andaban buscando. Recuerdo el alivio que sentí cuando me explicaron que la agresión, sin duda, no la habíamos iniciado nosotros. Me cuidé de no externar ningún comentario cuando, airados, me aseguraban que Nemecio, el dirigente regional de la CNC, había roto acuerdos y obligado a sus seguidores a preparar un ataque sorpresivo. Si los informes eran ciertos ahí deberíamos enfocar nuestros ataques. El que nosotros sólo tuviéramos un muerto y un poco menos de heridos no me alegró. Las cuatro versiones que recogí por separado coincidían en lo esencial. No quise averiguar detalles y hasta la fecha desconozco muchos; si los informes recibidos eran verídicos tenía una oportunidad en esa ruleta rusa que me preparaba la vida. De pronto empiezo a recordar cómo llegaron, corriendo, agitados y temblorosos, tres campesinos diciendo que frente a las oficinas de la procuraduría en Huejutla había un mitin de militantes de mi partido, y que campesinos de la CNC bajaban con ese rumbo por varias carreteras para atacarlos, enardecidos por su derrota en Mecatlán. Viene a mi recuerdo, incluso físico, aquella mañana tranquila en apariencia, a eso de las ocho, y cómo, al pensar en las consecuencias de un enfrentamiento, se encogieron mis venas y corazón, y cómo la piel, en mis lugares más sensibles, se achicó, haciendo que me subiera un dolor hasta la boca del estómago, para instalarse ahí como una esfera de plomo caliente y denso. La memoria empuja mi cuerpo a repetir el estrechamiento de venas, corazón y piel, pero cuando la sensación apenas empieza, se desvanece cuando llego con Lorenzo al lugar de reunión. No necesito hablar mucho con la gente que me conoce. Ya están casi todos reunidos en las bancas del su lado izquierdo, en un galerón abierto, con techo de dos aguas, que sirve tanto de salón de asambleas como sobre todo de abrigo para el tiangis semanal. Enfrente, del lado derecho, están los de la CNC. Casi como algo físico siento en el aire el odio y el rencor de un lado y otro, las miradas, los murmullos, pero no percibo ningún movimiento de amenaza. Todo lo que se ha platicado en estos tres meses ha calmado los ánimos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;– Te acepto el taco – le digo a Lorenzo – tenemos un poco más de media hora. &lt;br /&gt;Mientras la esposa de Lorenzo muele el nixtamal, su mamá echa las tortillas; con ellas, el plato de frijoles me recuerda a una madre, un hogar, seguridad, en suma. A lo lejos escucho un rumor que se aproxima. Es el helicóptero de gobierno. Agradezco el desayuno y nos vamos al lugar de reunión.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-845172836589082742?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/845172836589082742/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/01/andanzas-de-un-diputado-iii.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/845172836589082742'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/845172836589082742'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/01/andanzas-de-un-diputado-iii.html' title='Andanzas de un diputado, III'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-7906741182409747694</id><published>2011-01-20T05:00:00.002-06:00</published><updated>2011-01-20T05:21:39.658-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Monclova'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sindicatos'/><title type='text'>Azules y rojos, blancos, verdes, etc.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuando eramos críos y estudiábamos primaria, por los años de 1950, nos topábamos en el parque público del barrio con una palomilla de "niños bien". Nosotros estudiábamos en la escuela pública y ellos asistían a una escuela de paga, particular, católica, de "riquillos".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nosotros jugábamos futbol,  ellos preferían el basquetbol. Cuando nos retábamos, usando porterías ganábamos muchas veces, en la canasta era casi seguro que perdiéramos. A pesar de nuestra corta edad en el fondo había una rivalidad cuyas causas nos mandaron por caminos divergentes. Pero a los diez u once años, aunque nos burlábamos de los "riquillos" todo lo que podíamos, cuando en su escuela se organizaba lo que llamaban "fiesta atlética" la envidia nos ponía hoscos. Las tres o cuatro semanas que duraba la tal fiesta, a los riquillos no les interesaban nuestros retos y el día en que terminaban las competencias atléticas nos íbamos hasta el edificio de la escuela particular y nos metíamos a sus terrenos deportivos a pesar de la férrea vigilancia   que nos lo pretendía impedir. Veíamos con envidia los eventos de atletismo, vibrábamos con el griterío de las graderías y contemplábamos embelesados la premiación el el "podio olímpico". Todas las competencias se desarrollaban entre dos bandos armados al azar, según nos contaban a veces los riquillos del barrio: un bando era azul y el otro rojo. Con esos colores se uniformaban los competidores y ganaba el bando que  más puntos acumulara. Al final los triunfadores paseaban por el barrio, en algún carro descubierto, el trofeo que habían conquistado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Veinticinco años después llegué a Monclova con la encomienda de organizar un partido político naciente. Cando llegué a esa población norteña me impactó la presencia ineludible de los obreros de Altos Hornos, Planta Uno, con más de diez mil trabajadores sindicalizados. Al ir conociendo la lucha obrera de la sección más numerosa del Sindicato Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la República Mexicana (SNTMMSRM) me desconcertó encontrar una enorme similitud entre esa lucha y aquellas "fiestas atléticas" de mi niñez. Cierto que la lucha obrera no se daba en pistas de carreras y fosos de saltos, pero el trofeo era paseado por los ganadores por las calles de la población en camiones descubiertos y los bandos rivales fueron durante más de quince años el de los azules y el de los rojos, con el mismo contenido ideológico que tenían los equipos rojos y azules en la escuela particular del barrio de mi infancia. El trofeo no era un copa, sino la dirección de la Sección 149 del SNTMMSRM. También es cierto que los obreros de base, que contra todo intento de impedirlo desarrollan unos más y otros menos su conciencia de clase, depositaban su voto por una u otra planilla según los ofrecimientos de sus candidatos. Poco a poco se fueron dando cuenta que tales ofrecimientos las direcciones sindicales no pretendía cumplirlos y si lo hacía era por la fuerza de los obreros movilizados por su necesidad y su conciencia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A principio de la década de los setenta llegaron a Monclova algunos  intelectuales que lograron formar un grupo de obreros que se lanzó a la lucha sindical. El grupo eligió para identificarse el color blanco, sin darle ninguna connotación ideológica, pero su discurso era de izquierda; en él se traslucía claramente el pensamiento obrero del marxismo. Obviamente las bases notaron la diferencia y muy pronto los blancos conquistaron la dirección sindical en una fiera lucha ¿Qué pasó después? Seguiremos contando en otra ocasión.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-7906741182409747694?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/7906741182409747694/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/01/azules-y-rojos-blancos-verdes-etc.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/7906741182409747694'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/7906741182409747694'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/01/azules-y-rojos-blancos-verdes-etc.html' title='Azules y rojos, blancos, verdes, etc.'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-3545865639520474718</id><published>2011-01-13T05:00:00.000-06:00</published><updated>2011-01-13T05:00:09.521-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ejido'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Huasteca hidalguense'/><title type='text'>Andanzas de un diputado, II</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Con voz airada Talamantes, el secretario general del comité central de mi partido me preguntó aquel día:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;– Profe, que pasó en la huasteca&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;– Nada que yo sepa ¿por qué?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;– Cómo que nada. Hubo un enfrentamiento entre campesinos del partido y de la CNC. Hay muertos, algunos nuestros, cinco en total. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quedé en silencio unos segundos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;– No sé nada – balbuceé al fin. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;– Te vas inmediatamente a Huejutla y detienes ese lío.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Fue la orden tajante que recibí antes de colgar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mi relativo descanso se acabó en ese momento y ahora que voy subiendo por esta trocha, las sombras de los muertos de aquel día me acompañan y me empujan con urgencia.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;– No queremos haber muerto inútilmente – me susurran al oído.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El vehículo trepa como hormiga por la cuesta. Subo por caminos que parecen llevar a ninguna parte, que se cierran, angostados por la vegetación de los bordes de una vía aparentemente poco transitada. Poco a poco la tensión con que empecé a subir disminuye. Una terca pregunta me asalta repetidamente: ¿por qué Talamantes me mandó a mi a la huasteca si hay aquí una base numerosa y disciplinada y muy buenos dirigentes? Al igual que en días anteriores hoy tampoco encuentro respuesta, pero la pregunta hace que disminuya la atención que debo poner al camino. También me distrae otra inquietud: los odios y rencores en el pueblo al que me dirijo no se han apaciguado, existe aun la posibilidad de un nuevo enfrentamiento durante la reunión de hoy; en tal caso los no indígenas que andamos de metiches somos los que más peligramos. Tal vez hiciera bien en no seguir subiendo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Una violenta curva me ha regresado a la realidad. El instinto sólo alcanzó para frenar bruscamente. Este viejo cacharro se ha comportado más decidido y firme que yo. Si el viejo armatoste que conduzco no hubiera respondido como lo hizo, en este momento iría dando tumbos hacia el fondo del barranco. Tengo que poner más atención al camino. Si he de llevar un susto allá arriba, que sea en el pueblo, entre los indígenas que son amigos, la mitad de los pobladores, más o menos. ¡Qué feo sería caer en estos abismos y morir antes de llegar! &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Parece que me acerco a la cima. A lo lejos, por el camino que al fin deja de ascender, se ven las casas de la cabecera ejidal recostadas en una mansa ladera que asciende para morir en un sumidero sin fondo, al menos eso parece desde aquí. Al frente, hacia mi lado izquierdo, un monte se eleva abruptamente como gigante que vigila de parte de dioses náhuatls a uno de sus pueblos elegidos. A los lados de la angosta planicie donde se encuentra el poblado, las laderas se hunden, permitiendo contemplar, más allá de los valles que forman, las cumbres de otros montes donde, vigilados también por dioses desconocidos para mi, otros grupos indígenas mantienen sus reservas de viejos triunfadores, esperando pacientemente, lo han hecho ya durante quinientos años, el día en que superen el sistema que los blancos les hemos impuesto.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Como surgidos de la nada salen del bosque que acabo de abandonar diez o doce indígenas, trotando a su paso serrano. Disimuladamente observan la camioneta; a todos los conozco, seguramente venían cuidando mi llegada. Hacia mí, por el camino, viene Lorenzo, el jefe político del grupo en el que estamos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;– Qué bueno que llegas – me recibe sonriendo – los de la Reforma Agraria acaban de llegar hace diez minutos, gobernación y la procuraduría van a llegar en helicóptero, según dijeron, como a las once; la gente está muy nerviosa, sobre todos los de la CNC; de todas maneras te respetan, aunque no te conozcan; saben que fuiste tú el que nos sacaste a todos de la cárcel y lograste que el gobierno del estado pagara las curaciones del hospital; el bruto de Nemecio [dirigente regional de la CNC] quiso quemarte y les contó los arreglos a los que llegaron aquél día en Huejutla; no te perdona que hayas pedido que la CNC lo mandaran de vacaciones permanentes a Acapulco o le pagaran un curso en el extranjero para que aprendiera a leer.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;– Yo no dije para que aprendiera a leer, lo más que se me salió fue decir que para que no regresara a dar lata a la huasteca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;– Total, todos saben que no pediste castigos ni culpaste a nadie, si no fuera por eso, quien sabe, todavía estaríamos matándonos; como quiera tenemos que cuidarte, no vaya a ser la de malas y se nos quiera adelantar un loco de la CNC; ven, vamos a comer un taco.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-3545865639520474718?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/3545865639520474718/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/01/andanzas-de-un-diputado-ii.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/3545865639520474718'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/3545865639520474718'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/01/andanzas-de-un-diputado-ii.html' title='Andanzas de un diputado, II'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-5774802828388660479</id><published>2011-01-06T05:00:00.000-06:00</published><updated>2011-01-06T05:00:05.053-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ejido'/><title type='text'>Una invasión de tierras “agrícolas”, II (En 1978 o 1979)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/12/una-invasion-de-tierras-agricolas-entre.html"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Antecedentes inmediatos aquí&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Comenzaba el primer miércoles de la invasión. No eran todavía las dos después de medianoche, el clima era caluroso, como tantas veces en Monterrey aun en las madrugadas. No hizo falta encender fogatas, además que no se quería hacer fuego, otra vez, según eso, para no llamar la atención. En realidad se hubiera podido encender una buena lumbre y nadie ajeno a la invasión hubiera visto siquiera su resplandor; los habitantes más cercanos eran los colonos de las tierra de Casimiro Herrero, todos ellos involucrados en una forma u otra en la toma de los terrenos solicitados ya hacía casi dos años. Además de ellos nadie vivía ni transitaba por esos lugares.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como fuera, y sin encender fogatas, a eso de las dos de la mañana ya todos tenían listos sus instrumentos de trabajo para el momento en que empezara a amanecer. Por acuerdo previo, bastante entrada la alborada se encenderían los fuegos para preparar los alimentos y aún antes de tomarlos se empezaría el desmonte. Habría que quitar muchos cactus, nopales y huizache y tener listas las tierras para sembrar a las primeras lluvias. También se señalarían los lugares para los corrales de ganado menor. No se levantarían tejabanes para que nadie pensara que se iba a hacer una colonia urbana.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aunque todos estaban listos para empezar los trabajos y el nerviosismo era mucho, varios ya dormitaban tendidos prácticamente al raso y el ejemplo empezaba a cundir entre todos los invasores.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Unas dos horas después, cuando por el este la oscuridad apenas empezaba a retroceder, Raúl, uno de los comisionados a la guardia del campamento,  alumbrándose con una lámpara de pilas llegó corriendo a donde Ricardo Esquivel platicaba con un grupo de seis o siete invasores.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Por el rumbo de Monterrey se oyen unos helicópteros, creo que vienen hacia acá.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todavía no terminaba de hablar y ya las luces de las naves se acercaban rápidamente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¡Vente, Rodrigo! Te vamos a esconder.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Corriendo y jalando entre dos a Rodrigo que se resistía, los seis o siete que platicaban con él lo empujaron en una pequeña zanja cavada al efecto y lo cubrieron con ramas de huizache y mezquite, acabando de cubrirlo con hierbas recién arrancadas. De pronto, recostado en el suelo, Rodrigo se encontró con una vieja pistola entre las manos, un revolver de cañón largo, viejo y oxidado, cuyo calibre no ha podido recordar ni tampoco quién y cómo se la puso entre las manos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– No te muevas – dijo alguien.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde su precario escondite Esquivel oyó cómo aterrizaban los helicópteros y empezó a preguntarse por qué diablos estaba escondido. Su lugar era seguir encabezando la toma de tierras, sin correr a esconderse como rata entre la basura.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No tuvo que cavilar demasiado; minutos después oyó claramente la voz del procurador de justicia del estado, con el que ya había tratado asuntos de diversa índole encabezando grupos del partido socialista que tenía ya casi tres años de fundado en Nuevo León.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– No te hagas pendejo, Rodrigo. Sal de ahí antes de que te saquemos a la fuerza.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La voz del funcionario lo regresó a la realidad y a sus responsabilidades. Rodrigo lanzó el arma entre las ramas que lo cubrían, se levantó decidido sacudiéndose el polvo y enfrentó al funcionario, ya sin dudas&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Estaba descansando, licenciado ¿Qué se le ofrece?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La sonrisa franca del procurador sorprendió a todos, sobre todo a los acompañantes del funcionario que venían preparados para iniciar una represión generalizada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;– No se me ofrece nada, Rodrigo. Solamente que me acompañes a mi oficina.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No necesitó el procurador ni tomar del brazo a Esquivel, quien totalmente sereno en apariencia, aunque con un gran temor interno, caminó junto al licenciado y se subió al helicóptero con él. Toda la fuerza pública se retiró y los invasores quedaron desconcertados sobre el terreno que habían invadido.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-5774802828388660479?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/5774802828388660479/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/01/una-invasion-de-tierras-agricolas-ii-en.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/5774802828388660479'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/5774802828388660479'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2011/01/una-invasion-de-tierras-agricolas-ii-en.html' title='Una invasión de tierras “agrícolas”, II (En 1978 o 1979)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-166030251550636197</id><published>2010-12-30T05:00:00.000-06:00</published><updated>2010-12-30T05:00:07.952-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ejido'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Huasteca hidalguense'/><title type='text'>Andanzas de un diputado, I</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¿Tú qué opinas, Felipe? Quienes eran diputados en la década de los ochenta ¿eran diputados iguales a los actuales? ¿todos,  o algunos? ¿tenían características diferentes?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¡Qué preguntas son esas! Todos nosotros estamos de acuerdo que actualmente los diputados, independientemente del partido al que pertenezcan, son más o menos iguales, solamente buscan lo que ellos llaman “poder”, quieren ser diputados para ascender en esa escala, ellos o el grupo al que pertenecen, que bien puede cambiar de un día para otro. En la década de los ochenta había diputados de muchos tipos. Tal vez la mayoría ya eran como los actuales, pero también los había con ideologías o tendencias bien definidas que luchaban por proyectos de nación diferentes, hasta antagónicos. Incluso había diputados con comportamientos inusuales, no acostumbrados entonces y mucho menos ahora ¿Por cuál de esos tipos preguntas?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¡Felipe Gómez siempre tan propio! ¡No te enredes! Mejor dinos a qué comportamientos inusuales te refieres.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Y para qué les cuento yo si por ahí tenemos una narración de quien era diputado local en la década de los ochenta: Vamos a oírlo y después que cada quien opine. Lo conocemos, es "el Profe", sabemos que robaba votos ...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;– ¡Ya deja que él nos cuente! – Interrumpen a Felipe. Luego guardan silencio. Empieza la narración del Profe:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Voy subiendo por un camino que serpentea entre una densa  vegetación. La camioneta que conduzco gime con el esfuerzo de levantar su peso varias veces su altura cada cincuenta o cien metros.  A la derecha, apenas barruntado entre los troncos de los árboles y los matorrales que nacen a su sombra y trepan por sus troncos hasta encontrarse con las ramas, un abismo hace que involuntariamente mueva el volante a mi izquierda, donde la cuneta, erosionada por las constantes lluvias, se ahonda hasta amenazarme con un vuelco si una rueda cae a ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Por qué voy, solo, subiendo esta mañana a la cumbre de un cerro que casi en su cima tiene un pueblo en que peligra mi vida?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hace tres meses llegué a una oficina, en el Distrito Federal, que está siempre sucia y desordenada. Entran y salen de ella campesinos de todos los rumbos del país. Jóvenes de ambos sexos dialogan con los mexicanos que sienten que su patria es el suelo que pisan, la tierras donde levantan sus casas y la parcela que cultivan o quieren cultivar como seguros poseedores, para arrancarle el sustento de ellos y sus familias. Lo único valioso que cargan los campesinos que van a esa oficina son sus esperanzas, su historia y, en ocasiones, papeles sobados, releídos y heredados de padres a hijos, que les garantizan la propiedad colectiva de sus tierras. Son viejas resoluciones presidenciales que dotan o amplían su ejido, resmas de copias de papeles que han entregado para que su solicitud de tierras prospere o los límites de su ejido se respeten y, a veces, pergaminos del tiempo de la colonia, cédulas reales o virreinales que les otorgaron el disfrute a perpetuidad de terrenos comunales.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Me encontraba sentado, descansando, en un lugar apartado de esas oficinas de la organización campesina de mi partido, totalmente abstraído de lo que a mi alrededor pasaba. Pocos y de no urgente resolución eran los problemas que ese día llevaba en mi ajado portafolios. Iba prácticamente  a visitar a mis compañeros de lucha, de pequeños triunfos y de múltiples fracasos. Tras los saludos a los amigos, que no interrumpieron sus ocupaciones, decidí sentarme en aquella esquina. Aunque eran las seis de la tarde, mi trabajo había terminado; esperaría a que se calmara el barullo que me abrigaba; iría tal vez a comer tacos en alguna esquina con el compañero que se desocupara primero, y tendría que buscar lugar para dormir esa noche: algún rincón en un viejo departamento o un sofá desvencijado en casa de algún amigo. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;De pronto, alguien me dijo, con el teléfono en la mano&lt;/span&gt;:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;– Profe, te habla Talamantes, es urgente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Con la llamada del secretario general del comité central de mi partido, comenzó esta pesadilla que hoy me empuja a subir por un camino que más parece despeñadero de mulas en una serranía de cuyos abismos no veo el fondo y que sólo su vegetación hace menos terrible.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-166030251550636197?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/166030251550636197/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/12/andanzas-de-un-diputado-i.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/166030251550636197'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/166030251550636197'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/12/andanzas-de-un-diputado-i.html' title='Andanzas de un diputado, I'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-1628102833387152581</id><published>2010-12-23T02:08:00.001-06:00</published><updated>2010-12-23T02:11:19.213-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ejido'/><title type='text'>Una invasión de tierras “agrícolas” (Entre 1978 y 1979)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://sincanuevoleon.blogspot.com/"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Los antecedentes de esta entrada se pueden leer todos , &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;debidamente ordenados, haciendo clic aquí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– A ver, compañeros, tenemos que reorganizarnos, el Profe ya se fue a Monclova. Al comité estatal lo rehacemos hasta la próxima asamblea general. Por ahora debemos encargar a alguno de ustedes la atención a los comités de base a los que iba el Profe con más frecuencia&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– No te hagas, Pablo, a todos vamos todos casi indistintamente. Claro que el Profe iba mucho a la Trinchera, por la hija de la presidenta. De hecho en ese comité militaba el Profe, pero muchos acostumbramos ir a esas reuniones. Hasta creo que Ricardo también milita ahí.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– No. Yo milito en el comité de mi  colonia pero sí voy mucho a la Trinchera y ese comité puede funcionar muy bien solo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Bueno – cierra el punto Pablo Vilchis – a los otros comités seguimos yendo todos, pero al comité de Cucharas casi nadie ha ido, además del Profe y a veces Ricardo. Además en la asamblea yo voy a proponer que Ricardo se haga cargo, con Ismael, de todos los asuntos agrarios. Ricardo Esquivel desde ahora tu atiendes al grupo de Cucharas. Y apúrale con esa solicitud de tierras. No la dejes dormir en un cajón de Reforma Agraria.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los trámites y gestiones continuaron durante cuatro meses más, pero al fin de ese tiempo el grupo de Cucharas decidió invadir los terrenos con los que soñaba. Las reuniones al principio semanales se hicieron más frecuentes al acercarse la fecha de la invasión. Finalmente cincuenta y siete varones de los setenta y tres solicitantes originales, apoyados por sus hijos mayores, esposas en muchos casos y vecinos de la colonia formada en los terrenos de Casimiro Herrero, un poco más de ciento cincuenta personas en total, pasadas las doce de la noche de un martes, con cuidado de no romper las cerca de alambre de púas “para no despertar sospechas”, se metieron a los “terrenos agrícolas abandonados y sin dueño conocido”. Eligieron para su campamento un terreno rodeado de huizaches, nopales y otros cactus, ligeramente más hondo que las tierras circundantes, entre la carretera y el paso del río conocido como Cucharas. Ricardo Esquivel lo propuso después de una cuidadosa búsqueda, argumentando que por no ser el lugar visible desde la carretera eso les aseguraría “no ser descubiertos” para que así la fuerza pública no los desalojara.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por ese entonces las invasiones de terrenos urbanos para formar colonias de “paracaidistas” eran muy frecuentes en la ciudad de Monterrey. Cuando los invasores eran pocos la policía estatal los desalojaba en menos de 24 horas. Algunos predios invadidos por grupos numerosos y muy bien organizados se mantuvieron en una lucha constante durante años parar no ser desalojados, viviendo en condiciones muy precarias. Entre esos grupos hubo muchas tendencias y obtuvieron resultados diversos: algunas son actualmente colonias regularizadas donde a la postre la gente pagó por los terrenos y otras aun viven en la precariedad. Ocultar una invasión urbana era prácticamente imposible, pero el grupo de Cucharas pensó que ocultar una invasión en un enorme terreno abandonado, todavía sin presiones para convertirse en zona habitacional, sería posible en tanto empezaban a cultivar. Más tarde verían que hacer. Sus previsiones fueron erradas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-1628102833387152581?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/1628102833387152581/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/12/una-invasion-de-tierras-agricolas-entre.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/1628102833387152581'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/1628102833387152581'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/12/una-invasion-de-tierras-agricolas-entre.html' title='Una invasión de tierras “agrícolas” (Entre 1978 y 1979)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-4888809667866675925</id><published>2010-12-16T05:00:00.000-06:00</published><updated>2010-12-16T05:00:10.691-06:00</updated><title type='text'>Otra nota del editor (tercera)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora no son confusiones o problemas de los narradores de las historias que aquí se publican lo que me obliga a introducir una nota que rompe nuevamente con la costumbre de dar la palabra, o permitir que usen la pluma esos narradores. No, ahora es un artículo periodístico actual, del día 10 de este diciembre, que nos ha hecho pensar, a los narradores y a mi, que debemos publicarlo; lo escribe Víctor M. Quintana S. y se publicó en La Jornada el viernes pasado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Algunas historias narradas en ese blog se parecen al citado artículo periodístico. Cambian circunstancias pero el fondo de lucha por la tierra es el mismo, aunque métodos y resultados difieran. No más explicaciones. He aquí el artículo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center; font-family: times new roman; font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ejido Baqueachi: haciendo camino&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Víctor M. Quintana S.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta vez, los policías ministeriales, vestidos de negro, fuertemente armados y a bordo de varias camionetas recorrieron los caminos de la Sierra Tarahumara, no para perseguir sicarios ni para amedrentar indígenas. Iban, simplemente, a apoyar la ejecución de cinco juicios agrarios que devuelven al ejido de Baqueachi 5 mil hectáreas, invadidas desde hace muchos años por los ganaderos que habitan el pueblo de San José. Iban listos para efectuar el raleo de ganado, pero, como dice Sun Tzu, la mejor batalla es la que se gana sin necesidad de pelearla: fue tal la fuerza de la comunidad indígena, tal el peso del proceso legal que ni las autoridades pudieron regatear el apoyo de la fuerza pública, ni los invasores pudieron entercarse a mantener las tierras invadidas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por resolución presidencial pronunciada el primero de marzo de 1928, el ejido Baqueachi, municipio de Carichí, del estado de Chihuahua, fue dotado con una superficie de 44 mil 784 hectáreas, para beneficiar a los integrantes de la tribu tarahumara del pueblo de Baqueachi.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El razonamiento que motivó la expedición del mandato presidencial fue –esencialmente– “…que esta tribu era una de las pocas en el norte de la República que conservaban todas sus costumbres ancestrales y había poseído desde tiempo inmemorial las tierras de que se trataba, por lo que, en rigor, deberían restituírsele, pero como carecían de títulos primordiales expedidos por la Corona española, era necesario dotarlo”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, desde la ejecución de la resolución presidencial, la comunidad indígena ha estado padeciendo la ocupación de su territorio: por una parte, una serie de mestizos que se fueron avecindando e invadieron unas 25 mil hectáreas, y por otra, los ganaderos del vecino municipio de Nonoava, que se apoderaron de otras 7 mil.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La primera incursión trató de legalizarse, y en enero de 2006, 32 personas que no forman parte de la comunidad indígena, asesoradas por la Procuraduría Agraria, demandaron al ejido Baqueachi ante el Tribunal Unitario Agrario, reclamando reconocimiento como ejidatarios. La comunidad contestó las demandas, ofreció pruebas y opuso reconvención (contrademanda) de acuerdo con la ley. Luego de que se llevó a cabo el procedimiento de los 32 juicios en todas sus etapas, el Tribunal Unitario Agrario dictó las sentencias correspondientes, determinando que las personas que demandaron a Baqueachi no demostraron cubrir los requisitos establecidos en la Ley Agraria para ser reconocidos como ejidatarios y, en cambio, el ejido sí había aportado las pruebas suficientes para fundar sus pretensiones contenidas en la contrademanda, por lo que condenó a los demandantes a desocupar las tierras de uso común, propiedad de los indígenas y que indebidamente estaban usufructuando.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aunque la comunidad ganó los 32 juicios, 28 de ellos fueron impugnados. Sin embargo, los tribunales federales ya han negado el amparo en 13 juicios. De éstos y de los cuatro que quedaron firmes, sin impugnarse, en 12 casos los invasores desocuparon voluntariamente el territorio. Y el pasado 25 de noviembre se llevó a cabo –por el Tribunal Unitario Agrario y con apoyo de la fuerza pública– la ejecución de tres sentencias, en las que se involucran aproximadamente 5 mil hectáreas que fueron entregadas, sin incidentes que lamentar, a sus legítimos propietarios, como señalamos más arriba.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Este primer y muy importante triunfo de la comunidad de Baqueachi se debe fundamentalmente a tres factores. En primer lugar, a la solidez y unidad de una de las comunidades que más guarda sus usos y costumbres entre la etnia rarámuri, y por una admirable conducción de las propias autoridades rarámuri. Patricio Chávez Gabriel, inteligente, socarrón y tenaz, comenzó la lucha como comisario ejidal; la culmina como siríame: gobernador de la comunidad.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Recuerdo la segunda junta que tuvimos con él, allá en 1995: sacando un pollo asado de su morral de ixtle nos dijo: Mejor traje la comida desde mi casa para que no tengamos que andar comiendo en casa de los chabochis del ejido, de los que nos meten el ganado a las tierras. Espléndida síntesis rarámuri de lo que significa la soberanía alimentaria.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En segundo lugar, al acompañamiento tenaz, capaz, abnegado y continuo –a lo largo de 15 años– del equipo que encabeza la abogada Estela Ángeles; del padre Nacho, redentorista de Carichí, y de la asociación civil Bowerasa, formada precisamente para apoyar a los indígenas en la defensa de sus territorios. Debe destacarse que este equipo ya pagó su cuota de sangre en la persona de Ernesto Rábago Martínez, pareja y coadyuvante de la licenciada Ángeles, asesinado el primero de marzo pasado, precisamente fecha en que se conmemora el aniversario de la dotación del ejido. Además, ya hubo un ataque armado a la hija de la abogada y amenazas a ella misma.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En tercer lugar, por el sabio manejo que comunidad y equipo han hecho de los apoyos de instancias y personajes externos: la misión tarahumara, algunas organizaciones no gubernamentales, diputados amigos y autoridades agrarias.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Con este triunfo rarámuri, que combina la unidad y la movilización comunitarias con una asesoría jurídica competente y comprometida, la comunidad de Baqueachi les dice a sus hermanos de los pueblos indios:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¡Bowerasa!: (vamos) haciendo camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;El artículo fue extraído de la siguiente dirección:&lt;a href="http://www.jornada.unam.mx/2010/12/10/index.php?section=opinion&amp;amp;article=024a1pol"&gt; http://www.jornada.unam.mx/2010/12/10/index.php?section=opinion&amp;amp;article=024a1pol&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-4888809667866675925?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/4888809667866675925/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/12/otra-nota-del-editor-tercera.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4888809667866675925'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4888809667866675925'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/12/otra-nota-del-editor-tercera.html' title='Otra nota del editor (tercera)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-5273483329354875139</id><published>2010-12-09T05:00:00.000-06:00</published><updated>2010-12-09T05:00:02.647-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Monclova'/><title type='text'>Primero de mayo de 1978</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;-¿Qué hago viajando en este autobús? - se pregunta el Profe al despertar, con  un paquete de cien periódicos sobre las rodillas y una hoja manuscrita en la bolsa de la camisa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Afuera la carretera se alarga en línea recta apuntando al centro de un macizo montañoso claramente dibujado en el horizonte, allá lejos, levantándose en el aire nítido de una mañana que empieza calurosa. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A los lados de la carretera, una llanura gris amarillenta, salpicada con una vegetación de cactus y agaves, se extiende hasta el horizonte, que forma una línea recta con el cielo azul, sin nubes. Las hojas gris verdosas de la gobernadora, planta típica del desierto coahuilense, no alcanzan a comunicar su color, siempre moribundo, a la llanura desolada. El monótono ronronear del autobús adormece a todos sus ocupantes y la soledad exterior se apodera del ánimo de los viajeros. Ni un poblado se percibe en la inmensidad que abarca la vista. Al frente, sobre la línea del horizonte de aquel páramo, el macizo montañoso parece un pegote grotesco, aplicado al panorama con técnicas tramposas de montaje cinematográfico. La irrealidad aparente del desierto invade el ánimo más templado y la sensibilidad más obtusa. Hace un poco menos de una hora que el Profe abordó el autobús en Saltillo. A las ocho de la mañana el calor no era mucho en "la ciudad del aire acondicionado", como la apodan los regiomontanos, pero luego que el camión enfiló por esta larga vía sin alteraciones que cruza impávida el desierto, la temperatura se elevó rápidamente en el vehículo de segunda clase. Al despertar el Profe siente cómo un sudor pegajoso le brota de todo el cuerpo. Ve las mangas de su camisa manchadas con la tinta de los periódicos que lleva sobre las rodillas. Tras reponerse de la sorpresa que le causó el desierto circundante y remontar la incomodidad de monótono zumbido del autobús y del calor que parece aumentar a ritmo similar al avance del camión, al Profe lo asalta un puñado de preguntas que parecen venidas de alguien ajeno: ¿Qué haces viajando a una ciudad, Monclova, que jamás has visitado? ¿A qué vas en este primero de mayo a un destino bien definido pero absolutamente desconocido? ¿Por qué dejas a tu compañera en Monterrey, si la amas tanto? ¿Cómo te atreves a aventurarte en este viaje con tan sólo unos pocos pesos en la bolsa y un paquete de periódicos que intentan diseminar la ideología de un naciente partido político nacional?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El naciente partido político en que milita el aventurero crece lentamente en los principios de esta administración de un presidente de México que pasará a la historia por haberse definido, ciertamente tiempo después de lo que narramos, como "un perro que defiende al peso con fiereza" ante las monedas extranjeras, cosa que hizo, pero sin éxito.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El Profe se sigue preguntando: ¿Qué haré en Monclova, ciudad eminentemente obrera, con una lista de personas supuestamente luchadores sociales? ¿Qué locura surrealista me ha invadido?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En la lista que tiene el ex maestro no aparecen direcciones ni teléfonos, sólo vagas indicaciones como: maestro de la escuela tal, campesino que lucha por el ejido equis o individuo que vive en la colonia fulanita con el cual platiqué alguna vez en un camión y me manifestó su decisión de mejorar las cosas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los cuestionamientos que se hizo el Profe ese día nos los ha platicado muchas veces. Todavía afirma que la cadena de preguntas era más larga y que a ratos le parecía que la locura lo estaba invadiendo con familiar confianza. Ahora sabemos que esa certidumbre no quebrantó su ánimo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-5273483329354875139?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/5273483329354875139/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/12/primero-de-mayo-de-1978.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/5273483329354875139'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/5273483329354875139'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/12/primero-de-mayo-de-1978.html' title='Primero de mayo de 1978'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-1628620037461421445</id><published>2010-12-02T05:00:00.000-06:00</published><updated>2010-12-02T05:00:02.671-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Notas del editor'/><title type='text'>Segunda nota del editor</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Un cruce de múltiples caminos ¡ja!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¡Lo que hay es un enorme desorden editorial!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Bastó empezar a poner un poco de orden en la edición para que los narradores supieran qué pasaba. Se acabaron las discusiones. Al que propuso “ahogar a todos en alta mar” le han propuesto escribir tal narración, entre tantas risas y chacota que no apareció en dos de las últimas reuniones. En este momento ya se tienen al menos cinco entradas asignadas a varios de ellos. Algunos seguramente ya iniciaron sus relatos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todavía falta mucho trabajo para ordenar los escritos recibidos durante un año y cinco meses. Hasta ahora los originales se han publicado conforme han ido llegando a esta redacción. En el primer intento de poner orden aparecen seis o siete temas que se desarrollan con una cierta lógica: los mismos personajes, temáticas similares, periodos temporales continuos, sitios geográficos determinados. De esos temas sólo uno se ha trabajado; se agruparon los escritos que lo tratan, respetando las fechas de publicación casi en su totalidad, aunque estén lejos de seguir el orden cronológico en que sucedieron los hechos. Se trata de sucesos acaecidos en Monclova, Coahuila, casi todos entre obreros de Altos Hornos, la mayoría de la Planta Uno; inmediatamente los narradores que saben de esos tiempos apuntaron que hacen falta muchos escritos sobre los obreros de Planta Dos; hay que describir mejor a los protagonistas de las luchas de ese tiempo, tanto de las luchas sindicales como de las que se dieron en el terreno de la vivienda o en el ámbito electoral y sobre todo falta narrar lo que pasó con todo ello o en qué se ha plasmado hoy aquella historia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El tema referente a la lucha por la tierra también se ha empezado a agrupar.  Es muy  amplio y con múltiples vertientes.  Aunque hay propuestas todavía no decidimos en definitiva cómo subdividirlo; hay un primer acuerdo en el sentido de juntar los relatos sobre el ejido Castaños con todos los que hablan del nuevo centro de población “La Esperanza ”dado que la semilla de éste viene precisamente de aquel ejido. En otro grupo se acomodarán las luchas agrarias en el Valle del Mezquital. En un tercero las luchas ixtleras tanto en el norte de la República como en el propio Valle del Mezquital, lucha campesina cuyo inicio apenas se ha apuntado. Tema aparte deberá ser el de las aspiraciones agrarias durante la etapa armada de la Revolución Mexicana. Poner orden en eso llevará tiempo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pensamos, editor y narradores, que a los lectores no les interesa el proceso editorial, por lo que se ha decidido seguir publicando los relatos como se reciban, a partir de la próxima semana. Paralelamente se publicarán, todavía sin tener claro cómo y dónde, las narraciones agrupadas por temas, para que sirvan de referencia a quienes lleguen por primera vez a la lectura de este blog, poniendo en el mismo las ligas pertinentes. Ese trabajo editorial está en ciernes; ya diré más sobre él en adelante.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Por lo pronto aquí nos detenemos. Publicaremos dentro de ocho días.&lt;br /&gt;Atentamente Bogador y Caminante.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-1628620037461421445?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/1628620037461421445/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/12/segunda-nota-del-editor.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/1628620037461421445'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/1628620037461421445'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/12/segunda-nota-del-editor.html' title='Segunda nota del editor'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-5659597058521874607</id><published>2010-11-25T05:00:00.000-06:00</published><updated>2010-11-25T05:00:11.179-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fijando rumbos'/><title type='text'>Nota  del editor</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los narradores de esta historia se encuentran en un cruce de múltiples caminos. No saben ni por dónde ni cómo continuar su marcha.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo, el editor, llevo tiempo diciéndoles que semana a semana se confunden más.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las discusiones para decidir quién debe continuar narrando, cómo y desde dónde hacerlo, no nos han llevado a ningún lado. Les digo que sus narraciones han perdido el hilo y no se ve cómo van a llegar a un final aceptable.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los últimos ocho días los hemos pasado analizando, un poco angustiados, la situación:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Terminemos subiendo a todos en un barco y ahogándolos en altamar –dijo uno de los narradores harto de no encontrar soluciones.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Sigamos pensando ocho días más – dijeron con similares o diversas palabras los restantes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como editor casi los juramenté para que vuelvan a escribir, sea lo que sea, dentro de ocho días.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Así es qué ¡hasta el jueves próximo! Para nosotros será una semana infernal. Que para todos ustedes sea benévola.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;P.D.: La editorial acepta y agradece desde ahora sugerencias del público lector.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-5659597058521874607?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/5659597058521874607/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/11/nota-del-editor.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/5659597058521874607'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/5659597058521874607'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/11/nota-del-editor.html' title='Nota  del editor'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-2656225862717275704</id><published>2010-11-18T05:00:00.000-06:00</published><updated>2010-11-18T05:00:09.759-06:00</updated><title type='text'>El "Profe", actualmente</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El Profe, ya nadie le dice así, ve distraídamente a los niños que corretean aparentemente sin ningún sentido en el patio de la escuela donde trabaja.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Está contento. Sabe que es un privilegiado en este México de principios del siglo XXI. Tiene un trabajo estable. Su salario de obrero del gis alcanza para vivir sin penurias, aunque no de para renovar el viejo automóvil que ya está a punto de colapsar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“Obrero del gis” ¿El Profe ha sacado la frase de un museo? Los gises cada vez se usan menos, ahora son, en el peor de los casos, plumones fugaces para pintarrón y cada vez más escuelas, sobre todo las oficiales, hacen uso de pizarrones electrónicos y sus correspondientes “plumones” cuyo nombre técnico ignora.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero más raro es que alguien llame “obrero” a un maestro. En la mayoría de los casos los maestros se consideran “clase media” y aspiran a ser clase media alta ¿Por fin, media o alta? Flota la pregunta sin que se le preste mucha atención.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El Profe sonríe al descubrir los absurdos caminos de sus pensamientos descontrolados mientras pasan junto a él dos niñas entre los nueve y diez años, una de ellas saltando una cuerda y ambas riendo por los frecuentes  traspiés de la primera.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Director ¿Qué significa mi nombre? – pregunta otra niña de la misma edad que las dos que acaban de pasar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;– ¿Cómo te llamas?&lt;br /&gt;– Ligia.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Es el nombre de una de las sirenas de la que hablaban los griegos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;– Gracias, Director.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¡Ah! Resulta que ahora ya es director de una primaria, trabajo estable en efecto, que le permite vivir tranquilo con su esposa – sus hijos ya hace su vida solos – pero que lo obliga a contar centavos como avaro si pretende cambiar su computadora que se traba cuando pretende abrir una página ligeramente compleja en internet.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sí, el Profe se ve contento, pero algo le preocupa allá, muy adentro ¿Cuántos guardan al menos la añoranza de las luchas sociales, las luchas obreras, las luchas campesinas? ¿Cuántos todavía se emocionan cuando leen una narración que termina haciendo presente a Lenin en una lujosa casa de un pueblo que fue minero, ahora habitado por “profesionistas libres”?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;La sonrisa se diluye y algo parecido a la desolación pugna por aflorar a las pupilas del Profe.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-2656225862717275704?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/2656225862717275704/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/11/el-profe-actualmente.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/2656225862717275704'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/2656225862717275704'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/11/el-profe-actualmente.html' title='El &quot;Profe&quot;, actualmente'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-3717087721402008837</id><published>2010-11-11T05:00:00.002-06:00</published><updated>2010-11-18T03:22:09.059-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fijando rumbos'/><title type='text'>Muertos, todos muertos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Esta tarde llegamos en tumulto a la cantina "La Mansión de Oro", en avenida Universidad y Dr. Vertiz, en esta ciudad de México. El cantinero no se ha dado cuenta de nuestra presencia. Nada más ve a nuestro amanuense que está solo, en una mesa del rincón más alejado de la barra, con apenas la luz suficiente para escribir lo que platicamos, nosotros, fantasmas del pasado, jirones de memoria que el tiempo se lleva como los ciclones arrancan las hojas de las palmeras.&lt;br /&gt;– Ja, nunca has estado en la playa después de un ciclón. Todo arrasado y las palmeras de pie, con sus hojas maltratadas pero aun en su lugar – dice uno de nosotros.&lt;br /&gt;– Algunas palmeras sí pierden las hojas.&lt;br /&gt;– Y a otras les quedan las hojas muy maltrechas, rotas, llenas de agujeros.&lt;br /&gt;– Metáforas – afirmo – la realidad es que todos nosotros estamos muertos. Penosamente nos hacemos presentes en la memoria de algún viejo conocido.&lt;br /&gt;– Te contradices. Si hay viejos conocidos aun vivos es claro que no todos hemos muerto.&lt;br /&gt;Y comenzamos un breve recuento: En el Mezquite aun viven muchos de los que eran autoridades cuando corrieron a Faustino Yeso y cuando poco antes conquistaron ejido, riego y carretera pavimentada. En Puerto Tetzo los jóvenes que obtuvieron el ejido ahora viven de lo que producen en sus invernaderos, aunque Maurilio Casavieja tuvo que abandonar la población por mujeriego. Antes que los maridos ofendidos le cobraran los agravios, Maurilio se fue de mojado a los Estados Unidos. Fielmente sigue enviando dinero a su esposa y a sus hijos, aunque seguramente más de un gringo estará ansioso de que la migra lo regrese con las mujeres de éste lado.&lt;br /&gt;Los obreros de la planilla verde y los jóvenes de la sección 288 se han desperdigado. Varios se fueron a Estados Unidos también de mojados. Lo hicieron luego de su retiro voluntario de Altos Hornos, cuando se privatizó. Otros se fueron a Monterrey, a Saltillo o a otras ciudades. Uno sigue en Monclova: lo corrieron de la Planta 2 sin indemnización; le quitaron su pensión del Seguro Social, pero sigue luchando; pronto vamos a buscarlo para que nos narre su historia. El hermano de Hilario Zapata, Luis, vive en el ejido Castaños dedicado a la agricultura de autoconsumo, apoyado por su yerno que aún trabaja en Altos Hornos. También vamos a buscarlos, a ver qué nos cuentan.&lt;br /&gt;Las luchas del ixtle son cosas del pasado y el nuevo centro de población “La Esperanza” ha muerto: aquellas veinte mil hectáreas seguramente siguen como lugar de paso o espera de ganado robado, pero sobre todo están surcadas por las veredas por donde ahora se trasiegan drogas y armas. Nuestros recuerdos no son si no cementerios: tumbas, silencio, muerte.&lt;br /&gt;– ¡No! – exclama Jacinto al llegar a este punto –eso parece, pero el pasado sigue vivo. No sabemos por qué caminos va a traer un futuro diferente al tiempo actual. ¡Ayudemos a lo mejor del pasado a que se abra camino! &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-3717087721402008837?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/3717087721402008837/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/11/muertos-todos-muertos.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/3717087721402008837'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/3717087721402008837'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/11/muertos-todos-muertos.html' title='Muertos, todos muertos'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-2039095044431660668</id><published>2010-11-04T05:00:00.001-06:00</published><updated>2010-11-04T05:00:07.031-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tomás Cruz'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jacinto'/><title type='text'>Tomás Cruz en el hospital del IMSS de Villahermosa Tabasco, III (1964)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Estamos alrededor de la Cama de Tomás Cruz ¿Cómo es que oímos sus pensamientos?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Son dos enfermeras por turno las que atienden este módulo hospitalario con cuatro camas, separadas con unas cortinas verde claro. En el turno de la tarde una de las enfermeras trata con mucha brusquedad a Tomás, no sólo a él, a los otros tres enfermos los trata igual. La otra, más joven y siempre alegre, aunque a veces se ve muy cansada, se ha encariñado con nuestro moribundo, le habla con suavidad, le toca con ternura la frente, le acaricia el brazo amoratado por las conexiones del suero, un día al ir saliendo del módulo le oímos murmurar claramente “¡Cómo se parece a mi abuelo!”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A ratos el cerebro de Tomás es un caballo desbocado, como los que monté en la batalla de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Celaya&lt;/span&gt;. Oímos sus pensamientos ¡mala señal! pronto va a ser uno de nosotros, pura memoria colectiva en el subconsciente de cualquier &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;mexicano&lt;/span&gt; que haya vivido o luchado en el campo sus derechos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;ejidales&lt;/span&gt; o haya combatido en la fábrica contra la patronal explotadora y los líderes charros.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ayer, a esta misma hora, ya &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;atardeciendo&lt;/span&gt;, Tomás se sentía en su delirio nuevamente joven estudiante, sabiéndose un viejo de más de setenta años. Se veía a sí mismo en diversas manifestaciones &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;multitudinarias&lt;/span&gt; de las luchas obreras de fines de los cincuenta, hace apenas cinco años. En ocasiones gritando a favor de los &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;ferrocarrileros&lt;/span&gt;, en otras apoyando a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Othón&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Salazar&lt;/span&gt; y a los maestros que encabezó. Recordó entre las brumas de la fiebre que tanto &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;Othón&lt;/span&gt; como &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;Demetrio&lt;/span&gt; fueron apoyados por el Partido Comunista &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;Mexicano&lt;/span&gt;. Tembló, no supimos si a causa de la fiebre tan alta o por el miedo o la indignación cuando recordó que hace cinco años él mismo fue acusado de “periodista &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;comunistoide&lt;/span&gt;” luego de escribir sobre las &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;movilizaciones&lt;/span&gt; que orillaron al gobierno a soltar a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;Othón&lt;/span&gt;, que solamente estuvo preso tres días. Casi grita de coraje cuando apareció en su delirio &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;Demetrio&lt;/span&gt; Vallejo, que aún está en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;Lecumberri*&lt;/span&gt;, y hubiera gritado mil imprecaciones si no estuviera tan débil y la enfermera joven no hubiera llegado a hablarle con suavidad y no le hubiese acariciado la frente, poniendo en ella paños húmedos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A los pocos minutos sus delirios lo llevaron a recuerdos más antiguos. Se rebullía en la cama mientras su cerebro &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;afiebrado&lt;/span&gt; lo conducía a las manifestaciones en apoyo a la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;expropiación&lt;/span&gt; petrolera, por allá en el treinta y ocho, y a las festivas entregas de tierras &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;ejidales&lt;/span&gt; en la Costa Grande del estado de Guerrero y en La Laguna, en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;Coahuila&lt;/span&gt;, tiempos en los que él todavía no creía mucho en la revolución.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¡Qué bueno que la enfermera no nos ve ni nos presiente! Nos hubiera corrido inmisericorde. No son horas de visitas ni Tomás, ya casi en la agonía, está para ellas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;*Lecumberri&lt;/span&gt;: cárcel en que se acostumbró recluir a los presos políticos durante casi todo el siglo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;XX&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;ahora&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;convertida&lt;/span&gt; en el Archivo General de la Nación (nota del editor)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-2039095044431660668?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/2039095044431660668/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/11/tomas-cruz-en-el-hospital-del-imss-de.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/2039095044431660668'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/2039095044431660668'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/11/tomas-cruz-en-el-hospital-del-imss-de.html' title='Tomás Cruz en el hospital del IMSS de Villahermosa Tabasco, III (1964)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-6575699231245707289</id><published>2010-10-28T05:00:00.001-05:00</published><updated>2010-10-28T05:00:02.384-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tomás Cruz'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jacinto'/><title type='text'>Tomás Cruz delirando en el hospital del IMSS de Villahermosa Tabasco (1964)</title><content type='html'>Blanco, todo blanco,&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Qué son estos tubos que salen de mi boca? o ¿salen por mi nariz?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde la ventana de este salón les lanzamos bolsas con sangre a la policía de Porfirio Días  ¡Tengo veintiún años! Estoy sentado en el salón del viejo edificio. Es un aula de la facultad de medicina. Las bolsas, a correr, escondernos. Es primavera, hace poco se celebró el centenario de la independencia ¿Qué? Renunció Porfirio ¡Se va, se va!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Por qué me fui a buscar a los revolucionarios?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sí, sí. En esos camiones Roma-Piedad y Anexas voy con estudiantes jóvenes al zócalo. No podemos dejar que el gobierno reprima de esa forma a los ferrocarrileros que están con Demetrio Vallejo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¡Me voy a quitar estos tubos que me ahogan!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Imposible mover el brazo. Ninguno. Ni el derecho ni el izquierdo. Abro los ojos. Me parece ver cortinas verde claro. Como de un hospital.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tengo sueño, mucho sueño. Jacinto Arriaga se enoja y me grita. Parece que me está regañando “¿Qué andas de pendejo oliéndole los pedos a los carrancistas?”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En realidad todos los que andamos en la bola somos iguales, una bola de ladrones. Los jefes muy ladrones, nosotros carranceamos* de a poquito. No, no, algunos como Jacinto no se andan con chingaderas, “yo lo único que voy a recuperar son las tierras de los pinches latifundistas” dice a cada rato. No entiendo bien lo que quiere decir. Estoy en el campo, en los llanos algodoneros de La Laguna, cerca de Torreón. Me acuerdo de Jacinto ¿Qué andará haciendo? Son muchos campesinos, todos con armas. Tengo miedo. Ellos dicen que se las dio Lázaro Cárdenas, el mero presidente ¡Sí, como no! Que para defender las nuevas tierras ejidales ¿Qué haremos si llega el ejército? No, no llegó nunca.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me ahogo, me ahogo ¡Tengo que quitarme estos méndigos tubos! Oigo una voz, allá, lejos. Sí, sí, una voz de mujer: “don Tomás, ‘tese sociego, se le va a zafar el tubo del suero”. Parece que veo a una enfermera. Todo blanco, no, todo no, cortinas verdes. La voz de la enfermera ... ¡que sueño! Me duelen los brazos. Ayer venía de un nuevo ejido de Chiapas ¿Ya acabó la revolución?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;“ ‘Tese sociego”, una mano de mujer en la frente. Voy a dormir, voy a dormir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;*Carrancear: término que se aplicaba al robo y al pillaje durante la etapa armada de la revolución mexicana (nota del editor)&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-6575699231245707289?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/6575699231245707289/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/10/tomas-cruz-delirando-en-el-hospital-del.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/6575699231245707289'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/6575699231245707289'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/10/tomas-cruz-delirando-en-el-hospital-del.html' title='Tomás Cruz delirando en el hospital del IMSS de Villahermosa Tabasco (1964)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-8036591727484432522</id><published>2010-10-21T05:00:00.000-05:00</published><updated>2010-10-21T05:00:04.792-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tomás Cruz'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jacinto'/><title type='text'>Tomás Cruz se está muriendo en el hospital del IMSS de Villahermosa Tabasco a los 75 años de edad (1964)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El calor es intenso. Hay mucha humedad. Buscamos la sombra camino al hospital del Seguro Social. Jacinto nos trae casi a rastras. Quiere llegar a visitar a Tomás Cruz que según nos han dicho agoniza en el hospital regional del IMSS, aquí en Villahermosa, capital del estado de Tabasco. Hubo un accidente automovilístico en la carretera que viene de Palenque. Según parece Tomás viajaba en el lugar del copiloto. No sabemos más.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Jacinto está insoportable. No entendemos por qué. Su relación con Tomás cambió mucho y muchas veces durante su vida: &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/02/jacinto-arriaga-al-dia-siguiente-de-la.html"&gt;cuando se conocieron&lt;/a&gt;, un día después de la toma de Zacatecas Jacinto no le hizo caso, por él nunca hubieran establecido relación alguna. Pero Tomás pensó que Jacinto haría carrera militar y política y &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/03/el-escritor-que-se-piensa-intelectual.html"&gt;decidió seguirlo&lt;/a&gt;. Chinto prefirió  luchar por el ejido y se perdió, según Tomás, en luchas intrascendentes. Eso causó muchos disgustos entre ambos. En alguna ocasión poco faltó para que Jacinto le soltara unos balazos a Tomás. A pesar de ello se siguieron viendo y buscando durante toda su vida. Ahora cuando parece que Tomás se muere Jacinto insiste en que tenemos que visitarlo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Chinto afirma que Tomás es el mejor representante de los “intelectuales de segunda”, “intelectualoide” le dice a menudo, que quieren analizar la realidad y no la entienden o la entienden poco pero regañan a todo aquel que no sigue sus consejos. Pero también dice que Tomás tiene buena voluntad y que se ha ido corrigiendo y ha empezado a entender a la revolución mexicana y que “seguramente es uno de los pocos que nos puede ayudar a unir el pasado revolucionario que cada vez queda más lejos con las luchas presentes que siguen la misma dirección aunque a veces quieran renegar de ella”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No le entendemos bien a Jacinto pero es terco y nos ha arrastrado hasta acá, a Villahermosa, para hablar con un moribundo que según él puede tener las claves para unir el pasado villista y zapatista con las luchas actuales y mostrarnos los caminos a un futuro de mayor justicia social.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Vayamos a visitar al moribundo, a ver qué encontramos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-8036591727484432522?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/8036591727484432522/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/10/tomas-cruz-se-esta-muriendo-en-el.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/8036591727484432522'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/8036591727484432522'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/10/tomas-cruz-se-esta-muriendo-en-el.html' title='Tomás Cruz se está muriendo en el hospital del IMSS de Villahermosa Tabasco a los 75 años de edad (1964)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-8756415640646471456</id><published>2010-10-14T05:00:00.005-05:00</published><updated>2010-11-24T04:53:41.641-06:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Esperanza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ejido'/><title type='text'>Felipe Gómez narra una conversación entre Hilario Zapata y su esposa (1976)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/search/label/La%20Esperanza"&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;Todos los antecedentes de este relato se pueden leer aquí.&lt;br /&gt;Aparecen en sentido inverso.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Era un frío atardecer de mediados de enero. Desde  que supe del nuevo centro de población “La Esperanza” dediqué mucho tiempo a llevar registro de lo que ahi pasaba. Me preguntaba insistentemente  cómo la secretaría de la Reforma Agraria, tan renuente en afectar intereses particulares, había elaborado el abultado y laborioso expediente de dotación ejidal en tan poco tiempo. Sin embargo al inicio el triunfo parecía definitivo: 20 mil hectáreas dotadas a 20 campesinos y crédito para quinientas cabezas de ganado; logros así solo fueron conseguidos masivamente durante la presidencia del general Lázaro Cárdenas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El cielo está limpio. La luna tardaría en salir pero algunas estrellas brillaban en una bóveda que obscurecía rápidamente. El aire calmo y transparente estaba muy frío. Todo anunciaba una fuerte helada al amanecer del día siguiente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De pronto Chato, el perro de Hilario que oteaba el horizonte, levantó las orejas, lanzó dos breves ladridos y se alejó corriendo por la vereda que llegaba a la casa. Lo seguí y vi a lo lejos las fiestas y el recibimiento alborozado que el perro daba a su dueño. Algo sacó Hilario de su morral, se lo dio al Chato y siguió caminando con paso ligero, aunque lo noté cansado. Había caminado más de treinta kilómetros en esa jornada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Guadalupe también se dio cuenta de la llegada de su esposo. Avivó el fuego para dar calor a la estancia y salió al encuentro de quien llegaba. El saludo fue rápido pero con el cariño seco que siempre les conocí.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Cómo te fue, Hilario? ¿ Cómo están mis papás y los tuyos?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Bien, te mandan saludos. Me encontré en Castaños a uno de los Soriano y me dio un aventón hasta su ejido. Dormí en su casa y hoy en la mañana me vine a pie desde allá.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Pásale a descansar, ahorita te hago de comer.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los seguí al cuarto que hacía las veces de cocina y, como siempre, me quedé observando a la distancia. Fue entonces cuando Hilario no resistió más y le contó a Guadalupe que Antonio Soriano por fin le habló claro:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Veníamos solos él y yo, en la camioneta y de pronto me dijo que hora que ya tenemos el ganado debemos prepararnos para pasarlo de contrabando a los Estados Unidos. Cuando le dije que la policía ganadera nos trae corto y nos vigila mucho, ser rio con hartas ganas y me dijo: “No les hagas caso. A veces hasta ayudan. Muchas veces nosotros pasamos ganado que no es nuestro. Ya te irás dando cuenta por dónde”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¿Tú crees que los Soriano roban ganado? – preguntó Guadalupe.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Creo que sí y hasta se me afigura que la policía anda metida en el trafique. En estas soledades además de unos cuantos peones de rancho y ejidatarios como los Soriano o nosotros ¿quién más se va a dar cuenta de lo que sucede?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Pero nosotros no vamos a entrarle a esos negocios ...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Claro que no, pero no sé bien como decírselo a los compañeros. Hoy estoy muy cansado. Ya veré mañana cómo le hago.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ese fue el primer indicio que tuve de los importante que era para la policía ganadera de la región tener el control absoluto de la misma y contar con una cobertura legal para el contrabando de ganado y seguramente de otros productos. Esto pasaba a la mitad de la década de los setenta donde el contrabando de drogas y de armas por la región apenas comenzaba. En ese entonces el trasiego ilegal de ganado era lo fuerte. Dos grandes ejidos ganaderos taparían fácilmente tal trasiego.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-8756415640646471456?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/8756415640646471456/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/10/felipe-gomez-narra-una-conversacion.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/8756415640646471456'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/8756415640646471456'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/10/felipe-gomez-narra-una-conversacion.html' title='Felipe Gómez narra una conversación entre Hilario Zapata y su esposa (1976)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-1560515806029210395</id><published>2010-10-07T05:00:00.000-05:00</published><updated>2010-10-07T05:00:00.364-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fijando rumbos'/><title type='text'>Nosotros</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Parece que nos hemos perdido en una selva tropical. Tenemos un racimo de temas inconclusos. Si revisamos nuestras narraciones poniendo los acontecimientos en orden cronológico nos encontramos con Tomás Cruz y Jacinto Arriaga por allá alrededor 1915. Tomás prometiendo contarnos algo sobre Venustiano Carranza y los ejidos, y su famosa ley agraria del 6 de enero de 1915. Platicaban días antes de la batalla de Celaya que perdió la División del Norte y marcó el inicio de su desaparición. Contamos cómo salvó la vida Jacinto y luego aparece una narración del propio Jacinto platicando con un hermano de Felipe Gómez de nombre Manuel. Jacinto y Manuel ya tienen tierras ejidales pero no sabemos cómo las conquistaron y todo apunta a que quieren organizar la venta colectiva del ixtle de lechuguilla. Hay tantos huecos ahí como los tiene nuestra memoria colectiva. Es preciso llenarlos, aunque no sepamos cómo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Luego viene un gran salto y nos encontramos con luchas agraria en los setentas y ochentas del siglo XX, marcadas en nuestra narración con el tema o etiqueta “ El ejido”, que es la seña que más aparece en nuestros escritos, a pesar que estos iniciaron con narraciones de pequeñas luchas sindicales de las que ya casi no hablamos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dentro de las batallas agrarias sentimos que la más importante de la que hemos tratado es la que dieron los ejidatarios del nuevo centro de población la Esperanza, narración que ha quedado trunca. Lo último que sabemos de este tema es que los ejidatarios de la Esperanza fueron desalojados, pero no sabemos por qué o cómo y ya alguien nos avanzó el final, anunciando la muerte de Hilario Zapata.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;¿Tiene algo que ver la resistencia sindical y las luchas agrarias con la revolución mexicana?&lt;br /&gt;A cien años del inicio de la misma, si muere el sindicalismo independiente y terminan las luchas por la propiedad social de la tierra ¿nos quedará algo de la revolución? Estas inquietudes deberían quedar sólo subyacentes ¿Sirve de algo que las hagamos públicas?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-1560515806029210395?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/1560515806029210395/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/10/nosotros.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/1560515806029210395'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/1560515806029210395'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/10/nosotros.html' title='Nosotros'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-8269267171400263310</id><published>2010-09-30T05:00:00.000-05:00</published><updated>2010-09-30T05:00:03.885-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Elecciones'/><title type='text'>Elecciones y derrotas III</title><content type='html'>Nos constó trabajo convencer a Tomás Cruz.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Eres periodista – le insistimos una y otra vez – siempre te has preciado de lo mismo ¿Por qué no quieres hacerle la entrevista al exdiputado? Está ya muy viejo, pero tiene buena memoria.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tomás argumentó dificultades de comunicación, torpeza y egoísmos exacerbados en TODOS los diputados mexicanos actuales y no recordamos qué más cosas. Nosotros rebatimos sus argumentos diciendo:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Primero: en 1983 había algunos diputados diferentes a los actuales que todavía intentaban representar la soberanía popular, hablaban con el pueblo, lo escuchaban; esos pocos llevaban las aspiraciones populares a sus congresos. Segundo: eres buen periodista, lograrás arrancarle recuerdos y podrás discernir entre verdad y mentira. Si no lo logras no le contamos nada a nadie y ahí acaba el asunto.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Finalmente convencimos a Tomás. Buscamos a uno de los dos que fueron diputados del partido del Profe en aquel lejano 1983. Tomás lo entrevistó y nos cuenta así parte de lo que obtuvo:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tomás: Señor diputado ¿usted era legislador local en aquel municipio donde, en unas elecciones municipales su partido se robó una urna?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ex diputado: No robamos nada, recuperamos una urna para que se contaran los votos realmente emitidos. Sí, fui diputado pero ahora es una vergüenza serlo en México, así es que no me llames así.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tomás: La ley marcaba entonces que el congreso del estado calificaría en definitiva las elecciones municipales y determinaría quiénes eran las autoridades electas ¿El congreso aplicó alguna sanción a su partido por robarse una urna?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ex diputado: Era imposible que nos sancionaran por ello, cuando el gobierno se robó el resto. La trampa fue grotesca y legalizada por 16 votos de los veinte diputados locales, una abstención y tres votos en contra del dictamen que dio el triunfo al partido oficial asegurando cínicamente que no hubo “ninguna irregularidad” en el proceso electoral.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tomás: Pero usted y su partido ¿no hicieron nada para defender la legalidad?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ex diputado: Tomás, tú sabes cómo han sido las elecciones en México a través de toda su historia. Aunque recuperamos una urna sabíamos que no habíamos ganado las elecciones en el municipio. Era la segunda vez que participábamos en un proceso electoral. Dos años después logramos que se contara con absoluto apego a la ley los votos de una casilla en un municipio vecino. Ya te lo platicaré al rato si te interesa. En el caso del que hablamos la aplanadora oficial nos pasó encima. Ese y otros procesos electorales en los que intervine me convencieron que en México el camino electoral sirve de muy poco. Los grandes fraudes electorales de fines del siglo XX y principio del siglo XXI así lo demuestran. Después de todo las derrotas también nos dan lecciones políticas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-8269267171400263310?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/8269267171400263310/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/09/elecciones-y-derrotas-iii.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/8269267171400263310'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/8269267171400263310'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/09/elecciones-y-derrotas-iii.html' title='Elecciones y derrotas III'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-3009132015724672888</id><published>2010-09-23T04:57:00.003-05:00</published><updated>2010-09-23T05:05:14.704-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ejido'/><title type='text'>Batallas perdidas IV</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace dos meses y medio, el 1 de julio, &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/07/batallas-perdidas-ii.html"&gt;Felipe Gómez nos narró&lt;/a&gt; cómo se formó una colonia semiurbana al norte de la ciudad de Monterrey. Ocho días después yo &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/07/batallas-perdidas-iii.html"&gt;empecé a contar cómo fue que llegué a esa colonia&lt;/a&gt;. Ahí se formó un organismo importante del partido en que militaba y que se estaba construyendo en Nuevo León. Para entonces ya había una dirección estatal del partido, la cual me hizo responsable de atender al grupo recién formado y que con el tiempo conoceríamos como grupo “Cucharas”, por llamarse así el paso del río que estaba relativamente cerca. Mi responsabilidad era hacer que el grupo se reuniera cada semana, el mismo día y a la misma hora, estudiara, analizara, y tomara acuerdos para mejorar su situación y así prepararse para colaborar en la mejoría general de la sociedad.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No recuerdo haber logrado tanto, pero las reuniones semanales se mantuvieron mucho tiempo; conmigo casi un año. Poco a poco se fue configurando el principal objetivo de la reuniones: formar un ejido solicitando las tierras que nos sonreían del otro lado de la carretera. Que sonreían lo asegurábamos nosotros sin dudar, por más que esas tierras ni llorar podían de tan abandonadas que estaban.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero en fin: se estudió bien la Ley de la Reforma Agraria y se formó el Comité Particular Ejecutivo, órgano legal de gobierno y de representación del grupo que demandaba ejido. Fueron setenta y tres los campesinos que se señalaron con derecho a tierras. Firmada la solicitud se entregó a la autoridad correspondiente y nunca más hubo respuesta oficial a la misma. El grupo guardó la solicitud con el sello oficial de “recibida” y con ella en la mano inició una larguísima guerra burocrática que no hizo avanzar el trámite ni un milímetro.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Casi un año después, con un partido estatal más consolidado y estructurado, en una reunión del Comité Central del partido fui comisionado a la ciudad de Monclova para sembrar allá el partido y me despedí del grupo de Cucharas, que siguió reuniéndose cada ocho días. Finalmente el grupo decidió invadir los terrenos solicitados. El gobierno estatal los sacó de las tierras y ahí terminó la lucha.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¡Qué mal informado estás! – casi grita, furioso, Felipe Gómez desde su lugar – sí invadieron y sí fueron desalojados, pero ahí no terminó la lucha – añade ya más calmado – además hay mucho que contar en torno a la invasión ¿O ya no te acuerdas, Profe?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Pues entonces te toca seguir narrando, porque si yo continúo seguramente inventaré muchas cosas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-3009132015724672888?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/3009132015724672888/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/09/batallas-perdidas-iv.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/3009132015724672888'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/3009132015724672888'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/09/batallas-perdidas-iv.html' title='Batallas perdidas IV'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-202544504514513123</id><published>2010-09-16T07:26:00.001-05:00</published><updated>2010-09-16T07:30:15.649-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Mezquite'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ejido'/><title type='text'>Final de una historia que había quedado trunca, V</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A fin de cuentas decidimos preguntarle a Teódulo Piedra, quien en su vida ocupó varios puestos en diferentes comisariados de bienes comunales del Mezquite, en qué terminó la invasión de tierras que hemos narrado en las anteriores cuatro o cinco publicaciones. Esto es lo que nos dijo:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“Bueno, esa vez el Mezquite alcanzó varios triunfos. Todos sabíamos que no podíamos ceder y nos negamos a salir de los terrenos afirmando que solamente los dejaríamos hasta que la negociación terminara con la firma del propio gobernador de Hidalgo. Los habitantes del Mezquite también sabíamos que no debíamos pelear con armas contra los ñahñúhs de Xagahó, por más que fueran del PRI; al fin de cuentas eran campesinos jodidos, como nosotros. Fuimos los del Mezquite los que propusimos un arreglo, que sufrió muchas modificaciones durante las pláticas entre nosotros, los de Xagahó y gobierno. Finalmente se firmó el siguiente acuerdo: nosotros cederíamos la mitad de las 473 hectáreas al ejido de Xagahó. La delegación agraria prepararía el expediente de ampliación por 237 hectáreas al ejido de Xagahó y de dotación de otras 236 para el nuevo ejido del Mezquite, cuyos beneficiarios serían nuestros hijos sin tierras y con “sus derechos a salvo”. La resolución estatal firmada por el gobernador se publicó muy aprisa, tanta que nunca lo creímos antes de que sucediera. Se ejecutó también luego luego. Los comuneros y los nuevos ejidatarios del Mezquite, por ceder la mitad de las hectáreas que teníamos en posesión pública y pacífica desde hacía cinco años, pedimos a cambio obras de riego para beneficio de los terrenos comunales. Sabíamos que el delegado de Recursos Hidráulicos en el estado quería hacer esa ampliación desde hacía tiempo, pero nunca le habían asignado presupuesto. La propuesta de “cambiar” 237 hectáreas por mil ochocientas hectáreas con nuevo riego se aprobó así también rápidamente. Esos nuevos canales llevaron las aguas negras del Distrito Federal a nuestros bienes comunales y a muchas otras hectáreas vecinas en un poco menos de dos años. Por último, y fue la parte de la negociación que más nos costó, haciendo “la llorona” también obtuvimos al acuerdo de que se pavimentarían los tres kilómetros de brecha que unen nuestra comunidad con la carretera Ixmiquilpan-Cardonal. Esta obra tardó más de dos años en realizarse, pero también la conseguimos tras perseguir tercamente su realización. El Mezquite obtuvo otro triunfo no material, pero muy valioso para nosotros: los ejidatarios de Xagahó, tas haber visto durante todas las negociaciones el apoyo decidido que nos dio nuestro partido y comparar con el apoyo que el PRI y la CNC les negaron, abandonaron su militancia oficialista. Al principio solamente los dirigentes y poco a poco la gran mayoría de ejidatarios y sus familias se fuero afiliando a nuestro partido socialista, aunque yo no sé hasta qué punto hicieron suyos los principios ideológicos del partido que a nosotros nos enseñó tanto.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-202544504514513123?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/202544504514513123/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/09/final-de-una-historia-que-habia-quedado.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/202544504514513123'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/202544504514513123'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/09/final-de-una-historia-que-habia-quedado.html' title='Final de una historia que había quedado trunca, V'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-8009954869305376929</id><published>2010-09-09T05:00:00.000-05:00</published><updated>2010-09-09T05:00:07.433-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Fijando rumbos'/><title type='text'>Nosotros (el día de hoy)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La verdad es que estamos desconcertados. Nosotros. Los que en una forma u otra estamos narrando sucesos aparentemente desconectados en este medio electrónico, con esta herramienta que para todos los que participamos en ella es nueva. Los jóvenes la llaman “blog” y la manejan con soltura, pero todos nosotros somos viejos, algunos mucho, tanto que ya hemos muerto pero, tercos, seguimos escribiendo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A lo que narramos queremos darle un claro hilo conductor, una base común que los una. A pesar de nuestro deseo a veces solamente nos queda entre las manos una serie de anécdotas sin relación y hasta contradictorias. Eso es lo que nos ha sucedido últimamente: hace casi tres meses, el 24 de junio pasado, Felipe Gómez nos aseguró que nos narraría derrotas. Nos lo dijo tras una breve argumentación (&lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/06/batallas-perdidas-i.html"&gt;que puede leerse aquí&lt;/a&gt;) y ocho días después nos empezó a narrar lo que según él son fracasos. Inició la anécdota de un campesino migrante, que llegó a Monterrey, se convirtió en subempleado, pero no olvidó sus aspiraciones agrarias. La primera parte la narró Felipe (&lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/07/batallas-perdidas-ii.html"&gt;está aquí&lt;/a&gt;) y luego alguien, creemos que el Profe, narró otra parte (&lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/07/batallas-perdidas-iii.html"&gt;que se encuentra acá&lt;/a&gt;); luego se perdió el hilo de esa narración  y alguno de nosotros nos trajo a la memoria una conversación entre Jacinto Arriaga y Manuel Gómez, este último hermano menor de Felipe. En ese encuentro ellos hacen alusión a la conquista de su ejido, victoria sin duda, y empiezan a platicar sobre la necesidad de organizarse en torno a la venta colectiva de ixtle de lechuguilla (&lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/07/jacinto-arriaga-habla-con-manuel.html"&gt;ver aquí&lt;/a&gt;) pero dejan inconclusas las acciones posteriores, si es que las hubo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ya extraviados en el dédalo de recuerdos entreverados por el azar, alguien nos habla de dos derrotas electorales con avances en la organización partidaria y luego aparece (&lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/08/hilario-zapata-en-un-atardecer-de-1977.html"&gt;narrada aquí&lt;/a&gt;) la tristeza de Hilario Zapata tras una dolorosa derrota solo esbozada; descalabro doloroso como pocos, pero del que casi nada sabemos y al que se alude sin continuación visible.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y de pronto regresamos a luchas que se anuncian triunfadoras, sin previo aviso de cambio, pero cuya solución no vemos por ningún lado. De ahí nuestro desconcierto: cuatro partes narradas a lo largo de un mes y todavía no vemos claro hacia dónde apunta la conclusión de los sucesos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Empezamos a sentir, los múltiples narradores que aquí participamos, que el “blog” no es un instrumento idóneo para dar unidad a lo que pretendemos contar como un todo sistémico a pesar de la diversidad de los episodios que tiene.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Trataremos sin embargo de concluir dentro de ocho días la historia narradoaen las últimas cuatro semanas, aunque no logremos hacerlo con elegancia. Después intentaremos recuperar un hilo conductor ¡Musas literarias, échenos una mano!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-8009954869305376929?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/8009954869305376929/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/09/nosotros-el-dia-de-hoy.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/8009954869305376929'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/8009954869305376929'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/09/nosotros-el-dia-de-hoy.html' title='Nosotros (el día de hoy)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-8517742275174108170</id><published>2010-09-02T04:47:00.004-05:00</published><updated>2010-09-02T05:13:07.404-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Mezquite'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ejido'/><title type='text'>Historias trucadas, IV. En una importante oficina gubernamental.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Licenciado Nolasco: haga la recapitulación de la situación para que todos la tengamos clara. Necesitamos todos los datos. Digo todos, los conocidos y hasta los desconocidos. Sea breve. Aunque el señor gobernador nos dijo que esto es prioritario el día de hoy, y lo es, tengo muchos otros asuntos que atender. Adelante, licenciado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quien habla es el Secretario General de Gobierno, segundo al mando en el estado. Se encuentra reunido con nueve personas más en el salón de juntas del palacio de gobierno del estado de Hidalgo. Varios auxiliares, de pie tras los altos funcionaros sentados a la mesa, atienden con seriedad y eficiencia los requerimientos de sus jefes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nolasco toma las hojas escritas a máquina que desde el principio de la reunión están frente a él y las lee fuerte y claro:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Hace tres días, el miércoles 25 del presente, a las 5:12 de la tarde nos avisaron que en el Valle del Mezquital los ejidatarios de Xagahó invadirían 476 hectáreas de tierras de labor, al amanecer del jueves 26. La invasión la preparaban desde semanas atrás, según ya habíamos informado. En sus lugares tienen un anexo con los detalles del plan que preparaban ...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;– Ahorre comentarios inútiles. Sea breve pero muy exacto – interrumpe el Secretario General de Gobierno.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Los ejidatrios de Xagahó son priístas y de la CNC(1), pero ni el partido ni la central campesina han alentado la invasión, antes bien, han intentado detenerla. El señor gobernador ha dicho que está dispuesto a asistir personalmente a cualquier invasión agraria para sacar a los infractores. El mismo día 25, a las 11:40 de la noche, los comuneros del Mezquite tomaron las tierra. Más de 200 campesinos del Mezquite, apoyados por sus mujeres e hijos entraron ordenadamente hasta la mitad del terreno. Vigilantes de Xagahó, que desde hacía horas estaban en el predio, cruzaron balazos con los del Mezquite. Ambos bandos dispararon pero no tenemos indicios de que haya heridos de bala. Los comuneros del Mezquite son del nuevo partido socialista, pero nuestros informes dicen que ningún dirigente de tal partido, ni estatal ni nacional, intervino en la invasión.  A las 4:28 del jueves 26 Xagahó colocó grupos numerosos de su gente, fuertemente armados, frente a la línea de hogueras que marcaban las posiciones de los comuneros del Mezquite a la mitad de las 476 hectáreas que hoy están en disputa. Hasta este momento los dos grupos se mantienen es sus puestos; siguen armados; hay mucha tensión y el peligro de un enfrentamiento a balazos no ha desaparecido. El señor gobernador afirmó que si no se evita un zafarrancho va a destituir a más de alguno. Que no quiere ...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Esa es parte de la situación social en estos momentos – interumpe el Secretario General de Gobierno – ¿Se tiene contacto con los dirigentes de los invasores? ¿Están interviniendo representantes de los dos partidos enfrentados?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Estamos presionando a las autoridades ejidales y comunales de Xagahó y del Mezquite para que salgan del terreno; no hemos avanzado; son muy tercos esos ñahñúhs. El PRI y la CNC ya se lavaron las manos; es más, han negado todo apoyo a Xagahó y los amenazan con expulsarlos del partido, aunque sabemos que no lo harán. En cambio ya intervinieron los dirigentes estatales del partido socialista; dan todo su apoyo al Mezquite, pero no se han negado al diálogo. Hoy en la tarde, aquí en la capital, habrá una reunión con todos los involucrados; el PRI no asistirá; el señor gobernador estará presente.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;– Asistiremos todos nosotros. Los vamos a presionar fuertemente para que se salgan del predio, cada quien desde su terreno de acción – cierra el punto el Secretario General de Gobierno. – Señor Delegado de la Reforma Agraria ¿nos hace el favor de informarnos la situación legal de los terrenos invadidos?&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El aludido, funcionario federal comisionado en el estado, no depende de las autoridades estatales, por eso es tratado con tanta deferencia; toma sus apuntes y dice:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– El predio invadido es de 476 hectáreas, 32 áreas y 14 centiáreas. Está bien delimitado por las mojoneras de los bienes comunales del Mezquite y del ejido de Xagahó y un camino o brecha muy utilizado por los vecinos, trocha que sirve de límite a unas pequeñas propiedades que ahí existen. El predio no está registrado a nombre de nadie. Podríamos reclamarlo como terrenos nacionales. Aunque no tiene buena infraestructura de riego, desde hace más de cinco años los comuneros del Mezquite se han ido metiendo a esas hectáreas poco a poco. Nos hemos informado que al inicio empezaron cultivando con el temporal y hábilmente lograron rodar el agua de los canales, sin pedir permiso a nadie; es el primer ciclo agrícola que cultivan todas las hectáreas con riego. No tenemos claro cómo consiguen el agua, pues necesitan estar en el padrón de usuarios. En este momento prácticamente las 476 hectáreas están sembradas de maíz. Estamos seguros que todo el trabajo lo ha hecho gente del Mezquite.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Pero si invadieron ¿por qué ustedes no habían intervenido?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Con todo respeto, señor Secretario, los del Mezquite empezaron a cultivar el terreno poco a poco, en paz y a la luz pública; nadie reclamó, nadie dijo nada. El terreno estaba abandonado y agreste: tierra, piedras y cardones. Nosotros nos enteramos de los hechos hace un poco más de tres meses; apenas para investigar la situación y medir el predio con exactitud. Por cierto los del Mezquite no se negaron a que lo midiéramos; es más, ellos lo solicitaron, no sabemos con que fin. En cuanto al riego aquí está el Delegado Federal de Recursos Hidráulicos que nos puede informar.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Lo del riego ahora es intrascendente – comenta el Secretario General de Gobierno – ¿Qué más hay de la situación legal?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Poco que añadir: el terreno no tiene dueño conocido, sólo lo han cultivado los comuneros del Mezquite pero los de Xagahó alegan que ellos tienen los derechos de esos predios porque se han cultivado con el agua que a ellos les correspondía para regar su ejido. Siempre han sido muy alebrestados y como su ejido es grande y ha recibido muchos privilegios se sientes los consentidos de la región y piensan que tienen la protección total del gobierno. Por eso iban a invadir. La solución está en una negociación que beneficie a los dos ejidos ...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Pero primero hay que sacar a toda la gente del terreno. Eso lo hacemos en hoy en la tarde. Nos vemos a las cinco en punto en este mismo salón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;(1)&lt;/span&gt; Priístas = del partido Revolucionario Institucional (PRI), partido oficialista y casi único por ese entonces. CNC = Confederación Nacional Campesina, central agraria oficialista, uno de los pilares sectoriales del PRI. (Nota del editor)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-8517742275174108170?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/8517742275174108170/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/09/historias-trucadas-iv-en-una-importante.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/8517742275174108170'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/8517742275174108170'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/09/historias-trucadas-iv-en-una-importante.html' title='Historias trucadas, IV. En una importante oficina gubernamental.'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-1067700450566003119</id><published>2010-08-26T05:00:00.002-05:00</published><updated>2010-08-26T05:15:10.452-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Mezquite'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ejido'/><title type='text'>De cómo las historias trucadas se van completando, III</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¿Qué hacemos si en verdad se enfrentan a balazos?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Recuerda que las órdenes son que no entremos al terreno en disputa hasta que las cosas se clamen y que busquemos a las autoridades de ambos pueblos para llegar a un arreglo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Pues ya deberíamos entrar al terreno. Llegamos hace casi una hora y no ha pasado nada. Solamente esa línea de hogueras que siguen alimentando.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Pero alcanzaste a oír el griterío ¿o no?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quienes dialogan son el capitán Mendoza, jefe de la policía estatal y el licenciado Nolasco, comisionado especial de la Dirección de Gobernación del mismo estado. Platican sentados en un automóvil sin insignias estacionado entre los carros de la policía que hace casi una hora se colocaron en ese pequeño altozano. Los motores y los faros de las patrullas siguen prendidos. El amanecer ya no está lejos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Nos aseguraron que el enfrentamiento iba a estar cabrón – Nolasco toma una cajetilla de cigarros Dunhill, le ofrece uno a Mendoza que no acepta y enciende el suyo con un encendedor chapeado en oro.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– En una noche como ésta es difícil que se agarren a balazos; no se ve nada. Los del Mezquite se arriesgaron mucho al avanzar con antorchas. Podrían haberlos blanqueado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¡Qué bueno que están tranquilos! A ver cuando haya luz que hacen.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mientras Mendoza y Nolasco conversan, en uno de los extremos de la línea de hogueras un grupo de ñahñúhs que parecen ser autoridades platican en voz baja. A dos o tres metros del grupo se mueven otros indígenas a su alrededor. Algunos oyen de lejos la plática, sin disimulo. Aunque la noche es fresca el grupo está alejado de la hoguera, ocultos en la penumbra. Unos treinta pasos al sur dos o tres sombras alimentan el fuego pero lo mantienen bajo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La charla es en ñahñúh. Uno de nosotros hace la traducción simultánea; no garantizamos que sea totalmente fiel.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Alcanzamos a ganarles. Entramos al terreno antes que ellos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Nemesio nos informó bien. Y a tiempo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Seguro pensaban entrar ya de madrugada, con los tractores y todo. Se llevaban el maíz como rastrojo y nos dejaban sin nada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Y luego para sacarlos ¡pues nunca!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Está bien, pero ahora qué hacemos, llegamos apenas un poquito más acá de la mitad del terreno.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Pero lo tenemos ocupado a todo lo largo. Si con el día se quieren meter va a haber bronca.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¡No creo que se animen! Además ya llegó la policía. Pero si l’entran nos van a encontrar preparados ¡Más de cinco años cultivando el terreno y nos lo quieren quitar!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Hay que recordarle a la gente que nadie se eche pa’trás. Que disparen bala sólo al aire, pero que sí usen el machete, si hace falta. Ni modo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Al mismo tiempo, en una de las casas de Xaghaó se desarrolla la siguiente conversación:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Nos chingaron esos cabrones ¿Cómo adivinaron que nos íbamos a meter hoy en la madrugada?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Nos chingaron, y bien. Ya ni modo de llevar los tractores.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¿Por qué no? Todavía tenemos tiempo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Ya llegó la policía. Y los del gobierno. Si ahora entramos con los tractores van a ver que nosotros estamos provocando y nos joden por invasores.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Pero los que han estado invadiendo son ellos. Se han estrado metiendo a las cuatrocientas hectáreas desde hace más de cuatro años ¿Por qué no los han sacado?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– No seas bruto, ellos lo han estado haciendo poco a poco y como nadie reclama esos terrenos las autoridades no se han dado cuenta. Seguro ni el gobierno sabe de quién son las tierras. Pero de todos modos las vamos a pelear.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;– Pues claro, si ahora nos echamos para atrás nuestra gente es la que nos va a joder.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Pues hay que meter los tractores de todos modos. Si esas tierras no son para nosotros que no sean pa'nadie.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¡Pinche terreno! ... si metemos los tractores nos jodemos ... ¡Pues sólo hay que mandar gente! ¡Pero ya!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Sí, sí. Es una buena idea. Que se metan caminando ahorita que todavía está oscuro; que lleguen hasta donde están las guardias, hasta donde están los que echaron bala.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Se fajaron los que dispararon, pero si los del Mezquite siguen caminando seguro se echan a correr. Sí, hay que mandar más gente, pero avisarles que no se peleen ¡Los del Mezquite son cabrones!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Váyanse pues todos a avisarle a la gente que se meta al terreno, con cuidado.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El que habó al último detiene con un gesto a uno de los que conferenciaban. Cuando se quedan solos el que tomó la iniciativa dice:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Hace un rato llegaron unos funcionarios del gobierno. Están en mi casa. Quieren hablar con nosotros.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo lo platicado fue en ñahnúh. La traducción la hizo otro de nosotros.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Poca a poco al cielo lo abandona la oscuridad, por el este, frente a los carro de la policía. Un azul, cada vez más lechoso junto al horizonte, va subiendo poco a poco, haciendo palidecer a las estrellas menos brillantes. Los mandos gubernamentales traen binoculares, pero a la escasa luz que aumenta tan despacio son inútiles.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lentamente los minutos van trayendo hilachas luminosas. El capitán Mendoza se esfuerza por ver qué pasa allá, a lo lejos, en el campo de maíz al que sólo se le ha hecho una escarda. Nolasco le dice:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– No te esfuerces. Hay que dar tiempo a que aumente la luz.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¿Y si apenas se ve un poco se agarran a balazos allá abajo?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¿Qué chingados quieres que hagamos? ¡Que se maten los cabrones! Luego los enterramos y apaciguamos a la gente. O metemos a la cárcel a los que queden.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;– ¡Mira tú! A ti fue al que más le encargaron que no hubiera problemas ¡Que no dejáramos que al gobernador se le armara un lío grande!&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Pues sí, pero si se agarran a balazos ni modo que nos metamos en medio ... y si nos metemos antes de tiempo, a nosotros es a los que nos agarran a balazos los dos bandos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Al menos ya estamos hablando con los cabecillas de Xaghaó. Los del Mezquite cubrieron sus espaldas. Pusieron barricadas en la trocha que va a su pueblo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;***&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La luz ya es suficiente para ver lo que pasa en el campo en disputa: los representantes gubernamentales ven del lado norte la larga fila de lo que fueron las hogueras. Uniendo esos puntos hay una línea de campesinos; algunos se mueven lentamente de unos rescoldos a otros. Tras ellos, unos metros más al norte se forman grupos de mujeres, y niños entre los doce o catorce años. Un muchacho de unos trece años, en un burro, se adivina que viene del pueblo del Mezquite que está más al norte; baja despacio. A unos cincuenta pasos hacia el sur, del lado derecho de los observadores gubernamentales, se ve otra línea, no tan definida, formada por grupos de indígenas, presumiblemente de Xaghaó; quienes forman estos grupos están mucho más inquietos que los ñahñúhs que tienen enfrente. Nolasco, el capitán Mendoza y sus subordinados empiezan a tranquilizarse. No parece que vaya a haber enfrentamientos, al menos por lo pronto. Seguro que habrá tiempo para platicar con los cabecillas de Xaghaó y hacer contacto, ahora que ya hay luz, también con los del Mezquite.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entrada la mañana los delegados del gobierno tendrán más clara la situación. Nosotros tendremos que esperar otros ocho días.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-1067700450566003119?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/1067700450566003119/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/08/de-como-las-historias-trucadas-se-van_26.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/1067700450566003119'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/1067700450566003119'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/08/de-como-las-historias-trucadas-se-van_26.html' title='De cómo las historias trucadas se van completando, III'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-7571209148003085140</id><published>2010-08-19T05:00:00.001-05:00</published><updated>2010-08-19T05:00:03.835-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Mezquite'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ejido'/><title type='text'>De cómo las historias trucadas se van completando, II</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una línea de antorchas que apenas arden avanza lentamente por un sembradío de maíz, cuyas matas están muy pequeñas todavía. Aproximadamente cada veinte pasos se ve avanzar una llama. Podemos calcular fácilmente más de doscientas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No hay luna, la noche es muy oscura. De pronto se escucha un balazo por el rumbo en que avanza la línea. Quienes portan las antorchas se detienen. Algunos bajan la llama, la ocultan entre el maíz que apenas levantan unos cincuenta centímetros del suelo. Son las menos las luces que descienden y poco a poco vuelven a subir todas. Se oyen gritos a lo largo de toda la línea. Si ponemos atención notaremos que son nombres propios. Parece ser que la bala no fue dirigida contra nadie, los portadores de las antorchas están completos. Tres o cuatro minutos después en un extremo de la línea se levanta una antorcha muy luminosa y se agita ampliamente. Las llamas retoman el avance que habían detenido. Progresan con lentitud manteniendo la formación. Cuando han adelantado unos diez pasos vuelven a oírse frente a la línea dos o tres balazos. Nuevamente se detiene la marcha y se escuchan los nombres de los portadores. Del extremo de la línea donde hace poco se agitó la antorcha sube un cohete. Vemos su destello y segundos después escuchamos la detonación. Aunque la oscuridad es mucha podemos notar movimiento en torno a cada antorcha de la línea. También escuchamos algunos balazos de diversos calibres en diferentes puntos de la misma. No pudimos cuantificarlos, pero calculamos que serían cinco o seis.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sabemos que en torno de cada antorcha se están doblando las matas del maíz cultivado con tanto amor por lo ejidatarios del Mezquite. Las luces más cercanas nos permiten adivinar sombras que se mueven con rapidez. Poco a poco surgen pequeñas fogatas donde antes solamente había antorchas moribundas. Cuando la lumbre levanta, las sombras salen del círculo de luz y se escucha tras cada pequeña hoguera un fuerte griterío. Hay voces de hombres, mujeres y niños. La algarabía crece conforme se encienden más lumbreras. Poco a poco los gritos se unifican. Están en ñahñúh. Alguien de nosotros logra traducir el vocerío: “Somos del Mezquite ... nadie pasará” dice más o menos el grito que ya se distingue brotando desde atrás de cada una de las fogatas. De vez en cuando en algunos fuegos avanzan sombras que reflejan las llamas de las hogueras en los machetes que portan. Pero a cada indígena que se adelanta lo detienen las voces de quienes están en la oscuridad y lo obligan a regresar. Algunos de los que avanzan dejan adivinar que portan armas largas. Nosotros sabemos que no pasarán de escopetas de caza que todavía se cargan con baqueta y se disparan con chispa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dos o tres horas después oímos sirenas de carros de policía y vemos luces de automóvil avanzando por el camino de terracería que conduce al ejido de Xaghaó. Son muchas patrullas. Sus torretas se ven a la distancia: luces rojas y azules alternadas, centellando. Los faros de las que vienen atrás iluminan claramente la polvareda que levantan las que ruedan delante. Notamos que allá, a la distancia, se están colocando en alguna loma que no está cultivada. No parece que nadie baje de los carros o si lo hacen no caminan al frente: los faros de todas las patrullas están encendidos y no alumbran a nadie.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Poco a poco los gritos de los comuneros y ejidatarios del Mezquite se han ido apagando, pero no las fogatas que algunas sombras siguen alimentando con regularidad. Frente a la línea que avanzaba al inicio de nuestro relato no se nota movimiento, pero sabemos que en la sombra están apostados los ejidatarios de Xaghaó. Ellos fueron los que hicieron los primeros disparos al aire.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tendremos que esperar en este amanecer aún lejano, viendo solamente como arden acá las lumbreras y cómo siguen alumbrando allá las luces de la policía. Veremos si con la alborada podemos saber qué está pasando.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-7571209148003085140?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/7571209148003085140/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/08/de-como-las-historias-trucadas-se-van_19.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/7571209148003085140'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/7571209148003085140'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/08/de-como-las-historias-trucadas-se-van_19.html' title='De cómo las historias trucadas se van completando, II'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-6041951229746413853</id><published>2010-08-12T05:00:00.000-05:00</published><updated>2010-08-12T05:00:03.145-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El Mezquite'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ejido'/><title type='text'>De cómo las historias trucadas se van completando, I</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Releyendo historias que escribimos hace tiempo, nos encontramos el siguiente fragmento de una narración:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“Son un poco más de las diez de la mañana. El sol calienta ya la tierra de los caminos polvorientos que ejidatarios y comuneros recorren para ir a sus parcelas. Hace apenas cuatro años esas tierras producían únicamente cardones. Brotaban también una que otra cactácea o agave de menor tamaño. Donde los comuneros trabajaban más dura y constantemente había hileras de magueyes pulqueros. Las piedras de cal arrancadas del cerro y cocidas en hornos caseros para obtener la cal del nixtamal, el ixtle de lechuguilla traído de las faldas de los cerros, convertido en artesanías diversas por las manos mágicas de las mujeres, y el pulque que daban los magueyes, eran los únicos ingresos de los indígenas del Mezquite.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Unos pequeños rebaños de cabras criollas y exiguas cosechas de frijol y maíz logradas cada cuatro o cinco años en que había lluvias, mejoraban de vez en cuando su situación. &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Pero sus luchas ya han conseguido que las agua negras del Distrito Federal lleguen a sus parcelas&lt;/span&gt;. Ahora sus tierras lucen el verdes tierno de maíz naciente, pero los caminos al interior de los bienes comunales, cuya integridad hoy defenderán con garras y dientes, siguen siendo los viejos senderos polvorientos y pedregosos bordeados de pequeños cactos, o de grandes magueyes en el mejor de los casos, pero todavía sin árboles en cuya sombra se pueda descansar del agobio del sol.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Las tierras cuyo usufructo ha tenido Anastasio son un poco más de una hectárea. Están resecas y barbechadas desde hace un año. No ha llovido y para no reconocer a la comunidad Anastasio no ha querido usar el riego que el comisariado y la asamblea le han ofrecido varias veces. La vivienda está en un rincón de la parcela que colindan al sur con &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;el nuevo ejido del Mezquite, también conquistado hace apenas unos ocho o diez años con muchos peligros y sacrificio&lt;/span&gt;, para los hijos de los indígenas que ya no alcanzaron parcela en los terrenos comunales.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por los senderos comunales se aproximan más de doscientos indígenas. Vienen en pequeños grupos dispersos. Marchan serios y concentrados. Saben a lo que se enfrentan. No tienen miedo pero lo que van a hacer no es alegre. Mucho tiene de funeral; mucho de lucha sorda donde habrá heridos; mucho de batalla definitiva por preservar lo más preciado: la propiedad colectiva de la tierra.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo que va a pasar en menos de una hora lo terminaremos de narrar más tarde.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahí termina el fragmento, la narración completa del episodio, empezando por la entrada que aparece más abajo, &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/search/label/El%20Mezquite"&gt;está aquí&lt;/a&gt;, pero a nosotros nos ha llamado la atención lo que está escrito en negritas (el subrayado es nuestro) ¿Cuáles son las luchas con las que los comuneros del Mezquite consiguieron el riego? ¿Cuáles los peligros y sacrificios que pasaron para conquistar una ejido para sus hijos? Nadie nos ha narrado nada de eso hasta ahora, pero ya encontramos quien lo haga dentro de ocho días.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-6041951229746413853?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/6041951229746413853/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/08/de-como-las-historias-trucadas-se-van.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/6041951229746413853'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/6041951229746413853'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/08/de-como-las-historias-trucadas-se-van.html' title='De cómo las historias trucadas se van completando, I'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-7495648530653787570</id><published>2010-08-05T05:00:00.003-05:00</published><updated>2010-10-07T03:57:42.649-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='La Esperanza'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ejido'/><title type='text'>Hilario Zapata en un atardecer de 1977, I</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Es un atardecer de septiembre en el municipio de Castaños Coahuila. El sol acaba de ocultarse tras las bajas serranías que limitan el amplio lomerío semidesértico, casi planicie, que contempla hacia el oeste Hilario Zapata. Los lejanos montes se ven difuminados por efecto de las polvaredas que un viento cálido y persistente levanta a lo lejos. El cielo azul pálido empieza a tornarse plomizo pero todavía hay bastante claridad. Ni nubes ni atardeceres rojizos ha visto Hilario en la última semana. En la leve hondonada de su izquierda un maizal raquítico anuncia con sus tonalidades que las mazorcas pequeñas y escuálidas que ha logrado producir están listas para su cosecha. Este año la lluvia fue escasa pero alcanzó para producir algo de maíz; en cambio la cosecha de frijol asociado va a ser pobre.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt; Hilario tiene la vista perdida en esa lejanía grisácea. Son los recuerdos de los últimos meses del año anterior y los tres primeros de éste los que absorben toda su atención. De pronto un par de urracas que descienden sobre el maizal hace que su mirada se dirija a éste. Se quita el sombrero y lo agita con energía. Emite algunos silbidos mientras corre hacia abajo y les lanza una piedra a las urracas. Hay poco maíz; no es cuestión de dejárselo a las aves.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los frío otoñales todavía no aparecen y la breve carrera hace brotar pequeñas gotas en la frente de Hilario que saca de la bolsa del pantalón un enorme paliacate rojo y se seca el sudor. Su cara suaviza las líneas de dura tensión que tenía hace poco.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;“Al menos la pizca de esa parcela me ocupará en algo” piensa Hilario mientras toma la vereda que lo conducirá a casa de sus padres.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Veinte pasos más adelante el rostro moreno del campesino vuelve a endurecerse. Parecería que la oscuridad avanza desde el este borrando al mundo. El silencio en el semidesierto es denso, casi como telaraña que nos rodeara bajo los espinos. La brisa ardiente que más lejos levanta polvaredas apenas mueve las hojas de los mezquites y huisaches que Hilario va dejando atrás. En el silencio de la tarde el ruido que las pisadas del caminante levanta al remover las piedrecillas de la vereda parece restallar sobre el lomerío, pero el verdadero tumulto está dentro de Hilario. Tras la líneas duras e inexpresivas de su rostro su mente es un incendio: hace seis meses la secretaría de la Reforma Agraria le arrebató sus derechos ejidales a él y a doce ejidatarios más de &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/search/label/La%20Esperanza"&gt;su nuevo centro de población&lt;/a&gt;; sin argumentos, sin razones, sin fundamentación. Toda una maniobra absolutamente ilegal. La policía ganadera los desalojó con violencia; llegaron los agentes en siete camionetas y con armas largas. Hilario no ven la forma de hacer valer la ley que asegura sus derechos. Con la última claridad del atardecer sus ojos brillan húmedos, como a punto de dejar caer alguna gota. Apresura el paso, su madre y su esposa deben tener la masa preparada para echar las tortillas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-7495648530653787570?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/7495648530653787570/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/08/hilario-zapata-en-un-atardecer-de-1977.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/7495648530653787570'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/7495648530653787570'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/08/hilario-zapata-en-un-atardecer-de-1977.html' title='Hilario Zapata en un atardecer de 1977, I'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-5377291821463599604</id><published>2010-07-29T05:00:00.003-05:00</published><updated>2010-07-29T05:00:02.201-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Felipe Gómez'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Elecciones'/><title type='text'>Elecciones y derrotas II</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Toda la semana hemos estado insistiéndole al  Profe. Le hemos preguntamos en una u otra forma:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¿Qué hicieron con la urna que se robaron? &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/07/elecciones-y-derrotas-i.html"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:78%;" &gt;(entrada anterior)&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Lo primero era dejar perfectamente claro que no habíamos violado la urna. Decidimos entregarla sin abrirla al comité municipal electoral, encargado de sumar los resultados reportados en las actas de cada casilla. Queríamos dejar públicamente sentado que en el resto de casillas se habían presentado multitud de irregularidades. No sabíamos qué más íbamos a hacer. Teníamos poca experiencia electoral. Todavía no nos constaba cómo se hacían en realidad las trampas. Inocentemente pensábamos que era a través de tamaleadas, carruseles, urnas preñadas y demás pequeñas trampas con que la leyenda antipriista, alentada o inventada por el propio PRI, todavía engaña a mucha gente. Al fin de cuentas lo que pasó esa elección nos dio la pista de la forma como se hacen los fraudes electorales. A lo grande, no con pendejadas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Te estás desviando, Profe, como siempre ¿Qué pasó con la urna? No nos interesa tanto qué querían hacer, si no qué pasó – insistimos con esas o palabras similares.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Ahí les va un resumen apretado, para que no estén chingando: El domingo siguiente, cuando se hacía el cómputo municipal y nosotros nos preparábamos para hacer un chou con la urna “recuperada”, como a las seis de la mañana supimos que se estaban llevando todas las urnas, a esas horas, rumbo a la capital del estado. Quisimos seguir a quienes las transportaban, pero no nos dio tiempo. Luego confirmamos el hecho: ese día no sesionó el comité municipal electoral; ya no había urnas en el municipio; solamente estaba la que nosotros teníamos que nunca se contó. Fue tanta nuestra sorpresa que solamente hicimos el chou y no supimos qué más hacer. Como las elecciones las calificaba el congreso estatal no nos quedó sino esperar que los dos diputados que tenía el partido en el congreso (contra quince del partido oficial y otros tres de otros partidos) defendieran el caso y se anularan las elecciones. A los pobres diputados les pasó la aplanadora por encima y las elecciones en nuestro municipio se declararon válidas “sin ninguna irregularidad”. Desde luego los votos ...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo interrumpimos airados: “cuenta bien”, “no inventes”, “hablador”, “ya, no te hagas el buey”, ¡oh, te ofendiste!”, “¿qué ganaban con el show?”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Lo que cuenta el Profe es totalmente cierto – puso orden Felipe Gómez – Muy resumido, pero totalmente cierto. Me parece extraño que con todo lo que saben ahora sobre fraudes electorales no le crean. Así se hacía antes, cuando todavía no había computadoras ni las demás tecnologías modernas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Pero, a ver –interrumpió alguno de los presentes –quisiéramos conocer detalles y sobre todo a mi me interesa saber cómo se legalizó el fraude en un congreso estatal.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Pues eso sí que tendrán que preguntárselo a alguno de los dos diputados de aquel entonces. Eso está difícil porque ellos todavía no se juntan con nosotros. Pero si alguien tiene otro cuaderno donde el diputado nos cuente esa historia ¡dígalo de inmediato y lo leeremos! Todos aprenderemos algo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Seguimos platicando pero nadie pudo aportar más datos. Necesitamos algún escrito o buscar quién recuerde lo que pasó. A ver cuánta suerte tenemos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Más bien veremos que tan hábiles somos y qué tan bien podemos hacer nuestro trabajo – dijo una voz desconocida.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-5377291821463599604?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/5377291821463599604/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/07/elecciones-y-derrotas-ii.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/5377291821463599604'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/5377291821463599604'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/07/elecciones-y-derrotas-ii.html' title='Elecciones y derrotas II'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-1487891532124423897</id><published>2010-07-22T05:00:00.001-05:00</published><updated>2010-07-22T05:00:01.416-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Política'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Felipe Gómez'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Elecciones'/><title type='text'>Elecciones y derrotas I</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hace un mes le pedimos a Felipe que nos contara triunfos guardados en la memoria colectiva y nos salió con que mejor nos contaría derrotas. Durante tres semanas nos ha narrado una historia  que está muy lejos de terminar (&lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/06/batallas-perdidas-i.html"&gt;batallas perdidas I&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/07/batallas-perdidas-ii.html"&gt;batallas perdidas II&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/07/batallas-perdidas-iii.html"&gt;batallas perdidas III&lt;/a&gt;). Todavía no vemos con claridad de qué batalla se trata. Ahora Felipe nos dice que, mientras él termina esa historia, el Profe nos debe  contar una derrota electoral y no pretendidas “aventuras” como las que nos contó &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/06/conversaciones-de-cantina-actualmente.html"&gt;hace poco en una cantina&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El Profe se resiste, dice que no tiene caso narrar simplezas. Nosotros argumentamos que nos dejó relatar el&lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2009/08/cuaderno-de-notas-de-un-diputado-i.html"&gt; robo de veinticinco mil votos&lt;/a&gt;. No se opone a que se narren triunfos pero no quiere contar derrotas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El Profe nos sale con que él no sabe si ese robo de votos fue triunfo o derrota y que lo que nos va a contar tampoco está seguro si fue ganar o perder.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– La historia se desarrolló –comienza a decirnos el Profe– en un municipio del mismo estado donde aquél diputado se robó los veinticinco mil votos, pero fue en unas elecciones únicamente municipales. En el municipio donde pasó lo que cuento el partido tenía mucha gente organizada en lo que llamábamos comités de base. La mayoría de los militantes eran choferes de trailers con experiencia importante en luchas sindicales, con batallas violentas en las que enfrentaron esquiroles, sindicalistas amarillos y golpeadores de la patronal y al fin pudieron formar un sindicato independiente que para la fecha de estas elecciones ya estaba registrado y en el cual seguían participando. En los mítines de cierre de campaña nuestro partido tuvo más gente que el partido oficial, el PRI. Eso puso nervioso al gobierno estatal que acostumbraba ganar con “carro completo” y preparó entonces el fraude masivo, basado en retirar las urnas para que los votos no fueran contados en las mesas electorales, y los resultados pudieran alterarse. En un esfuerzo de organización interna nuestro partido nombró representantes ante la mayoría de las mesas de votación, pero muchos de ellos era la primera vez que participaban en luchas de esa clase y fueron fácilmente neutralizados, cuando no amenazados y sacados de las casillas. En cambio los traileros, que fueron acreditados como representantes municipales del partido, adoptaron una actitud combativa más eficaz y empezaron a levantar actas de reclamo, conforme la ley especificaba, en las casillas violentadas, que eran la mayoría. Su instinto de lucha les indicó que ese recurso legal serviría de poco. Enojados por tanta irregularidad cinco de ellos detuvieron a un vehículo donde funcionaros electorales estatales transportaban una urna todavía cerrada y sin contar, bajaron con violencia a los que la trasportaban y recuperaron la caja de los votos. Cuando tres patrullas de la policía arribaron a “poner  orden” los hábiles choferes ya se habían perdido en las calles de la cabecera municipal. Me llevaron la urna y me dijeron: “Profe, al rato va a venir la policía y nos va a quitar esta chingadera ¿Qué hacemos con ella”. Entre todos decidimos rápidamente. Nos llevamos la urna sin abrirla a una comunidad de ejidatarios y comuneros del partido, en un municipio vecino, como a dos horas de camino, donde nos aseguraron que la esconderían y cuidarían que nadie la violara.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Espera, espera –interrumpimos a coro al Profe– dijiste que nos ibas a contar una derrota y recuperar una urna e impedir que se altere su resultado es un triunfo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–Buenos, sí –revira el Profe– tal vez recuperar una urna sea un triunfo, pero ¿de qué sirve si las casillas en el municipio eran 27? Y había más, robar urnas era y es un delito electoral. Teníamos toda una semana para encontrar cómo sacar provecho de lo realizado, pero hoy ya nos alargamos. Dejemos pasar una semana y dentro de ocho días les cuento qué fue lo que pasó después.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-1487891532124423897?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/1487891532124423897/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/07/elecciones-y-derrotas-i.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/1487891532124423897'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/1487891532124423897'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/07/elecciones-y-derrotas-i.html' title='Elecciones y derrotas I'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-2343895622471238462</id><published>2010-07-15T05:00:00.001-05:00</published><updated>2010-07-15T06:57:35.966-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jacinto'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ejido'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Felipe Gómez'/><title type='text'>Jacinto Arriaga habla con Manuel, hermano de Felipe Gómez (1931 + - )</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2009/11/felipe-gomez-y-su-hermano-tallan-ixtle.html"&gt;&lt;span style="color: rgb(255, 0, 0);font-size:78%;" &gt;Felipe Gómez y su hermano tallan ixtle&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Jacinto Arriaga y Manuel Gómez están sentados en el suelo, a la sombra de un árbol frondoso, que fue plantado hace mucho a la vera de un camino real. Doscientos metros más adelante están las ruinas de lo que fue la “casa grande” de la hacienda “La Maroma”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Nos hace falta tu hermano Felipe. Con él ya hubiéramos organizado algo para saltarnos a los acaparadores. Nos pagarían más por el ixtle y no tendríamos que estar esperando a que tipos como Eusebio nos hagan esperar lo que se les da la gana pa’comprarnos la fibra.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Si otra vez nos sale el tal Eusebio que la fibra esta húmeda, que mal tallada, que bajó el precio yo no se la voy a vender. Mejor la guardo. Al fin y al cabo no se echa a perder.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Y qué ¿el dinero no te hace falta?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Felipe mi hermano tenía razón. Ahora que tenemos el ejido podemos sembrar lo que se nos da la gana. Este año me fue bien, tengo maiz y frijol suficientes. De hambre no nos vamos a morir. Mientras la Chole y los chilpayates estén sanos no vamos a necesitar mucho dinero. Si viene el maistro d’escuela, pa’lápices y cuadernos tengo suficiente ahorrado. Puedo aguantar sin venderle esta semana a ese cabrón de Eusebio. Si me veo muy apretado vendo un chivo y hasta creo que alcanzo a vender un poco de maiz y frijol y todavía me sobrará pa’la siembra que viene.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;–¡Ah qué Manuel! Qué bueno que estás bien organizado. Por algo eres el presidente del comisariado. Pero con no venderle al Eusebio no ganas nada. Si todos nos negáramos a venderle tal vez lo obligaríamos a pagar mejor. Acuérdate que tuvimos que jalar todos parejo para quitarle las tierras al viejo Alcántara. Y luego nos costó harto trabajo que el tal Portes Gil nos reconociera legalmente el ejido.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Pero es que todos queríamos las tierras.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¿Y qué? Las queríamos desde antes que tomáramos las armas y no le podíamos hacer nada al cabrón de Alcántara. Se tuvo que morir Felipe, tu hermano. Y los que anduvimos con Pancho Villa aprendimos que si no estamos bien organizados, si no sabemos ponernos de acuerdo, si no jalamos parejo, pues, no conseguimos nada. El diez y siete, cuando nos apropiamos de las tierras de La Maroma fue porque jalamos parejo, nadie se rajó.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;– ¡Eeeeh! Si tú no nos organizar y nos diriges no hubiéramos logrado nada.&lt;br /&gt;– Ya cállate. Fue tu hermano Felipe el que nos dirigió esa noche.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/06/jacinto-arriaga-habla-consigo-mismo.html"&gt;– ¿Y también fue Felipe el que te salvó cuando perdieron la batalla de Celaya?&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;– Ahí viene Eusebio. Prepara tu ixtle y no estés diciendo pendejadas.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los dos hombres de treinta y tantos años se levantaron y fueron a formarse en la fila que sus compañeros ejidatarios hicieron frente a la mesa donde un hombre maduro, bigotón y muy gordo, el tal Eusebio, empezaba a comprar la fibra del ixtle de lechuguilla.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Te vuelvo a insistir, Manuel – dijo por lo bajo Jacinto – deberíamos juntar la fibra de todos y vendérsela a Eusebio junta. Hasta para quitar estas colas sería bueno. Hay que insistir en la próxima asamblea.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-2343895622471238462?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/2343895622471238462/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/07/jacinto-arriaga-habla-con-manuel.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/2343895622471238462'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/2343895622471238462'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/07/jacinto-arriaga-habla-con-manuel.html' title='Jacinto Arriaga habla con Manuel, hermano de Felipe Gómez (1931 + - )'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-8921827585710606274</id><published>2010-07-08T05:00:00.000-05:00</published><updated>2010-07-08T05:00:06.488-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ejido'/><title type='text'>Batallas perdidas III</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Eran los tiempos en que &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/02/dejemos-que-escriba-el-profe-i.html"&gt;se empezaba a construir un nuevo partido en Nuevo León&lt;/a&gt;. Ya les conté cuando éramos seis muchachos inexpertos viviendo en una casa taller donde unas mujeres organizadas en cooperativa producían discos para pulir metales a partir de recortes de telas de algodón. Por cierto la casa la rentaba la esposa de un trailero, el menos joven del equipo de seis constructores del nuevo partido. Encabezaba el grupo un tamaulipeco con experiencia en luchas estudiantiles y un poco más de un año de lucha construyendo el partido en otros estados de la república: Pablo Vilchis es su nombre. Cierto día Pablo me dijo:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;– Profe, vinieron dos campesinos desde el municipio de Cerralvo. Alguien de la colonia  Veteranos de la Revolución les contó de nosotros. Dicen que forman parte de un grupo grande que quieren tierras ejidales. No saben por dónde empezar. Nos invitan a una reunión dentro de cinco días, el próximo sábado. Nos esperan a las diez de la mañana en el kiosco de la plaza principal de la cabecera municipal. Vas a ir tú a atenderlos.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo no sabía nada de movimientos ni de luchas campesinas. “No importa” me dijo Pablo, “aquí tienes una Ley de la Reforma Agraria; con esta arma puedes hacer cualquier cosa” y durante un poco más de media hora me habló, libro en mano, de los artículos que abrían la posibilidad de luchar por la tierra, contra el latifundio y por la propiedad colectiva de los medios de producción en el campo. “Hay que saber buscar lo que favorece a la lucha y a la organización” terminó diciendo y me dejó estudiando la ley, actualmente abrogada, que llegué a conocer y manejar bastante bien.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El sábado convenido fui al encuentro del grupo. Nos reunimos en una casa de las afueras de Cerralvo ese sábado y otros tres más. El grupo era muy inestable, venían unos, se iban, venían otros y también se iban. Decidimos que las siguientes reuniones las haríamos en Monterrey, donde vivían varios de los asistentes a dos o tres de las reuniones. El grupo nunca se consolidó, pero uno de los asistentes más asiduo se llamaba &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/07/batallas-perdidas-ii.html"&gt;Casimiro Herrero; alguien nos contó de él el jueves pasado primero de julio.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ya sabemos que, aparte del sueño de ser ejidatario, Casimiro había heredado unas cuantas hectáreas próximas a Monterrey, pero bastante lejanas de la ciudad; podían considerarse rurales. En esos terrenos sí se consolidaron las reuniones semanales con campesinos semiurbanos que estudiaron la Ley de la Reforma Agraria entonces vigente, la usaron convenientemente y dieron una lucha larga y tenaz que terminó en derrotas, no absolutas pero sí dolorosas. Nostalgias vendrán con recuerdos aparejados y otros conocedores de luchas agrarias como Felipe Gómez, Jacinto Arriaga o Tomás Cruz, que observaron sin participar tales combates, aparecerán en nuestros sueños que apuntan tercamente hacia el futuro.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-8921827585710606274?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/8921827585710606274/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/07/batallas-perdidas-iii.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/8921827585710606274'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/8921827585710606274'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/07/batallas-perdidas-iii.html' title='Batallas perdidas III'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-1728017261139612796</id><published>2010-07-01T05:00:00.002-05:00</published><updated>2010-07-01T06:38:06.991-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ejido'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Felipe Gómez'/><title type='text'>Batallas perdidas II</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay unas pocas casas, no más de veinte, construidas al lado sur de una carretera poco transitada en aquel año 1976. La vía es el libramiento que une la autopista Monterrey-Saltillo con la salida de Monterrey a Laredo y corre de este a oeste en términos generales. Las viviendas son grises y chatas, aunque están construidas en un desplante que pretende ser urbano, con sus cortas y polvosas calles formando una retícula cuadriculada. El grupo de casas no es un poblado rural pero tampoco colonia de ciudad alguna. Sus habitantes son casi todos campesinos que la gran urbe de Monterrey amenaza con engullir. La cercanía del libramiento permite comunicación con la ciudad cercana, pero a partid del borde norte de la carretera todavía no hay ni una sola casa en muchos kilómetros de extensión. Cientos de hectáreas están resguardadas por tres hilos de alambre de púas. Dos o tres kilómetros más al norte, paralelo al libramiento, pasa un río, con un vado conocido como Paso Cucharas cuyas riveras tienen altos y frondosos árboles. Salvo ese manchón siempre verde, el gran llano reseco que se extiende frente al grupo de casas que se debate entre poblado rural y colonia marginal urbana, tiene uno que otro huizache desparramado en un pastizal reseco. Los pobladores saben que esos terrenos nunca han sido cultivados ni utilizados para el pastoreo de ganado, ni mayor ni menor. A seis o siete kilómetros por la carretera se encuentra un camino de terracería que conduce a otro grupo de casas, solamente cuatro, diseminadas en otras tantas pequeñas propiedades rurales, no mayores de tres o cuatro hectáreas cada una. Los campesinos dueños de esos predios sienten que están muy lejos de la ciudad; sobreviven con pequeñas cosechas de maíz para el autoconsumo y el pastoreo de pequeños ganados de chivos y borregos en tierras que suponen erróneamente sin propietario. Las cuatro familias ahí asentadas sueñan desde hace mucho en convertir en ejido las tierras en que han pastoreado desde que tienen memoria, pero como sus casas no llegan a constituir un poblado ni ellos completan en número de campesinos necesarios para solicitar ejido, piensan que su sueño es sólo eso.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los habitantes del primer grupo de casas del que hablamos arriba son en cambio campesinos que están dejando de serlo. Uno de ellos, de nombre Casimiro Herrero, recibió en herencia dos hectáreas y media al sur del libramiento y colindando con él hace apenas cinco años. El terreno, ligeramente más elevado que las tierras circundantes, es árido y rocoso; aunque llueva no hay cosecha que se de en ese pedregal y vivir sólo en medio de la nada es una idea que no le atrae a Casimiro, que además sobrevive de subempleo marginal urbano desde hace tiempo. De joven vivió como peón agrícola en el vecino municipio de Villa de García pero la necesidad lo llevó a buscar trabajo en la gran metrópoli. En Monterrey ha laborado en muchas cosas, desde barrendero municipal hasta peón en la construcción y ayudante de carpintero, pero su fantasía es vivir del campo, produciendo maíz y pastoreando un buen rebaño de ganado menor. Como las dos hectáreas y media heredadas ni siquiera lo acercan a su sueño, Casimiro ha decidido invitar a muchos de sus conocidos a vivir en esas hectáreas sin pagar renta ni ser invasores de predios urbanos –paracaidistas les llaman en Monterrey–. Así nace el grupo de casas al borde de la carreterra. Muchos de los que han aceptado la invitación de Casimiro son como él campesinos que han venido a probar suerte a la gran urbe. Son “subempleados suburbanos” como miles de los migrantes que  diariamente están llegando a Monterrey atraídos por el espejismo de la gran metrópoli, pero cuando en la tarde y después de un penoso peregrinar para llegar a su casa se toman un descanso, contemplan con nostalgia los terrenos del otro lado de la carretera y se piensan viviendo de trabajos agrícolas o pecuarios. La realidad convierte su sueño en pesadilla cuando al día siguiente tienen que salir antes del amanecer de su casa, caminar tres kilómetros para bordar un pésimo trasporte urbano que los conduce a un trabajo nunca seguro y siempre mal pagado que jamás habían desempeñado antes y que no les brinda ninguna satisfacción.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entre estos pobres y marginados mexicanos renació la esperanza cuando Casimiro se topó casualmente con un grupo de jóvenes que pretendían sembrar un nuevo partido político en el estado de Nuevo León e invitó a sus amigos a escuchar a uno de ellos. Cómo fue eso posible, lo platicaremos la semana venidera.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-1728017261139612796?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/1728017261139612796/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/07/batallas-perdidas-ii.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/1728017261139612796'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/1728017261139612796'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/07/batallas-perdidas-ii.html' title='Batallas perdidas II'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-7603860177110230940</id><published>2010-06-24T05:00:00.001-05:00</published><updated>2010-06-24T05:00:04.205-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Felipe Gómez'/><title type='text'>Batallas perdidas I</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hey, tú, Felipe, &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2009/12/felipe-gomez-el-dia-de-la-toma-de_10.html"&gt;te moriste en 1914&lt;/a&gt;, cuando ya habías tomado Zacatecas, cuando la tomó la División de Norte a la que tú y tus amigos pertenecían. Colaboraron otras fuerzas que entonces todavía eran revolucionarias.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora tu espíritu, tu memoria, tu impulso, tus anhelos, vuelan sobre nosotros, nos alientan, nos interpelan. Al menos nos hacen estar agazapados y al acecho, encorajinados, encabronados decimos en México, por tantas derrotas que la revolución está sufriendo actualmente, en este siglo XXI.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Necesitamos que tu memoria nos cuente más triunfos que hayas contemplado desde donde estés. Triunfos que nos reanimen, que nos sirvan de piso para levantar las banderas, como las mazorcas se han levantado del suelo de los ejidos, como los animales de los ejidatarios que se han puesto de pie por más de quince lustros y todavía, en la actualidad, contribuyen al sustento de sus familias, aunque sus dueños se hayan tenido que ir al norte, a trabajar en las entrañas del monstruo para alimentarlo con su trabajo ¿Qué triunfos recuerdas? ¿cuáles nos puedes contar?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No lo vemos, pero sabemos que Felipe Gómez está pensando. Ha sobrevolado toda su patria para, junto con otros como él,  reunir en la memoria colectiva de los vivos, formada por los hechos de los muertos, un patrimonio imborrable a pesar de todos los esfuerzos por desaparecerlo que hacen los descendientes del porfirismo, pues no les apetece ni pueden apropiárselo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Hoy no quiero contarles triunfos – nos dice Felipe de pronto – También las derrotas hay que platicarlas. De esas también hay muchas. No sé si sean más los triunfos o las derrotas. Es difícil que un solo hombre ponga en la balanza la abundancia de unos y de otras. Voy a empezar con derrotas pequeñas pero muy dolorosas para mi porque las sufrieron personas a quienes amo. Porque fueron luchas en las que soñaba &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2009/09/felipe-gomez-i-entre-el-19-y-el-21-de.html"&gt;cuando me uní a la revolución en aquellos caballos que le robamos al viejo Alcántara&lt;/a&gt;. Porque han sido luchas muy cercanas a mi vida de muerto. Permítanme poner en orden mis recuerdos. En un momento más empiezo mi narración.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-7603860177110230940?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/7603860177110230940/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/06/batallas-perdidas-i.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/7603860177110230940'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/7603860177110230940'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/06/batallas-perdidas-i.html' title='Batallas perdidas I'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-6307962203914438308</id><published>2010-06-17T05:15:00.000-05:00</published><updated>2010-06-17T05:18:51.957-05:00</updated><title type='text'>Conversaciones de cantina (actualmente)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– A ver, Profe, cuéntanos de cuando participabas en elecciones ¿Llegaste a creer que por ese medio alcanzarían el poder?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Ese no es el punto. Deja que el Profe nos cuente sus aventuras electoreras.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– ¿Qué aventuras puede haber en depositar un voto en una urna?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;– Pues no se crean, pero, aventuras, lo que se dice aventuras, claro que sí puede haber cuando se trata de elecciones.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– No seas cuentero, pinche Profe, ahora nos vas a salir con que fue aventura &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/search/label/Elecciones"&gt;robarse veintitantos mil votos&lt;/a&gt;. Así como lo cuentas ni emoción tuvo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– De a tiro se ve que tú solamente has depositado tu voto, si acaso, en asunto de elecciones. Durante las campañas pueden pasar muchas cosas que se pueden considerar aventuras y ...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– No seas cuento– lo interrumpe uno de los cinco que están en torno a esa mesa de lámina con un anuncio de cerveza Corona por cubierta– cuéntanos mejor alguna de esas anécdotas que alegremente llamas aventura.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Ya te quisiera ver corriendo perseguido por tres o cuatro chavos banda, con una cubeta de engrudo en una mano y la brocha y un paquete de propaganda en la otra. El Átomo y yo apenas llegamos a la carcacha en la íbamos, menos mal que el Chino estaba listo en el volante...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;– Ahora viejo ya no puedo correr ¿Cuántos años tenías entonces? – vuelve a interrumpirlo, con una cerveza en la mano, el mismo contertulio.&lt;br /&gt;– Fue en Saltillo. Pensándolo bien no era ni siquiera una campaña electoral. O no me acuerdo bien. Sería por 1976, porque a mí todavía no me mandaban a Monclova. El Átomo tendría como 22 o 23 años ¡Yo ya no estaba tan muchacho! El Chino andaría apenas pasando los veinticinco.&lt;br /&gt;– Dijimos “aventuras electorales”. Y tú sales con que los persiguieron unos borrachos.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Con jóvenes, en elecciones y con chavos banda– se anima el Profe–  Sí les puedo contar cuando participé como jefe de brigada de apoyo en las elecciones de gobernador de Tlaxcala allá por el 82. El presidente nacional del partido me mandó con una camioneta Wagoner, dos o tres militantes experimentados, uno de ellos viejo, como de sesenta y  tantos años y un grupo de chavos banda de Azcapotzalco, seis para ser exactos, entre los diez y seis y los veintidós años. Ellos iban en el carro viejo de uno de ellos. Dormíamos en los vehículos y de noche pretendían salir a madrear policías. Una noche quien los encabezaba, chavo sensato y además bien bragado, detuvo a los otros cinco a golpes, patadas y portazos del automóvil, con el argumento de “no sean pendejos, cómo va a quedar nuestra candidata si mañana los periódicos publican que seis borrachos que hacían campaña por tal candidata a gobernadora fueron detenidos por varias patrullas cuando se dedicaban al vandalismo”. Pero los “argumentos” que convencieron a sus cinco amigos fueron las patadas, los golpes que le dejaron al jefe los nudillos despellejados y los machucones que les dio a sus amigos con la portezuelas de la nave en que dormían. Me despertó el barullo y los gritos ahogados de la banda. Hice por bajar de la camioneta para calmarlos, pues supuse un pleito sin razón y el militante viejo del que les contaba me detuvo: “No bajes, porque te madrean, están muy enojados” me dijo y me sostuvo férreamente del brazo. Ya despabilado me di cuenta de lo que pasaba y al ver que el que los dirigía ya había ganado y “convencido” a sus huestes de no salir a golpear policías, volví a dormirme. En la mañana le pregunté inocentemente al jefe de los chavos que le había pasado en las manos y me dijo “nada, anoche me caí y me raspé con unas piedras”. Hice como que le creía y ahí acabó ese asunto, pero hay muchas cosas más que contar de esa campaña. Esos mismos muchachos pegaron carteles y pintaron paredes sin que se les pagara un centavo. Me mandaron con camioneta, pero sin dinero. Boteamos para sobrevivir durante los quince días que duró nuestro apoyo. Los chavos boteaban en las cantinas aterrorizando a los borrachines y en una tienda de un pueblo hicieron “cooperar” al dueño con todo una pieza de queso de unos cinco kilos, como lo habían hecho muchas veces en sus colonias defeñas en plan de mafiosos. No sé si fueron buenas o malas esas requisas, pero eso nos permitió apoyar una campaña electoral y sobrevivir luchado por algo en lo que estábamos convencidos: hacer crecer a nuestro partido, un partido del pueblo que se sostenía por sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Pero participar en las elecciones fue lo que nos jodió.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Esa discusión ya la hemos tenido muchas veces y no es para una cantina. Mejor digamos ¡salud!– dijo el mismo que ya había interrumpido la conversación dos veces antes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-6307962203914438308?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/6307962203914438308/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/06/conversaciones-de-cantina-actualmente.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/6307962203914438308'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/6307962203914438308'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/06/conversaciones-de-cantina-actualmente.html' title='Conversaciones de cantina (actualmente)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-4132329983051080997</id><published>2010-06-10T05:00:00.002-05:00</published><updated>2010-06-10T05:15:46.378-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Puerto Tetzo'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='El ejido'/><title type='text'>Otras batallas del ejido Puerto Tetzo</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Cuántos jacintos arriaga hubo en la revolución? ¿Cuántos ha habido? ¿Cuánto hay actualmente?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ambivalente y con mil caras la revolución mexicana. Llena de traidores. Algunos grandes traidores y pequeños hombres. Otros grandes hombres y más o menos traidores. Generales que se hicieron gran burgueses. Hijos o nietos de revolucionarios que reivindican a Díaz. Funcionarios que iniciaron muy jóvenes luchando por demandas revolucionarias y viven actualmente lucrando con la agonía de la revolución.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero Jacinto Arriaga, ya muerto, ha visto que otros levantan sus demandas. Él murió, ¿cómo? ¿cuándo?, en este momento no quiere recordarlo, pero observa con ojos que otros suponen velados por la tierra a muchos felipe gómez, a cientos de mexicanos que como él luchan todos los días con las escasa armas que aún quedan de aquella revolución que parece moribunda pero que renace en el sureste de la patria y permanece viva en la memoria de muchos mexicanos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todavía hay racimos de jacintos arriaga que defienden su ejido, atacado en mil formas desde hace años, tal vez desde que nació.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Tenemos ejemplo en el&lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/04/antecedentes-y-primeros-pasos-de-la.html"&gt; ejido Puerto Tetzo&lt;/a&gt;. La primera batalla queda ya muy lejos en el tiempo, pero la lucha sigue: &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/04/la-solicitud-del-ejido-de-puerto-tetzo.html"&gt;después de aquel primer paso&lt;/a&gt; se dieron muchos para conseguir la resolución presidencial. Trámites en Pachuca y en el Distrito Federal. &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/01/terrenos-fertiles-entre-el-rio-tula-y.html"&gt;Maurilio Casvieja&lt;/a&gt; y varios de sus compañeros saliendo a corta caña a Valles para financiar su lucha. El Profe abandonando el Valle del Mezquital. Ya nos contará qué más ha hecho, aunque ya nos narró una &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/04/anecdotas-perdidas-no-solicitadas.html"&gt;anécdota no solicitada&lt;/a&gt;. Los jóvenes ñahñúhs, avanzados los trámites, invadieron los terrenos. La policía llegó a desalojarlos. Los futuros ejidatarios, usando el partido del Profe, en el cual militaban, lograron negociar una tregua que se alargó por años. El falso dueño, &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/02/terrenos-fertiles-entre-el-rio-tula-y.html"&gt;Gabriel Hernández&lt;/a&gt;, se cansó de luchar por unos terrenos que cierta vez soñó robar y convertir en campo de golf para turistas, cuya basura recogerían los ñahñús, su dueños originales, a los que solamente daría trabajos mal pagados. La lucha avanzó. Se legalizaron los terrenos y se formalizó el ejido. Aunque fuese para rememorar actos populistas, el gobierno estatal otorgó un crédito y los ya no tan jóvenes ñahñúhs instalaron modernos invernaderos para producir hortalizas. El día en que se inauguraron los invernaderos lo importante no fue la presencia de autoridades federales y estatales, que sí asistieron para simular que aun creen en la revolución, si no la presencia de aquellos otros ñahñúhs del Mezquite, los que dieron a los ejidatarios de Puerto Tetzo el primer ejemplar de la ley de la reforma agraria. Y la compañía de muchos otros campesinos de la región que guardan la semilla revolucionaria en esa memoria colectiva de sucesos triunfantes. Ahora la lucha sigue para lograr precios justos de venta o establecer canales de comercialización solidarios, al margen de los tradicionales mercados voraces.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y contemplando todo estuvieron &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/search/label/Felipe%20G%C3%B3mez"&gt;Felipe&lt;/a&gt; Gómez, &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/search/label/Jacinto"&gt;Jacinto&lt;/a&gt; Arriaga, &lt;a href="http://sincaminosprevios.blogspot.com/search/label/Jacinto"&gt;Tomás&lt;/a&gt; Cruz y otro más que todavía no conocemos y son los que nos narran estas cosas.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-4132329983051080997?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/4132329983051080997/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/06/otras-batallas-del-ejido-puerto-tetzo.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4132329983051080997'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4132329983051080997'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/06/otras-batallas-del-ejido-puerto-tetzo.html' title='Otras batallas del ejido Puerto Tetzo'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-4141823305250577571</id><published>2010-06-03T05:00:00.001-05:00</published><updated>2010-06-03T05:00:00.407-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Tomás Cruz'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Jacinto'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Felipe Gómez'/><title type='text'>Jacinto Arriaga habla consigo mismo (jueves 8 de abril de 1915, como a las tres de la madrugada)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy estoy vivo por pura pinche suerte. Debo estar mal de la cabeza. Cuando tomamos Zacatecas y logramos esa gran victoria yo estuve muy triste y encorajinado, pues esa tarde mataron a Felipe. Hoy perdimos. La derrota es grande. Yo ando solo, huyendo. Si me encuentran los de Obregón me truenan. Pero no me van a encontrar ¡Ya me les pelé!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esos soldados del mentado Álvaro Obregón son unos miedoso. Nunca salieron de sus agujeros hasta que nosotros ya estábamos jodidos. Yo me salvé nomás porque esos cabrones no salieron si no hasta la tarde. Y debo estar mal de la cabeza porque ahora que perdimos yo ando muy contento. Salvé la vida y estoy seguro que ya casi encuentro a la División del Norte.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ayer nos fue muy mal. Desde el martes empezamos a perder. Mandaron a la caballería por delante y no se podía avanzar con tantas zanjas, los alambres con púas que estaban por todos lados y las ametralladoras de Obregón disparando desde sus escondites. Yo me salvé el martes porque me tocó estar en la reserva y como los coyones de Obregón nunca salieron de sus conejeras ya no entramos en combate. Pero ayer a los que estábamos frescos nos mandaron por delante y topamos con las zanjas, los alambres y las ametralladoras escondidas. Nuestros enemigos, puros ratones que ni veíamos. Seguro muertos de miedo, pero bien que nos chingaron. Me mataron el caballo, al caer me enredé en unos alambres con púas pero no me pasó nada grave, sólo rasgones de la carne por arriba. Me subí a otro caballo que andaba ya sin jinete, de los nuestros, y volví a la carga. En ese momento me acordaba de Felipe que a caballo ni quien lo parara y no me quise quedar atrás, aunque ya no enfrentaba pelones. Pero en ese momento no pensé contra quiénes peleaba ¡Había que darles! Esas eran la órdenes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Mataron mi segundo caballo. No más disparan la ametralladora un poco más alto y no andaría buscando a mi división en esta oscuridad. Me volví a caer y me di un buen chingadazo. Tardé mucho en despertar. Cuando me di cuenta puros muertos de nosotros por ahí regados. No reconocí a nadie. Agarré un fusil y una canana y me preparé a matar enemigos, pero nunca los vi. O estaban en sus conejeras temblando de miedo o como ya no atacábamos por ahí los movieron a otros lados. Estaba solo, lleno de sangre de los rasguños, pero bueno y sano. Me fui arrastrando para el lado donde no había balazos. El sol me quemaba pero no me levanté. Ya en la tarde, serían las seis o las siete, estaba bien escondido en una cerca de piedra y vi salir a los de Obregón a perseguirnos, lejos y para otro lado de donde yo estaba. Pardeando encontré un caballo, en el que vengo. Creo que era de uno de Obregón, al que seguro matamos. En su propio caballo me les escabullí. Ya mero llego a Salamanca. Presiento que ahí está Pancho Villa y la División. No creo que los coyones de Obregón nos hayan echado en corrida más lejos. Si son ellos los que están en Salamanca yo ya estoy muerto. Pero hoy es mi día de suerte.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-4141823305250577571?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/4141823305250577571/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/06/jacinto-arriaga-habla-consigo-mismo.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4141823305250577571'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/4141823305250577571'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/06/jacinto-arriaga-habla-consigo-mismo.html' title='Jacinto Arriaga habla consigo mismo (jueves 8 de abril de 1915, como a las tres de la madrugada)'/><author><name>Bogador y caminante</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14493142412466985089</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='17' src='http://1.bp.blogspot.com/_HT0_puLiO0M/SlFhdvP36BI/AAAAAAAAAE4/_nHhXTu_Zjc/S220/b6.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1063581023681550868.post-8102688144800973785</id><published>2010-05-27T06:00:00.001-05:00</published><updated>2010-05-27T06:00:01.507-05:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Monclova'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Sindicatos'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Altos Hornos'/><title type='text'>El Profe y los ex verdes platican (diciembre de 1978)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Tenemos que hacer algo con lo que dice el periódico de la sección– les dijo el Profe a los once obreros que estaban sentados en las duras bancas, en torno de aquella gran mesa rústica. Bancas, mesa y en uno de sus extremos el viejísimo mimeógrafo de alcohol, era el único mobiliario de aquella supuesta oficina.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Ya te habíamos dicho que son cosacos. En realidad no defienden nuestros intereses.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Ahora sí ya te convenciste. Después de haber leído el periódico de ayer ¡Qué bueno que se lo trajiste, Reynaldo!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Tenían razón. Los blancos defienden más a Altos Hornos que a ustedes los obreros. Lo que me preocupa es que la empresa es de todos y por eso la deben defender.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Tch ¡No sueñes,  Profe! ¡Cuál nuestra ni qué la chingada!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– Pero es una empresa estatal, es de todos, también de ustedes ¡Imagínense que el dueño fuera todavía Harold Pape!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;– No mames, Profe. Pura pinche teoría como los cosacos. La planta será muy nuestra en teoría, pero bien que nos chingan, nos explotan, como dicen los blancos, pero no hacen nada para que mejoren nuestros salarios. O las prestaciones, al menos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No era esa la primera vez que obreros ex verdes y el Profe discutían. Más bien las diferencias de visión eran frecuentes, pero algo había que los mantenía unidos y, sobre todo, hasta ahora siempre habían terminado poniéndose de acuerdo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta vez pasó lo mismo, quince minutos después acordaron insistir en el próximo volante en la necesidad de la unidad y la democracia sindical; no una sin la otra; y duro con la necesidad de que tanto la unidad como la democracia deben estar al servicio de la mejoría de los trabajadores.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Empezó así una laga lucha entre los redactores del periódico de la sección y el grupo de obreros que se reunían cada ocho días con el Profe. No imaginaron los obreros ex verdes, al iniciar el debate, lo que el ejercicio de redactar entre todos los volantes les aportaría. Tampoco sabían que pronto participarían también, en las discusiones y en la redacción de temas, obreros de la sección 248, más jóvenes, con menos experiencia sindical, pero todos con estudios de bachillerato y algunos cursando licenciatura.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1063581023681550868-8102688144800973785?l=sincaminosprevios.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/feeds/8102688144800973785/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/05/el-profe-y-los-ex-verdes-platican.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/8102688144800973785'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1063581023681550868/posts/default/8102688144800973785'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://sincaminosprevios.blogspot.com/2010/05/el-profe-y-los-ex-verdes-platican.html' title='El Profe y los ex verdes platican (diciembre de 1978)'/><auth
