jueves, 19 de agosto de 2010

De cómo las historias trucadas se van completando, II

Una línea de antorchas que apenas arden avanza lentamente por un sembradío de maíz, cuyas matas están muy pequeñas todavía. Aproximadamente cada veinte pasos se ve avanzar una llama. Podemos calcular fácilmente más de doscientas.
No hay luna, la noche es muy oscura. De pronto se escucha un balazo por el rumbo en que avanza la línea. Quienes portan las antorchas se detienen. Algunos bajan la llama, la ocultan entre el maíz que apenas levantan unos cincuenta centímetros del suelo. Son las menos las luces que descienden y poco a poco vuelven a subir todas. Se oyen gritos a lo largo de toda la línea. Si ponemos atención notaremos que son nombres propios. Parece ser que la bala no fue dirigida contra nadie, los portadores de las antorchas están completos. Tres o cuatro minutos después en un extremo de la línea se levanta una antorcha muy luminosa y se agita ampliamente. Las llamas retoman el avance que habían detenido. Progresan con lentitud manteniendo la formación. Cuando han adelantado unos diez pasos vuelven a oírse frente a la línea dos o tres balazos. Nuevamente se detiene la marcha y se escuchan los nombres de los portadores. Del extremo de la línea donde hace poco se agitó la antorcha sube un cohete. Vemos su destello y segundos después escuchamos la detonación. Aunque la oscuridad es mucha podemos notar movimiento en torno a cada antorcha de la línea. También escuchamos algunos balazos de diversos calibres en diferentes puntos de la misma. No pudimos cuantificarlos, pero calculamos que serían cinco o seis.
Sabemos que en torno de cada antorcha se están doblando las matas del maíz cultivado con tanto amor por lo ejidatarios del Mezquite. Las luces más cercanas nos permiten adivinar sombras que se mueven con rapidez. Poco a poco surgen pequeñas fogatas donde antes solamente había antorchas moribundas. Cuando la lumbre levanta, las sombras salen del círculo de luz y se escucha tras cada pequeña hoguera un fuerte griterío. Hay voces de hombres, mujeres y niños. La algarabía crece conforme se encienden más lumbreras. Poco a poco los gritos se unifican. Están en ñahñúh. Alguien de nosotros logra traducir el vocerío: “Somos del Mezquite ... nadie pasará” dice más o menos el grito que ya se distingue brotando desde atrás de cada una de las fogatas. De vez en cuando en algunos fuegos avanzan sombras que reflejan las llamas de las hogueras en los machetes que portan. Pero a cada indígena que se adelanta lo detienen las voces de quienes están en la oscuridad y lo obligan a regresar. Algunos de los que avanzan dejan adivinar que portan armas largas. Nosotros sabemos que no pasarán de escopetas de caza que todavía se cargan con baqueta y se disparan con chispa.
Dos o tres horas después oímos sirenas de carros de policía y vemos luces de automóvil avanzando por el camino de terracería que conduce al ejido de Xaghaó. Son muchas patrullas. Sus torretas se ven a la distancia: luces rojas y azules alternadas, centellando. Los faros de las que vienen atrás iluminan claramente la polvareda que levantan las que ruedan delante. Notamos que allá, a la distancia, se están colocando en alguna loma que no está cultivada. No parece que nadie baje de los carros o si lo hacen no caminan al frente: los faros de todas las patrullas están encendidos y no alumbran a nadie.
Poco a poco los gritos de los comuneros y ejidatarios del Mezquite se han ido apagando, pero no las fogatas que algunas sombras siguen alimentando con regularidad. Frente a la línea que avanzaba al inicio de nuestro relato no se nota movimiento, pero sabemos que en la sombra están apostados los ejidatarios de Xaghaó. Ellos fueron los que hicieron los primeros disparos al aire.
Tendremos que esperar en este amanecer aún lejano, viendo solamente como arden acá las lumbreras y cómo siguen alumbrando allá las luces de la policía. Veremos si con la alborada podemos saber qué está pasando.

3 comentarios:

  1. ¿Estaba haciendo frío? ¿mucho?
    Me quedo aquí, esperando porque también quiero saber qué esta pasando.

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  2. k barbaridad, k relato nos cuentas!! es veridico??

    me alegra visitar tu blog, asi que volvere prontito de nuevo!

    un besin desde http://www.sweetstyleblog.com/

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  3. Anónimo24/8/10 6:50

    Por fin un relato con suspense que parece que pudiera tener su continuación. Y que deseosos esperamos. Pero con la misma sencillez de palabras lo que lo hace más valioso. Y como pregunta una ahí y nosotros ya habíamos escrito en el anterior post parece ser reflejo de un hecho presenciado, 'verídico'.

    Fdo: Senocri, el Africano

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